Estaba casado y no sabía – Parte IV (Final)

Bueno esta es la parte final de esta historia de amor algo turbia.

Cuando le dije que ya no quería seguir con él, me dejó en visto. Pasaron dos días y, de pronto, tocaron el timbre. Salí a ver quién era y me encontré con Alexander, que llegaba con flores. Algo que odio, por cierto, porque prefiero que gasten la plata en chocolates, ¡que al menos se pueden comer! Jajaja.

Le abro, lo hago pasar y me dice que no quiere terminar así, que podemos vivir así, él con doble vida y de vez cuando él me viene a ver y todo.

Yo: esto no es vida, lo siento, es rico estar contigo y también me estoy enamorando, pero tú jamás la dejarás y no te pediré eso, por qué tienen una hija y ella merece un papá y una mamá.
Alexander: pero yo te amo a ti, no a ella. Se que suena locura pero el sexo contigo es lo mejor, es hacer el amor, la primera vez cuando estuviste arriba mío cabalgando y acabé dentro de ti, fue lo mejor, lo más rico de la vida, lejos el mejor sexo de la vida, ni con ella lo he pasado mejor
Yo: ya pero esto es locura, no quiero una doble vida, yo no quiero ser el plato de segunda de nadie, lo siento.
Alexander: no eres el plato de segunda de nadie, solo lo hago contigo, yo ya ella ya ni la pesco, aparte eres míl veces mejor que ella en todo sentido
Yo: entonces vámonos, vivamos juntos y seamos pareja.
Alexander: es que eso no puedo hacer, te amo, lo único que te puedo dar es una doble vida.
Yo: entonces por qué me dices todo esto, si luego me dejas ser la segunda opción y eso no quiero para mi vida, quiero un hombre que me ame, me de amor y un buen trato.
Alexander: lo sé pero tampoco quiero separarme de ti, no quiero, por favor te lo pido, te lo ruego, me adorrillo si es necesario.
Yo: no es necesario, todo esto hasta aquí llegó, todo este amor y deseo entre ambos.

Nos miramos fijamente por un par de minutos y nos empezamos a comer a besos desenfrenadamente, casi sin parar, solo nos decíamos mutuamente que nos deseábamos mucho y que nos amábamos mucho, cada beso y caricia de ese hombre era espectacular.

Mientras nos comíamos rico, de a poco nos íbamos a la pieza, mientras chocábamos con la pared hasta llegar a mi cama, y él me tira cuidadosamente mientras se saca su polera para verlo quizá la última vez sin ropa, su pecho casi lampiño y muy blanco pero ricooo el hombre, mientras él de a poco me deja desnudo en mi cama y yo cada vez con más deseo de que me haga suyo por última vez.

Cada beso y caricia aún lo tengo guardado en lo más profundo de mi. Seguimos besándonos mientras él recorría con su mano todo mi cuerpo, lentamente me tocaba mi culito, me lo dedeaba cada vez que podía, era tan rico sentir ese hombre, un dedo, luego dos hasta tres, yo ya no aguantaba más, y le digo con voz de putita como a él le encantaba «metemelo papi por favor». Sin antes de terminar en lo más rico de hacer el amor, me pone su rico pene en mi boquita y se lo mamo como si mi vida dependiera de eso, fue rico sentir y disfrutar cada centímetro de ese miembro en mi boquita mientras él gemía como todo un macho dominante, mi boquita se deslizaba lentamente por todo ese rico tronco, mientras lo miro fijamente a su cara para ver cómo disfruta de mi boquita y vea como lo devoro completamente y hago desaparecer su pene en mi boquita con una rica garganta profunda, fue tan rico, a ese tronco le salía mucho preseminal, exquisito sabor dulce y en abundancia, yo se lo devoraba con más ganas mientras él buscaba mi hoyito para seguir dadeándolo, ya estábamos en el punto más caliente de nuestro acto, no queríamos que esto acabara, paramos un rato para luego seguir besándonos mientras tocaba cada parte de mi cuerpo como si de una despedida se tratase, su lengua me devoraba por completo, sus besos tan ricos, me mira fijamente y me dice te amo, te amo, te deseo tanto que lo único que quiero es que esto no se acabe por favor. Yo solo le correspondi el te amo para luego seguir besándonos, estuvimos así 15 minutos más, cada beso era más intenso que el anterior, era como si algo no nos dejaba parar, habrá sido el amor que nos teníamos mutuamente.

Pasó el rato, paró de basarme para buscar mi orificio anal y empezar a chuparlo tan rico, lo succionaba, era rico sentir esa lengua devorando todo mi culito, yo gemía como putita, como su mujer, él me tenía loca, cada vez sentía que devoraba más mi culito, le digo para por favor, quiero ser tuya una última vez, me besa apasionadamente, lo tiro a la cama, me lanzo encima de él mientras nos seguimos besando, siento que su pene se posiciona justo en la entrada de mi culito y lanzó un gemido y le digo lo quiero adentro por favor. Yo mismo lo pesco y me tiro un poco hacia atrás para que mi culito ya lubricado por el mismo entre de a poquito, mientras iba entrando no paramos de besarnos, lo siento totalmente dentro de mi y yo mismo empiezo él sube y baja sin parar, era un deseo dentro de mi que aguanté y mientras iba entrando y saliendo nos miramos y ambos nuevamente no decimos te amo y él seguía metiendo con más ganas, yo ya no daba más, acabo justo en su pecho sin tocarme con solo sentir ese pedazo de carne dentro de mi, acto seguido apreto un poco mi culito y él me dice voy acabar, aquí voy, aquí voy, yo le digo por favor papi hágame suyo, soy todo suyo, y siento como 6 chorros llenándome mi culito, fue tan rico y satisfactorio sentir ese hombre nuevamente llenarme el culito, y algo con pena que esta fuera la última vez que lo haríamos, pero fue la última mejor cacha que nos dimos, ese día nos despedimos.

Yo: muchas gracias por la visita pero esto queda hasta aquí, lo siento.
Alexander: bueno lo entiendo, intentaré ser feliz sin ti, siempre te tendré en mi corazón y aqui abajito.
Yo: y yo igual siempre te tendré en mi corazón y mi culito y recordaré siempre lo rico que lo pasé contigo.
Alexander: hasta luego mi osito rico.
Yo: hasta luego mi macho dominante.

Y así culminó este romance que la verdad no tenía ni pies ni cabeza, ya han pasado 3 años y aún lo recuerdo como si fuera ayer, esperando que les haya gustado y pegado su buena paja.

Hasta luego, seguiré contando igual más historias ya que tienen buen recibimiento, besitos es sus ricos miembros.

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