El amigo de papá
Esto pasó cuando aún era más joven, actualmente tengo 21 años, mi padre era dueño de una cantina donde muchos de sus amigos iban a beber alcohol, entre esos estaba Sneider, un señor de unos 35 años mas o menos, media 1.70 y de cuerpo promedio.
Uno de esos días, estaba ayudándole a mi padre. Eran las 10:30 de la noche y me mandó a lavar los baños, que estaban algo retirados del salón principal. Yo fui y me puse en lo mío, hasta que él apareció. Me pidió una disculpa y me preguntó si podía pasar, ya que «le urgía mear», esas fueron sus palabras exactas. Yo me quedé ahí esperando que terminara lo suyo, hasta que me empezó a hacer plática y yo se la seguí, normal. No me pareció raro, ya que él ya me conocía. Hasta que en algún momento me dijo: «No, marica, con esas cervezas lo que me dieron ganas fue de culiar». Yo solo me reí nerviosamente.
Hasta que vuelve y me dice: «No, pero en serio, parce, pille». Y se voltea hacia mi dirección con la verga en las manos mientras la sacudía. Una verga de aproximadamente 17 cm, bastante gruesa, recta y rosadita. Yo me puse rojo de la pena y excitación. Me hice el desentendido y voltee hacia otro lado, fingiendo incomodidad, hasta que se acerca, aún con su verga de fuera y erecta, y me dice: «Tóquela sin miedo, yo sé bien que a usted le gusta la verga».
Tomó su mano y la puso en mi verga, sobándola por encima del pantalón que en ese momento aún tenía. Al notar mi gran erección, sonrió. Me tomó de la mano y me condujo a la última cabina de los baños. Ya fuera de mi, nos empezamos a besar y manosear, hasta que en cierto punto me puso de rodillas y metió su verga en mi boca. Yo empecé a mamársela despacio y jugaba con mi lengua en su glande. Solo podía escuchar cómo gemía y bufaba mientras bombeaba mi boca. Hasta que en cierto punto escuchamos que alguien llegaba a los baños, así que me puse de pie y nos quedamos callados.
En ese momento, el tipo que había entrado a los baños empezó a mear y a hablar por teléfono. Entonces él me recostó contra la pared, bajó mi pantalón de un golpe, puso saliva en su verga y empezó a puntear mi culo. Yo trataba de apretar, ya que sabía que si lo hacía de esa manera tan brusca me iba a doler y a lastimar mucho. Hasta que por fin entró su cabeza muy suavemente y abriéndose espacio dentro de mí, hasta topar sus bolas contra mis nalgas, y empezó a moverse muy suavemente. Yo trataba de ahogar mis gemidos para que no nos descubrieran.
El tipo terminó de mear y salió. En ese momento, él me tomó aún con más fuerza y empezó a bombearme con más intensidad. Yo solo podía resistir la gran cogida que me estaba dando. Hasta que en cierto punto no aguantamos más y nos corrimos al mismo tiempo: él dentro de mí y yo sobre la pared. Se quedó dentro de mí hasta que su verga dejó de estar dura y la sacó. Yo me reincorporé y empecé a acomodarme la ropa, que prácticamente ya me había quitado. Él se guardó su verga y salió del cubículo.
Cuando yo salí al salón principal, él ya estaba en la barra hablando con mi papá, lo más de relajado, tomándose una cerveza como si 5 minutos antes no me hubiera descargado una gran cantidad de leche dentro de mi joven culito, jaja.
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5 Comentarios
Cuenta más que hot tu historia
Buenísimo!! Ojalá haya continuación!!
Debes seguir con más relatos
Que rico como te dieron verga
Escríbeme bro en Tl y cuéntame más jj011011