Estaba casado y no sabía

Bueno, todo esto empezó luego de pasar por un mal momento de mi vida. Había quedado soltero y al día siguiente ya empecé la cacería de nuevo. Esto fue en el año 2022, en mayo para ser exactos. Mientras estaba en Haedo, hice match con un hombre ya de 34 años, atractivo, gordito, rico el hombre. Pondremos su nombre real: se llama Alexander. La conversación era fluida, todo bien con él, era súper rico, me encantaba. Bueno, nunca me dijo que tenía hija y menos que estaba casado.

Contexto: coordinamos un día viernes en la mañana para un rico mañanero. Allá por metro Santa Rosa. Llegué al destino, todo bien, conversamos un poco mientras él ya me estaba esperando sin polera y con boxer. Yo quedé: «Wuau, qué hombre tan exquisito». Las palabras y la conversa quedaron de lado y nos empezamos a besar de manera incontrolable. Eran bien intensos los besos. Me decía «su putita» mientras yo me arrodillaba para quitarle su boxer, que ya estaba duro, y salió un pene exquisito como de 17 cm. Le salía bastante preseminal, yo más se lo dejaba sequito; eso me encanta. Él gemía mientras yo lamía su rica paleta. Era tan rico escuchar sus gemidos de macho mientras lo hacíamos en el sofá.

Me pide que me ponga en 4. Yo ya me había hecho un lavado, como corresponde, uno siempre lista en toda ocasión. Metía su lengüita tan rico, me hacía ver estrellas y yo gemía como putita en celo. Me daba nalgadas suaves y yo más me prendía. Su lengua se movía de una forma tan rica, cómo chupaba mi culito mientras me decía: «¿Quién es mi hembra? La quiero solo para mí. ¿Me dejas llenarte el culito?» Que me dijeron a mí, yo lo único que quería que me llenara el culito y lo metiera luego. En eso, le digo con voz de caliente: «Papi, por fa, hágame suyo, mi culito es todo suyo». Y antes de eso, hicimos un 69 mientras él me mordía el culito y yo le seguía mamando su rico pene con unas bolitas cargadas de leche, eran grandes, me costaba que me entraran en mi boquita. Amo chupar coquitos y escuchar cómo se quejaba. Estaba a punto de acabar de solo escuchar cómo gemía ese hombre.

De un momento a otro, se sienta en el sofá mientras yo me subo arriba de él. Así mismo, me meto su rico pene en mi culito, ya dilatado por él mismo, y yo saltaba y ambos gemíamos. Luego me puso en 4, estuvimos 15 minutos dándome tan rico. Luego de patitas al hombro y luego una pose que nunca había hecho en mi vida: era sentarme arriba de él pero mirando hacia el sentido contrario. No sabía que podía hacer esa pose. Como estaba muy gordito, me daba miedo. Ya estaba arriba, saltando y gimiendo tan rico. Él ya me tenía en las nubes. Con esa pose podía sentir todo su pene en mi interior, escuchar cómo sus coquitos chocaban con mi culito mientras yo me comía todo su pene hasta el fondo con cada saltada que me pegaba. Era una sensación tan rica que solo acordarme se me para. Y de repente, mientras seguía cabalgándolo rico, me dice: «Voy a acabar, ¿dónde la quieres?» Yo le dije: «En mi culito». Aumentó el ritmo y el salta con su último gemido de macho mientras siento cómo me llena el culito de esa rica leche. Y luego, casi al mismo tiempo, yo también acabé, tirándola toda en la alfombra del living. Estuve así arriba de él por unos minutos más mientras él seguía duro y me dijo: «Quiero batir leche». Y no sabía qué era eso, y yo seguía cabalgándolo y saltando como loco mientras escuchaba y sentía caer leche de mi culito mientras saltaba. Fue una escena tan rica escuchar a ese hombre y sentirlo, besarlo mientras seguíamos teniendo el mejor mañanero de nuestras vidas. De repente, siento que le sale más leche, acabó por segunda vez y yo ya no podía más, estaba muy cansado. Salí de arriba de él mientras seguíamos besándonos y disfrutando a ese hombre tan rico.

Cuando de repente suena el celular y él, a los segundos de haberlo pasado rico, me dice: «Viene mi señora». Y yo: «¿Quéeee? ¿Estabas casado y no me dijiste nada?» «Sí, perdón, pero ella viene en camino, por favor vístete para que no te vea». Y yo quedé plop. Me vestí flash y salí, sin antes despedirme con un rico beso.

Bueno, con la aventura del casado pasaron más cosas que fueron tan increíbles como la primera vez. Si quieren una segunda parte, yo encantado se las cuento. Espero que nadie de mi audiencia haya estado con él por las referencias y dónde vive, quizá más de alguno debe cachar quién es. Estaré viendo sus notas y comentarios para ver si desean parte 2. Este hombre hizo maravillas en el sexo.

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3 Comentarios

  • Anónimo agosto 2, 2026 a las 12:16 am

    Parte 2

  • Anónimo agosto 2, 2026 a las 12:19 am

    Saca parte 2

  • Anónimo agosto 2, 2026 a las 8:21 am

    Cuenta la 2 parte

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