Mi primera vez como pasivo – Parte 2
Pasaron los dias y sentía muchas ganas de volver a tener un hombre dentro, asi que me metí a la app amarilla y ahi tenía 2 mensajes del hombre de la última vez. Se llamaba Pablo, y me decía que se quería repetir. Le respondí que yo también quería hacerlo pero que me había dado mucha vergüenza la vez anterior. El me dijo que le había encantado, sobre todo la parte donde me había orinado encima, que quería ponerse mas morboso conmigo. Yo en ese tiempo era muy inexperto e inocente, por lo que le pregunté que a que se refería, y el me respondió: «Ven y te enseño».
No lo soporte mas, fui de nuevo, esta vez solo con shorts, una polera y mis zapatillas. Toque su timbre y ahi estaba el, solo en shorts abriendome la puerta. Me hace pasar, cierra la puerta y me da un beso. Nunca me había besado con otro hombre, y eso me encantó. Mientras me besaba, recorría mi cuerpo con sus brazos y me agarraba el culo con sus manos fuertes.
El deja de besarme y me dice «Arrodillate».
Y yo obedeci. Le baje el short y comencé a mamarte su pene que tanto me encantaba. El gemia y gozaba mi boca, y me cacheteaba cuando lo hacía mal. Empecé a tocarme mientras se lo mamaba y el me decía: «Sii, bebe, tocate, muéstrame lo mucho que te gusta».
De repente, me saco su pene de la boca, me pone de pie y empieza a sacarme la ropa. Quedo completamente desnudo para el, y me dice que me ponga en 4 en su sillón. Yo hice caso y me dispuse a sentir su pene de nuevo en mi ano. El hiso algo distinto, comenzó a lamerme el ano. Yo sentía cada vez que el pasa su lengua como si quisiera devorarse mi culo y me encantaba, comencé a gemirle y por alguna razón le dije: «Si papi no pares».
Al escuchar que le dije «papi», Pablo comenzó a llamarme «hijo», se olvido de mi nombre y empezó a tratarme como si tuviéramos algún tipo de parentesco. Sabía que era raro, pero me encantó. El dejo de comerme el culo, y procedió a tratar de penetrarme. Esta vez le costó mucho menos y lo disfrute mucho mas. El me daba duro mientras me agarraba del pelo y me decia cosas como: «¿Te gusta el pico de tu papito?».
Y yo le respondia: «Si papi, me encanta tu pico».
El me nalgueo, me tiro del pelo, jugo con mis tetillas, me beso, me escupió el culo y la boca. Me disfrutó y yo disfrute sintiendo como su pene entraba y salía de mi.
Me cambio de posición, me puso de misionero y me siguió penetrante. Me preguntaba si el era mi papi y yo le decia que si. Me miraba a los ojos y veía como el lo gozaba, y me encantaba esa mirada perversa, de la cual podía notar que esto era solo el comienzo. Comenzó a besar y oler mis pies y empezó a ahorcarme de vez en cuando. Cuando ya estaba por venirse, comenzó a acelerar el paso, me daba mas duro una y otra vez, cada vez mas rápido y fuerte. Sentía que me iba a orinar otra vez, pero esta vez pude soportarlo. El en cambio eyaculo dentro de mi otra vez, sentí como su pene soltaba su semen dentro de mi. El cayó rendido encima mio, a lo que solo pude esperar a que se recuperará mientras sacaba su pene dentro de mi.
No quería irme, no quería que quedara ahi esta vez, asi que le di un beso y el me beso de vuelta. Lo vi nervioso por alguna razón, como si se sintiera arrepentido de lo que había hecho. De repente, el rompe el silencio diciendo: «Así que ahora eres mi hijo». Se rio tras decir eso. Yo le sonreí, y le dije: «Si po papi». Quizás pensó que eso me iba a incomodar o algo asi, pero me pasaba todo lo contrario, me encantaba ese sentimiento taboo.
Vi como se le iluminaron los ojos, asi que me beso nuevamente mientras me agarraba el culo. Me dijo que si quería ir a la cama con el y le dije que si.
Me acosté con el y me quedé en su pecho conversando, me contó que estaba divorciado hace un tiempo ya, que tenía un hijo un poco mayor que yo y que por eso se sintió extraño e incómodo, que la calentura le había ganado y que cuando se vino, como que le había caído el tejo de la realidad. Yo igual estaba sorprendido, nunca había escuchado algo asi, pero lo entendi muy rápido. Le dije que a mi no me molestaba, que de hecho me calentaba.
«¿Así que te gusta que tu papi te deje preñado?» Me pregunto
«Si papi, entre mas, mejor» le respondí.
A lo que empezó a besarme y a tocar mi culo y mi pene mientras lo hacía.
Se detuvo y me dijo: «Dejame ir al baño y seguimos».
«¿Te vas a demorar mucho?» Pregunte
«Noo, voy a mear nomas» Me respondio
«¿Ay y si te acompaño?» Nose de donde salió eso. Lo dije sin pensar, solo sabía que no quería separarme de el.
Me sonrió con lujuria. «Yapo, ven».
Lo acompañe al baño, se paro frente al baño y comenzó a orinar mientras soltaba un gemido de placer. Verlo asi, me encantó, asi que lo abrace y mire su pene mientras orinaba. Estaba disfrutando mucho lo que veía hasta que termino, agitó su miembro para soltar hasta la última gota, y se dirigió hasta el lavamanos para lavarse el pene. Yo me quede pensando en lo mucho que me hubiera gustado probarlo asi.
Me tomo de la mano y me llevo a su cama.
«Pongase en 4 hijito» me dijo
Yo obediente lo hice. El termino de acomodarme, y comenzó a comerme el culito otra vez. Aun sentía su semen dentro de mi y ahora el se devoraba mi culo con el dentro. Cuando ya me vio bien dilatado me dio vuelta, me lo metio como misionero y me dio un beso. Esta vez ya no me dolia, solo sentía placer. El hiso lo usual, lamerle los pies, darme fuerte, ahorcarme, escupirme. Pero ahora siempre me trataba como su hijo. Eso me ponía a full, el noto que se me había puesto dura y comenzó a masturbarme mientras me cogia. Se sentía demasiado bien, tanto que me vine a los minutos de eso. Sentí como le apreté el pene y quería que lo sacara, pero el no quiso. Siguió metiendomelo sin parar mientras yo solo podía aguantar hasta que el se viniera.
«¿Como te atrevi a venirte antes que tu papá?». Me decia mientras me daba
Se sentía extraño, no podía decir que mal pero tampoco bien. Me sentía demasiado afectado y no sabía ya como decirle que pare. Trate de sacármelo de encima, pero el sujeto mis brazos y comenzó a darme mas duro. «Aguanta putita, mi hijo tiene que aguantar a su papito». Luego de tanto aguantar, comenzó a sentirse bien de nuevo, ahora como nunca sentía como cada puntada me llevaba de nuevo al cielo y que cada vez que me penetraba me iba a hacer explotar otra vez.
«Llename papi, llename» le dije. Se sentía muy rico pero también era demasiado, no sabía cuanto mas podria aguantar. El finalmente eyaculo dentro de mi otra vez, y cayó rendido sobre mi otra vez. Sentía que se me había derretido parte del cerebro de tanto que fue. Me sacó su pene y me preguntó que si estaba bien, le respondí que si, que necesitaba descansar un poco. Me dio beso y se lo di de vuelta. Me sentía muy abierto y sentía como su semen se salía de mi ano. Estaba feliz, lo estaba disfrutando muchísimo. Al rato, me invitó a pasar la noche pero le dije que en la pension que estaba le decían a mis papás si no estaba a la noche, cosa que era mentira pero sentía que no me podía quedar mas tiempo ahi. Aunque sabía que iría pronto de nuevo, quería descansar un poco y si me quedaba, no le iba a poder decir que no.
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