Cómetelo cuando quieras
Hola a todos, ya escribí varios relatos en la página pero como siempre me gusta presentarme como corresponde. Soy más bien un oso, maceteado, moreno y peludo, voy al gym pero aún no se nota demasiado jaja, mido 1,72 y tengo 23.
Esto pasó hace unos cuantos meses y como siempre fue cuando estaba terminando de entrenar cuando me habló un loco con el que ya había culeado unas semanas atrás y nos quedó gustando bastante, me dijo si podía ir hoy y acepté. El vivía a unas cuadras de mi gym y lo encuentro guapo, es algo mayor que yo pero se mantiene con un cuerpo delicioso, es un poco más bajo que yo, bastante lampiño y un culo gigante que rebota con cada embestida.
Me recibió y nos dimos un largo beso mientras le agarre el culo con una mano, me sonrío y dijo que fuéramos a su pieza. El ya estaba en solo ropa interior así que hice lo mismo, nos acomodamos en la cama y comenzamos a besarnos, eran muy ricos sus besos y él tocaba mi pico sobre mi boxer, yo hacía lo mismo con su culo. Lo empujé hacia abajo y se dirigió a mi pelvis, ahí me bajó mis boxers y comenzó a chupármela, lo hace increíble porque sabe como usar su lengua, probablemente una de las mejores mamadas que me han hecho. Cuando dejaba de chupar me pajeaba suavemente, exactamente como me gusta, yo lo miraba y él me miraba también.
-Me encanta tu pico weon – Me decía antes de metérsela nuevamente a la boquita.
-Toda tuya rey
Me gustaba cuando levantaba su culo para que yo pudiera verlo, lo movía de lado a lado como para hipnotizarme jaja y le funcionaba, tenía un enorme culo. Después de un rato volvimos a besarnos y lo dejé en cuatro, aplastaba mi pico sobre su culo que aún tenía los boxers puestos, el soltaba un gemido ruidoso, me encantaba. Le di besos en su espalda hasta llegar a su culo, le bajé los boxers y le abrí sus cachetes, tenía el hoyo muy rico, hundí mi cara lo que más puse y me comí su culo con todas mis ganas, el hundía mi cara con una mano y gemia como loco. Sentía como se abría cada vez más su culito, le daba unas nalgadas que sonaban súper fuerte, estuve así varios minutos más hasta que el sacó un condon de su velador y me lo paso. Me lo puse y comencé a puntearlo suavemente.
-Despacio porfa – Me decía.
Le hice caso, escupí su hoyo para comenzar a meterle mi pico, de apoco viendo como reaccionaba, cuando sentía que estaba bien lo hundía un poco más hasta llegar a la base de mi pico. En ese momento me dejé caer sobre él y soltó un fuerte gemido de placer, no de dolor. Me incorporé, lo tomé fuerte de las caderas y comencé a embestirlo relativamente suave, su culito trigueño rebotaba sobre mi pelvis haciendo un rico efecto y sonido que se mezclaba con sus gemidos. Al poco tiempo aumente la fuerza y sus gemidos hicieron lo mismo, le daba nalgadas a cada rato dejando sus cachetes rojos hasta que en un momento me lo culeaba con todas mis fuerzas mientras le abría el culo.
-Eri súper buen activo weon – Me decía antes de soltar un fuerte gemido hundiendo su cara en la almohada.
-Me encanta tu culito weon – Le decía jadeando.
-Comételo cuando quieras.
Después el quedó de guata sobre la cama con una pierna flexionada sobre la misma cama,yo me acomodé entre sus piernas para volver a meterle mi pico, noté que en esa posición era como más le gustaba, por sus expresiones y formas en las que gemía, me encanta complacer a mi pasivo, y se notaba que estaba haciendo un buen trabajo. El se doblaba para mirarme y yo lo miraba directamente a los ojos, cada vez que se lo metía hasta el fondo ponía sus ojos blancos.
En pocos minutos comencé a cansarme un poco, le avisé y me dijo que descansemos un rato y después seguimos. Me acosté y me saqué el condon, él se acomodó a mi lado para besarme un rato mientras me tocaba el cuerpo.
-Amo lo peludito que eres – Decía mientras acariciaba mi pecho y estómago.
En un momento sus manos bajaron hasta mi culo, yo solo me dejaba porque me gustaba sentir ese contacto hasta que me dijo que me ponga en cuatro. Le hice caso porque me encanta que me coman el culo, porsupuesto que también daba unas increíbles comidas de culo, metía profundamente su lengua dentro de mí sin descanso, yo no gimo tanto pero no podía evitar poner los ojos blancos.
Cuando me di vuelta él se sentó sobre mi, me seguía besando y yo tocaba su culo con ambas manos, tocaba su hoyo y lo notaba húmedo y muy abierto, me encantaba esa sensación. Lo mejor fue cuando me miró y se incorporó, acomodó mi pico en su entraba y se sentó suavemente, apelo.
Pasar de usar condon a no usarlo se sintió más rico que la chucha, sentí directamente su piel y el la mía, comenzó a hacer movimientos circulares que me mandaron a la mierda del placer, después yo comencé a bombearlo con todas mis fuerzas, se escuchaban mis pelotas rebotando sobre su raja.
Le dije que se pusiera de misionero, me hizo caso de una y le enterré mi pico nuevamente, la sensación subió de nivel en cosa de minutos y sentía que me iría cortado en cualquier momento.
-Solo te pido que no te vengas adentro, porfa – Me dijo entre gemidos.
Le hice caso y cada vez que sentía estar cerca paraba para evitarlo, después volvimos a hacerlo en cuatro hasta que ya no aguantaba más. Dijo que la quería en su carita así que me recosté y él se puso entre mis piernas levantando su culito atrás para ayudarme a acabar más rico. Le avise que acabaría y abrió su boquita mirándome, exploté y cayó en todas partes, su cara, su lengua, las sábanas y hasta su pelo. El me la limpió cuando terminé, después se recostó y acabó a los segundos sobre su cuerpo.
Nos dimos un beso y fuimos a su baño para limpiarnos mientras conversábamos sobre cosas banales, ya nos conocíamos un poco más y sabíamos a qué nos dedicábamos. Me puse ropa y me despidió en la entrada de su casa con un corto beso.
Con él repetí varias veces porque como leyeron teníamos caleta de química, pero hace unas semanas se puso a andar con alguien lastimosamente, aunque igual a veces me responde las historias 👀
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