La primer mamada de verga nunca se olvida, menos si fue a mi padre
Hola, iniciaré una serie de relatos de mis primeras experiencias, no en orden cronológico porque depende de la inspiración, hoy en día estoy casado. Mi pareja es hombre y es mayor que yo, supongo que tengo un patrón a la hora de elegir relaciones pero eso lo leerán después.
Siempre he sido bajo de estatura, hoy mido 160 así que podrán imaginar que nunca sobre salía por mi estatura y por alguna razón los demás me ven con apariencia tierna o inocente, quizás es porque también nunca he aparentado mi edad y al día de hoy les puedo decir que me siguen preguntado si soy mayor de edad. (Tengo 27 actualmente).
Les cuento esta introducción porque siempre mis experiencias iniciales no fueron muchas y a veces no se concretaban porque pensaban que estaban con un adolescente aún cuando ya tenía 18 🤷🏻♂️
Lo sucedido no pasó bajo una cercanía ni relación íntima de padre a hijo debo aclarar, al día de hoy no lo veo igual. Pero dentro de mi etapa a ser adulto y las hormonas a todo lo que dan ya había descubierto el porno y me hacía pajas en casa, ciber café o a solas en la recámara de mi padre con sus películas que tenía. El no sabía que yo las veía porque siempre fui cuidadoso con ellas.
A mi padre solo lo veía en vacaciones ya que vivía con mi madre, así que dormía en la cama con mi papá siempre, el dormía apenas en calzoncillos y a veces con un playera cuando hacía frío, y yo con pijama siempre. La verdad nunca tuve una confianza con estar mostrando mi cuerpo como los otros chicos al ir a una piscina o bañarse en público en las duchas de los balnearios.
Supongo que tanto mi padre como mi madre ya intuían que saldría gay en algún momento.
Todo inició así;
Era una noche donde me fui a dormir pero la curiosidad surgió y me calenté rápidamente al pensar en vergas como las de las películas que había visto por la tarde y el pensamiento llegó, ¿será que mi padre la tendrá así? y sí no, ¿cómo es la suya? mi padre en esos momentos no tenía una relación que yo supiera lo que sí fue siempre evidente es que era mi cachondo por las historias entre adultos cuando se juntaban y salía el tema a conversación de sus aventuras de jóvenes.
Mi padre bebía mucho, y esa noche llegó con un poco más del alcohol por lo que era evidente que estaba cansado y quería dormir así que poco hablamos esa noche, roncaba y sabía que esta profundamente dormido.
Lo estaba pensando tanto, podía temblar por los nervioso que estaba de saber que estaba decidido a tocarle la verga pero antes de hacerlo no podía de dejar de darle vueltas a lo que podría suceder después así que de una me lancé y lentamente acerqué mi mano a su paquete, apenas y lo acaricié por fuera y ya estaba más que excitado por sentir su paquete que se sentía grande y al no haber tocado uno antes estaba muy excitado.
Por supuesto tenía que seguir con mi curiosidad y decidí ir más lejos, en sus boxers holgados mi pequeña mano podía entrar directo a su verga y sentirla. Cuando toqué aquella verga peluda, sus pelotas grandes y su verga dormida hacían suficiente bulto y mi pequeña mano no era capaz de sostenerlo todo así que llevé mi mano a cara y comencé a olerla, ese olor a verga limpia y con aroma ligero de sudor me volvía loco.
Habré pasado unos 20 minutos en eso que perdí por completo la atención en los «ronquidos» de mi padre que me indicaban que estaba «dormido».
Después de olerme la mano y lamerla un poco regresé a tocar su verga y esta vez toque de más, incluso jugueteé con su verga un poco y un poco distraído por sus pelotas su verga comenzaba a crecer.
No podía creerlo, había logrado que se su verga comenzará a levantarse, se estaba poniendo muy gorda, definitivamente la mía no era así en mi corta edad y conforme crecía sentía que iba a despertarse de lo incómodo que sería tener la verga parada y aunque holgados fueran sus calzones comenzaría a sentir que le apretaban muy pronto si su verga seguía creciendo.
Hice lo que mi intuición pensó que era lo mejor y le saqué la verga por el orificio del boxer y al sentir esa verga gruesa en mi mano y larga pero no tan grande. Seguramente unos 17 cm. Al ser la primera que tocaba me parecía enorme y era gruesa pero aún así estaba dispuesto a probarla y metérmela en la boca.
¿Les dije que había dejado de prestar atención en sus ronquidos?
Aquí fue donde antes de hacer algo más presté atención a lo que había dejado de hacer por estar de caliente juntando con la verga dura de mi padre a nada de metérmela en la boca.
Había dejado de roncar, respiraba profundo pero esta vez por la nariz, supuse que había dejado el sueño profundo y sería más fácil que él despertara si decidía hacer algo más. Así que resignado y decidido en abandonar lo que había estando haciendo…
Como si mi padre sospechara que yo sospeche de su sueño profundo y leyendo casi mentalmente mis intenciones de dejar de hacer lo que sea que él pensara que había estado haciendo, dado que no sé a partir de qué momento fue consciente.
Su verga comenzó a palpitar en mis manos (¿me entienden?) Es como si me dijera continúa, no una ni dos. Lo hacía varias veces y con intención y conciencia pero con la complicidad de seguirme el juego de hacerse el dormido sabía que no podía dar marcha atrás.
Sucumbí a mis deseos desesperados de mamar mi primer verga y probar esa rica leche calientita que me separaba esa noche.
Puse su verga en mi cara y respire profundamente tratando de recordar ese aroma rico a verga, y ya había comenzado a lubricar bastante, era tanto que pensé por un momento si ya se había corrido. comencé a lamer esa verga y tragarme todo su presiminal, sabía un poco salado pero solo me ponía más caliente y su verga palpitaba de vez en cuando como para indicar que continuara y así fue.
Puse su verga en mi boca y tratando de no lastimarlo con mis dientes no me la metí entera y hasta el fondo porque creí que será demasiado para esa primera vez y no entraría de cualquier manera en mi garganta. Le comía la verga lamiendo con bastante saliva y tragándomela cada vez que era necesario para no botar todo en la cama y me concentré en comerle la cabeza muy rico como si de una paleta se tratara y con mi mano masturbando su tronco y después de un rato sentí como palpitaba más rápido esa verga en mi boca y un movimiento de piernas lo delató aún más de su sospechoso sueño y en segundos sentí algo caliente disparándose hacia mi garganta, era un chorro espeso y abundante que me tragué sin poder saborearlo y menos mal porque aquello había sido un gran chorro de leche que tan pronto salió el primero no dejó de salir después aún más, me imagino que tenía rato sin descargarse y me dio tanta leche que pude sobornarla mejor después de todo, al terminar lamí por completo su verga para no desperdiciar nada.
Nada sobresaliente en retrospectiva pero esa noche había sido una gran experiencia que al día de hoy sigo recordando y me pone caliente de recordarlo y hoy ustedes también conocen la historia.
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2 Comentarios
Muy excitante tu relato. Esperando el próximo y que cuentes si alguna vez cogiste con tu papá. Saludos
Como si mi padre sospechara que yo sospeche de su sueño profundo y leyendo casi mentalmente mis intenciones de dejar de hacer lo que sea que él pensara que había estado haciendo, dado que no sé a partir de qué momento fue consciente