El camionero y sus amigos

No puedo creer todo el tiempo que demoran las mujeres en arreglarse para salir de fiesta, lo cual me ha dado tiempo para contarles esto.

Esto pasó hace unos años cuando llevaba pocos meses de cumplir los 18, mi padre y yo llevábamos muy poco tiempo de mudarnos a dónde actualmente vivo por lo que yo aún no sabía medir los tiempos o calcular las distancias con exactitud. Salí destrozado y muy cansado de trabajar ese día, para hacer las cosas aún peor salí muy tarde y estaba haciendo un calor horrible por lo que después de salir del turno fui rápidamente a cambiarme a un baño del centro comercial y salí con una playera sin mangas blancas y esos famosos shorts negros cortos con orificios por los costados. Espere el camión a sabiendas de que sería el último y paso con buena multitud de gente por lo que me subí apretado y a la primera oportunidad que tuve me senté en el asiento que está hasta adelante, no me importo que fuera de esos que tienen la llanta amor debajo e hiciera que no pudiera estirar bien las piernas. En el camino para salir a la carretera hubo un accidente por lo que el tráfico estaba a vuelta de rueda, definitivamente ese no estaba siendo mi día y víctima del cansancio me quede dormido. Siempre que voy en camion y sentado en esos asientos que son individuales me pongo las correas de la mochila sobre mis piernas para poder dejarla en el piso e ir lo más cómodo posible y dado a que ese asiento tenía la llanta debajo iba con las piernas hacia arriba lo cual no me di cuenta de que las correas estaban empujando mi short hacia arriba dejando ver cada más mis piernas. Sentí un par de dedos metidos debajo de mi short de la parte de la pierna y el resto de una mano grande, calluda y rasposa moviendo mi pierna y me desperté de golpe, era el chófer que estaba de pie a un lado mío, un señor a finales de sus 40’s muy moreno por el sol, con un bigote grande y espeso con unas cuantas canas, una gorra azul marino de red, una barriga sobresaliente que se alcanzaba a salir un poco de su playera polo blanca deslavada y desgastada y que dejaba entrever un camino de vellos escondidos en unos boxers azules que se asomaban de unospantalones rotos de la rodilla y de la parte de la ingle y unos huaraches cafés. «Mijo ya llegamos a la terminal, ya terminó el servicio ahorita voy a ir a encerrar el camión ya bajate» en cuanto escuché eso voltie alrededor y en efecto me había pasado hace tiempo de mi bajada, por mi mente se fueron cayendo las posibilidades de regresarme como piezas de dominó. Le podía decir a mi padre que fuera a recogerme pero se que junto a eso vendría un enojo y un sermón por lo irresponsable que fui y como el hecho de trabajar no le gustaba del todo posiblemente haría lo posible para que renunciará. Podría regresarme caminando pero para salir de esa colonia mínimo era una hora más lo que restaba de la carretera y esa colonia no se caracteriza por ser segura necesariamente y un Uber en esa colonia y a esas horas era prácticamente imposible. Le dije que si de casualidad quedaba le quedaba de paso la carretera cuando encerraba el camión y el me dijo que si, pero que tenía que esperar a unos amigos suyos para que lo acompañaran y que tardarían unos 15 minutos en llegar, le dije que no había problema que si me podía dar ride a la carretera, que me había quedado dormido y que no podía regresarme y algo molesto accedió, pero me dijo que si o si teníamos que esperar a sus amigos y accedi. Pasaron los minutos y yo estaba luchando con todas mis fuerzas para no volverme a quedar dormido, estaba cansado pero preocupado y tenía los ojos cerrados cuando subieron sus amigos. Eran 3 dos señores uno en sus 30’s, otro más grande y uno más chico, si acaso un par de años mayor que yo. Subieron al camión y al verme supongo que pensaron que estaba dormido porque tenía los ojos cerrados «Ay Miguel no te conocía esas mañas, a poco ya subes a putitos en lugar de morritas» le dijo el señor de la edad del chófer y se empezaron a reír «Estas pendejo paco, ya te dije que yo puras morras no le hago a las mamadas como tú, se quedó dormido el morro y le voy a dar ride a la carretera» le dijo el chófer que ahora sabía que se llamaba Miguel «pa’ mi que mientras nos esperaban ya se la chupo a don Miguel, si awebo se sacó la verga del hoyo del pantalón» dijo el más jovén «Ya déjense de mamadas pendejos ya les dije» «Ya te dije Miguel, un putito la año no hace daño y ve nomás esas pinches piernas que se carga, las trae más rasuradas que varias morras de seguro así tiene el culo, ya te tocaba Oliver chingarte a tu primer putito» dijo el que era el mayor del grupo y le decía a Oliver que resultó ser el más joven «No mame Don Fer yo no le hago a eso» yo los estaba escuchando hablar de mi, reírse, calentarse y morbosearme mientras me hacía el dormido, lo cual me estaba calentando también a mí. Don Miguel prendió el camión y apenas empezaba a regresarse cuando Don Fer que era el mayor, un señor Alto con un bigote grande y lleno de canas, una camisa blanca de manga larga desabotonada lo suficiente para que se le alcanzarán a ver los vellos grises y uno que otro aún negro se salieran, un pantalón de mezclilla con un cinturón vaquero y unas botas vaqueras cafés, se pusiera a un lado de mi, empezó a recorrer una pierna con la punto de sus dedos y a arrimarme la verga en el brazo. «Culo dormido, culo perdido y con esas piernas si ando pensando que es vieja» decía mientras los demás se reían, al sentir como me repegaba todo su bulto en mi brazo sumado al tacto de sus dedos en mis piernas se me empezó a parar y se dieron cuenta. «Hmmm a mí se me hace que este putito no está dormido, le está gustando a la zorra nomás mira su verga» decía don Fer y más me repegaba su verga que se estaba poniendo dura y ahora con la mano entera recorría mis piernas. «Echeselo don Fer» le decía Oliver «Echeselo allá en los asientos de atrás» «Si me lo voy a echar, ya que Miguel no lo quiere yo sí lo quiero, dejen voy atrás y lo despiertan y me lo mandan» dijo con esa voz ronca y gruesa. Pasaron unos segundos y sentí unas manos suaves moviendo mi hombro y dándome palmadas en la cara, pensaba que eran las manos del más joven, de Oliver pero resultaron ser las de Paco, un señor aún con cara de joven, moreno con lentes de sol a pesar de ser noche, una barba bien cuidada y corta que solo cubría su mentón, una playera azul marino debajo de una camisa blanca de manga corta, pantalones de mezclilla pegados y unos mocasines cafés. «Que onda we» me dijo cuando abrí los ojos «oye nos vas a tener que pagar el Aventon que te estamos dando, no se si te dijo Don Miguel » asentí y les dije que si querían que pagará de nuevo el pasaje o si querían que les diera dinero para cervezas o algo así, sonrió y me dijo «No mira, allá atrás está Don Fer, el te va a decir» asentí de nuevo y me levanté para ir a los asientos de atrás con Don Fer, mientras me movía sentía las miradas e todos puestas sobre mi, la de Don Fer con esos ojos azules recorriendo mi cuerpo con la mirada mientras se relamia si bigote y mi sorpresa fue que cuando llegue a dónde estaba el, el ya tenía la verga de fuera, se la había sacado por el cierre del pantalón, era una verga de unos 16 cms pero muy gruesa y la cabeza aún más, unos cuantos vellos canosos se alcanzaban a salir, me le quede viendo y el solo dijo «Chupamela» y me senté a un lado de el y me incline para chuparsela, el gemía y silbaba en señal de aprobación «uuuf tan chiquito y tan mamador, quién te enseño putito» «uuuf seguro que no quieres Miguel, la chupa mejor que mi vieja este puto» tenía una mano sobre mi cabeza cuidándola y con la otra una fumando un cigarro «Eso ahora chupame mis huevos» decía mientras que dejó mi cabeza y su mano se fue a mi short para bajarlo y dejar al descubierto mi culo, «uuuuf ve nomás está colita Oliver» le decía al más joven mientras me nalgueaba «Ya le dije que no soy puto don Fer, chingueselo usted» decía Oliver «Ándale pinche Oliver, cogetelo y ya Haste hombre, todos los vatos nos hemos cogido mínimo a un putito como este» le decía don Fer mientras yo no dejaba de chupar su verga. Me quitó de su verga después de un rato y se la guardo, se levanto y les hizo señales a los demás, yo me mantuve en mi posición y llegó Paco, me vio el culo y me dio una nalgada y se sentó donde había estado Don Fer y se sacó bajo el pantalón hasta las rodillas, era una verga bonita como de unos 18cms algo gruesa, morena y la cabeza rosada, con el vello perfectamente rebajado como su barba y los huevos depilados, se la empecé a chupar también a él y el se limitaba a gemir, guiaba mi cabeza debajo de sus huevos para chupar sus nalgas y un poco de su culo mientras se ensalivaba los dedos y me los metía en mi ano, gemía y se retorcía y me di cuenta de que estábamos dando vueltas sobre un baldío y por eso aún no llegábamos a la carretera, estaban haciendo tiempo. El gemía y metió sus dedos hasta al fondo mientras dejaba soltar un quejido y se venía en mi boca, yo seguí chupando hasta que se fue el semen, se la guardo, se levanto y a regañadientes llevaron a Oliver entre los dos «mira ese culito sin ningún vello Oliver, mira como su ano se abre y se cierra, métele la verga te lo está pidiendo» dijo Don Fer «primero que te la mame loco, ese puto chupamde maravilla» dijo Paco mientras los dejaba a Don Fer y a Oliver. Oliver debía de tener entr 18-20 años, muy moreno y delgado aún con cara de niño, llevaba una gorra negra, una sudadera roja y unas bermudas negras flojas, con unos tennis de bota blancos y un tatuaje de un rosario en su brazo derecho. Se sentó donde ya habían estado los demás y se sacó su verga, unos 20 cms morena y gruesa, con la cabeza de una mezcla de morada y rosa, unos bellos largos y gruesos negros y yo se la empecé a chupar, olía y sabía un poco a orina a diferencia de las demás pero no me importo, eso así decía don Fer, guialo y ponía mano sobre mi cabeza mientras me restregaba su bulto en medio de mis nalgas, directamente en mi ano, eso así Oliver uuuf a qué nunca te la habían chupado así decía y después de unos pocos minutos soltó un quejido Olvier y se vino en mi boca al igual que Paco «pinche morro precoz » le dijo Don Fer «ni modo, me lo voy a tener que coger yo» dijo, le pregunto a don Miguel si no quería y cambiaron de posición, ahora Paco iba manejando y Olvier ya se había ido para adelante y don Miguel se acercó, se sentó y pidió que apagarán las luces cosa que hicieron. No pude ver su verga pero debía de medir unos 15 cms, se sentía mucho vello y también olor a sudor, se la estaba chupando y de la nada se ti cómo Don Fer se introducia en mi, sentías sus huevos chocando en mi y su verga entrando y saliendo mientras sus manos grandes y fuertes se mantenian en mi cadera guiando el movimiento. Yo sé la seguía chupando a Don Miguel, me turnaba entre sus huevos grandes y velludos y su verga y después de un tiempo aviso que se iba a venir y así lo hizo, soltando su leche en mi boca. Se la guardo y también se fue para adelante dejándonos a Don Fer y a mi atrás solos mientras el me seguía cogiendo. Me puso boca arriba, acostado en los asientos y se llevó mis piernas a sus hombros y me seguía cogiendo, a veces le hacían la broma de prender las luces y alcanzaba a ver sus nalgas blancas y sin vellos rebotando al ritmo de sus embestidas «eh pendejos apaguénlas» les decía mientras los otros se reían, era el mas grande pero el más aguantador y el más mañoso, pues sentía como me empezaba a jalar mi verga al ritmo de sus embestidas o como se inclinaba lo suficiente como para besarme, así estuvo hasta que se vino soltando un quejido fuerte y alto, soltó chorros y chorros de leche adentro de mi, su verga se contraía, se hinchaba y a pesar de eso me seguía cogiendo por unos segundos más. Yo también solté un gemido y me vine y rápidamente se agacho para lamer mi semen en un solo movimiento y llevarlo a mi anoz dándole un par de lenguetazos, rápidamente se incorporo y se subió el pantalón, me dejaron en la carretera y cuando me estaba bajando Don Fer me dijo «Cuando quieras quedarte dormido ya sabes mijo» y me guiño un ojo.

Hasta la fecha solo he logrado coincidir con dos, Paco y Don Fer, en ambas ocasiones ellos han sido los choferes, me espero a llegar a la terminal se estacionan en un baldío cerca de la colonia y he cogido con ellos a Paco le encanta que le chupe el culo en su totalidad, incluso le he chupado los pies. Don Fer no me separa de su verga e incluso hasta me la ha llegado a mamar.

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