Fruta prohibida
Quiero contarles que en el año 2019 me empecé a juntar con un primo para salir, tomar los tragos y cotorrear pero pasábamos bastante tiempo juntos, hasta ese momento todo estaba bien, un día nos organizamos para ir a una fiesta pero en realidad ni llegamos a la fiesta, nos vimos para arreglarnos e irnos juntos pero al momento de que me bañaba él decidió entrar y observar como me resbalaba el agua por todo mi cuerpo y como me agarraba mi polla, en un momento me puse nervioso pero él se acercó a mí y me agarró mi pollo y ahí se me empezó a parar, empecé a dejarme llevar y cada vez se me ponía más dura, hasta que me la empezó a chupar y me la dejó completamente dura, haciendo que mis venas se marcaran más de lo caliente que me ponía, empecé a aporrearsela en su boquita mientras él lo disfrutaba, llegó el momento en el que se levantó y se puso frente a mí pero de espaldas, abriendo sus nalgas para que se la metiera, pues ahí se me antojó mucho y se la empecé a meter despacito mientras él apretaba sus manos y gemía, se la metí toda hasta el fondo, al principio era despacio como lo hacíamos pero cada vez se lo empezaba a meter más duro y rápido mientras escuchaba sus ricos gemidos y sentía como le rebotaba su polla igual, así estuvimos hasta pasarnos a la cama, ahí se puso en 4 y viendo su rico culo, apretadito, escucharlo gemir y gozarlo hizo que me dieran ganas de correrme, quería que yo me venga en su boquita pero por lo rico que sentía al metérsela mejor se la eche en su culo abierto por mi polla, fue muy rico el venirme dentro de él y ver como se escurría la leche, justamente ayer estuve recordándolo y aún me sigue calentando como ese día y al jalármela y venirme me imagino que es su culo y sale mi rica leche
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Relato pendejo no dura nada