El reencuentro

El reencuentro con mi primo – parte #1

Esta es la continuación de la historia anterior.
Después de muchos años de habernos visto por última vez, se me ocurrió la idea de viajar a la ciudad donde ellos residían, ya que mi primo, ahora militar, estaba de vacaciones.

Los primeros días no sucedió nada, todo transcurría con normalidad. De vez en cuando fumábamos marihuana, pero nunca tocamos el tema.

La primera noche que nos fuimos a beber, los dos nos embriagamos y, estando en ese estado, empezaron los coqueteos y las miradas de su parte, pero yo no sabía cómo reaccionar ya que su hermana (mi prima) estaba en los asientos de atrás con su novio.

Cuando llegamos al apartamento, él decidió que iba a dormir en el mismo cuarto que yo, ya que hasta ese momento había estado durmiendo en el sofá de la sala.

Ya estando en el cuarto nos recostamos: yo en pantalonetas y él con un jean y sin camisa. Eran aproximadamente las 12 de la noche cuando sentí que me abrazó por la espalda y arrimó su cuerpo contra el mío, poniendo su verga semi erecta en mi culo. Yo en ese momento me puse súper caliente, pero sabía que no podíamos hacer nada más porque su hermana estaba durmiendo en el cuarto de al lado.

A él no pareció importarle y empezó a sobarme las nalgas y a tratar de bajar mi pantaloneta, pero por el estado en que nos encontrábamos lo hacía muy torpemente, así que yo lo hice. En ese momento me apretó nuevamente contra él más fuerte y ahí fue cuando sentí que en algún momento de la noche él había quedado completamente desnudo y ya bien erecto, con su verga de 19 cm punzando en la entrada de mi ano. Pero como no habíamos estimulado antes, me dolía mucho, así que decidí apartarme. Él lo entendió, entonces tomó mi cabeza y la presionó para que bajara a hacerle un oral.

Habían pasado 9 años desde la última vez que había probado su verga, así que tenía que lucirme con él. Empecé estimulando su grande con mi lengua y recorría cada parte de él con una delicadeza y unas ganas incontrolables. Él solo cubría su boca tratando de ahogar los gemidos de placer a causa de mi gran mamada. Estuvimos así como 20 minutos, hasta que no aguantó: tomó mi cabeza y la presionó contra su pelvis y descargó toda su leche directo en mi garganta. Después de satisfacerlo, me tragué su leche, me limpié y nos quedamos dormidos, aún con él teniendo su verga flácida entre mis nalgas.

Esa fue la primera noche después de que yo llegara. Aún nos faltaban muchísimas más, pero eso es algo que contaré más adelante.

Espero les haya gustado este relato. Cabe aclarar que todo lo que conté anteriormente es verdad.

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2 Comentarios

  • Anónimo
    abril 20, 2026 a las 12:29 am

    muy exitante el relato, saludos desde sonora mexico

  • Anónimo
    abril 20, 2026 a las 3:05 am

    En el segundo parrafo dices que los primeros días no sucedió nada, pero al penúltimo párrafo escribes que fue la primera noche de tu llegada. No se entendió eso y no hay climax en la historia se lee todo muy Plano. Ponle las emoción como en el primero 😉✌🏽

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