Renacer de una madre
Está historia es 100%real y paso en la ciudad de Panguipulli en el sur de chile, soy una madre soltera de 46 años y a pesar que tengo 4 hij@s he tenido mala suerte en el amor, pero ahora eso está cambiando.
Hace un tiempo me llegó una solicitud de amistad en Facebook, en ese momento no la acepté, un día de fin de semana aburrida en la casa de tanta lluvia, me tiré en mi cama con el teléfono y dije no tengo nada que perder y acepté la solicitud de amistad, era un muchacho simpático de 36 años, hablamos de varias cosas, sobre todo del mal clima, después hablamos de la vida, le conté que tenía 4 hij@s y él me respondió que no tenía hijos pero si una polola, hablamos siempre en son de amistad, hablamos así durante bastante tiempo.
Un día lunes en la noche que lo recuerdo bien porque no fue hace mucho, le envié un mensaje para saludarlo, él contestó minutos después y me dijo que no estaba tan bien ya que tuvo una discusión con su polola y que estaban peleados, así que le dije que mal lo que le estaba pasando y que yo sabía que era esa sensación, así que le di ánimos y hablamos de otras cosas, en ese momento no sé porque empezamos a hablar de cosas más candentes y sexuales y en ese momento le pregunté desde cuando no tenía intimidad con su polola, él me respondió que ya iba a hacer casi dos semanas, yo me reía y le decía que eso no es nada, que yo llevaba más de dos años sin tener relaciones, él se impresionó y se reía al mismo tiempo y me preguntaba cómo podía aguantar tanto sin estar con alguien, y yo le dije que no sabía, y en ese momento no se porque escribí- si quieres nos podemos sacar las ganas juntos jajaja-.
Pasaron varios minutos y él no respondió. En ese momento pensé que se había molestado conmigo y le volví a escribir que solo era una broma. A los minutos me respondió:
—¿Y te gustaría estar con alguien menor que tú? Porque a mí me gustaría estar con alguien como tú.
Ahora era yo la que no sabía qué responder. Me empezó a temblar el cuerpo y le respondí que sí. Él me respondió que qué día podía, y yo, sin mucho pensarlo, le dije el día sábado después de las dos de la tarde. Él respondió:
—El sábado después de las dos nos juntamos y venimos a mi casa.
De puros nervios respondí que sí.
Cada día que pasaba estaba cada vez más nerviosa, hasta que llegó el día viernes. Estuvimos hablando y yo estaba muy nerviosa, esperaba en unos de sus mensajes que mañana sábado no nos podríamos ver, pero todo lo contrario: me confirmó que mañana sí nos podíamos ver.
Como siempre, el día sábado en la mañana me fui al trabajo. Me temblaba todo el cuerpo y no hice nada bien durante mi jornada. Salimos a la una de la tarde y me fui derecho a mi casa a cambiarme. Me di una ducha y no me puse nada llamativo, solo unos jeans azules, zapatillas, una blusa, polar y una chaqueta. Me despedí de mis hijas diciéndoles que iría a un cumpleaños de una amiga del trabajo, pero como ya son grandes, aunque no mayores de edad, se pueden cuidar solas.
Fui caminando hacia el lugar de encuentro, que fue el estacionamiento del supermercado Líder Express de Panguipulli. Estaba tan nerviosa que me temblaba todo el cuerpo. Cuando de repente sale de un auto y me saluda:
—Hola, ¿cómo estás? Por fin nos conocemos, un gusto verte.
También lo saludé y le dije lo mismo. Al verlo de frente, él era muy guapo y educado, medía casi un metro ochenta. Nos saludamos y hablamos un rato, nos reímos. Me dijo que me veía muy bien y que me veía mejor en persona que en las fotos. Yo respondí lo mismo: que él era más lindo en persona que en fotos. Hablamos unos minutos más y se me estaban pasando los nervios.
Y me dijo:
—Vamos a mi casa.
Y le respondí que sí.
Él fue a pagar el estacionamiento, nos subimos a su auto y nos fuimos rumbo a su casa, que queda en el campo a menos de 10 minutos de Panguipulli, pero se me hicieron eternos. Llegamos a su casa y era una casa muy linda. Entramos y el living estaba calentito ya que tenía la estufa encendida. Nos sentamos en los sillones, hablamos un poco y me ofreció algo de tomar. Le dije que si tenía un vaso de bebida y me dijo que sí. Fue a su cocina, pasaron unos minutos y llegó con una bandeja con vasos y cosas para comer.
Estuvimos hablando un poco de lo linda que estaba su casa y otras cosas, cuando me dice que si quería tomar otra cosa más y me ofreció cerveza, pisco o vino. Le dije que una copa de vino. Cuando se levantó del sillón pude notar que tenía una erección y bastante grande, y me di cuenta de que él se estaba excitando conmigo. Cuando volvió con las copas de vino pude notar de nuevo su erección. Bebimos un poco de vino y estuvimos hablando mucho rato de la vida, nos reímos y yo me sentía más tranquila y relajada. En ese momento toma su celular y empieza a escribir un mensaje, y yo aprovecho de pedir su baño. Entro al baño, me miro al espejo, me mojo la cara y vuelvo a salir. Me siento en el sofá y él se levanta a la cocina. Cuando fue a la cocina me llega un mensaje de Messenger, era el que me escribió:
—La estoy pasando muy bien contigo y me encanta tu compañía, pero creo que es momento de hacer lo que dijimos que haríamos.
No respondí nada, no sabía qué hacer. Cuando él volvió me levanté del sofá y nos quedamos mirando fijamente unos minutos. En ese momento saqué todo mi valor y le dije que sí. Nos acercamos y nos miramos a los ojos, él me tomó de la cintura y acarició mi cara. Me acerqué a él y nuestros labios casi se tocaron. Él me tomó con las dos manos de la cintura y me pegó a él. En ese momento sentí su pico muy duro y solo me reí. En ese momento me agarra el culo y me vuelve a pegar a él. En ese momento me calenté muchísimo y nos empezamos a besar mientras me agarraba bien el culo y me dice:
—¿Quieres que culiemos?
Y le respondí que sí, en ese momento nos fuimos a su pieza y nos empezamos a sacar la ropa, él me sacó la blusa y le saqué su polera, me dio un poco de vergüenza que viera mi cuerpo, por ya ser madre y tener estrías, pero a pesar de eso mi cuerpo está bastante bien, después me sacó el sostén y me vio mis tetas y las empezó a chupar, en ese momento podía sentir como me mojaba, luego nos quitamos los pantalones y ambos quedamos solo en ropa interior, yo con un calzón rosado y él un boxer gris, y podía ver que estaba mojado un poco de su bóxer, en ese momento me agachó para sacarle el boxer, cuando se lo saco por fin pude ver su pico, era muy grande, el más grande que he visto en mi vida, según él le mide un poco más de 18 centímetros, la verdad me asusté un poco, en ese momento me dijo que se lo chupe, apenas entraba en mi boca pero aún así lo hice, y cada vez lo sentía más grande, en ese momento me levanto y me metió la mano en la vagina, y tocó toda mi vagina peluda ya que no me depilo, a pesar de eso dijo que le encantaba así, podía sentir mi vagina toda mojada, mi ropa interior completamente húmeda, en ese momento metió dos dedos en mi vagina y di un pequeño gemido, y me quitó la ropa interior y me dejó en la cama, y me empezó a hacer sexo oral y a jugar con los pelos de mi vagina, después se acercó a mi y me besó con todos los fluidos de mi vagina, y me dice:
—¿Quieres que te la meta?
Y yo le digo
—Sí, métemela nomas, pero hazlo despacio que la tienes un poco grande.
Nos acomodamos en la cama y yo podía ver cómo su gran pico se movía para todos lados mientras estaba sobre mi, me habría un poco de piernas y el me dice
—Me invitas a pasar
Yo no sabía que quería decir con eso y me dijo que cuando alguien invita a pasar a alguien a su casa tiene que abrir la puerta, así que si quieres que te la meta te la tienes que abrir solita, solo me reía pero entendí lo que me quería decir, así que abrí un poco mi vagina con la mano y con la otra agarre su gran pico y lo empecé a rosar en mi vagina que estaba totalmente mojada y caliente en ese momento, me la metió y entró algo apretada pero muy suave ya que estaba muy mojada, cuando me la metió completamente sentí algo muy rico y muy excitante, él la dejo adentro de mi sin sacarla, pero podía sentir como palpitaba su pene adentro de mi vagina y podía sentir como se expandía mi útero, y nos empezamos a mover, él metía y sacaba su pene y yo lo sentía muy rico, en ese momento le dije que pare y pegué un grito, no lo podía creer, ya había tenido un orgasmos y no habían pasado ni dos minutos, él saca el pene de mi vagina y empiezan a salir fluidos vaginales y él dice uuu que rico esto y me lo volvió a meter cada vez más rápido, podía sentir como sus bolas chocaban en mi zorra, en ese momento empecé a gemir y a gritar lo rico que estaba, diciendo que no me la saque, que me dé más duro, y yo tenía orgasmos a cada rato, y él sacaba su pico y lo volvía a meter para que tenga pedos de vagina, después de eso tomé la iniciativa y le dije que yo quería estar arriba, él obedeció, se tiró en la cama, tomé su pico y se lo mamé un poco y después empecé a rosar su pene en mi vagina peluda y a él le encantaba, volví a abrir mi vagina y me senté en su pene y empecé a saltar, él me agarraba las tetas y me apretaba el culo, en ese momento llevábamos más de una hora culiando y yo arriba de él habia tenido los orgasmos más ricos de mi vida, y en un momento le dije me voy a venir de nuevo y él me dijo yo también me voy a venir, e hicimos lo imposible para acabar juntos, en ese momento le dije:
—Ahh estoy por acabar, trata de acabar tú también, ah ah que rico ah conche tú madre ah ah me vengo ah me vengo ay que rico por la xuxa
El me decía:
—Voy a acabar igual que rico, donde la quieres adentro o afuera
—Échamela adentro ah ah lléname la zorra ah ah me vengo me vengo ahhhhh
Y acabamos al mismo tiempo, fue algo increible, podía sentir como salía todo el semen de su pico adentro de mí, cuando lo sacó de mi vagina chorreaba el semen por mi vagina, nunca en mi vida había visto tanto semen y dejé caer mucho semen sobre él y su gran pene.
Descansamos unos minutos y pasé al baño, cuando me miro al espejo estaba roja de calor y mis tetas estaban coloradas de tanto que me las agarró y chupó, me doy vuelta para verme el culo y tenía sus manos marcadas en él. Volví a la cama y hablamos un poco y nos reímos y él me contaba que a su polola no le gustaba que él acabará adentro de ella, ya que él la llenaba de semen y siempre usaban condones o él tenía que acabar afuera, también me contó que su novia trabaja en el área de salud en Panguipulli.
Después de eso seguimos culiando haciendo muchas poses distintas, él acabó unas veces más y yo tuve tantos órganos que ya había perdido la cuenta, pasada la media noche él me preguntó algo, que me quería hacer sexo anal y que tenía un culo increíble, y que mi culo necesitaba ser penetrado, no sabía que responder ya que a mis 46 años pocas veces he tenido sexo anal, y nunca fue algo que me gustó, pero dada la situación decidí hacerlo, pero no se lo dije, solo me levanté, me puse de a perrito y con mis manos me habría el culo y le dije, te invito a pasar pero suavecito, él solo se rio y se levantó, se puso atrás de mi, empezó a pasar su pene por ni vagina y mi culo, yo estaba tan asustada y nerviosa pero también caliente, en ese momento me lo metió en la vagina para mojarlo un poco y luego me escupió el culo, y me dijo que culo tan rico tienes, se nota que te va a entrar todo, en ese intento me lo empezó a meter, podía sentir como su pico iba abriendo mi culo, yo gritaba y también gemía hasta que sentí que entró toda la cabeza, yo le decía por favor suave y él me dijo ya va la mitad y empezó a moverse y a pesar de todo se sentía rico, y él me dijo metete los dedos en la zorra, yo nunca había echo eso, pero a pesar de todo lo obedecí y empecé a masturbarme, podía sentir a través del interior de mi vagina como entraba el pico por mi culo, no podía estar más caliente y él me dijo ahora va todo y me lo metió hasta el fondo, sentí un dolor, di un gran grito pero a pesar de eso no saqué mis dedos de mi zorra, así estuvimos casi 15 minutos hasta que él acabó y a pesar de todo no me dolió cuando lo sacó, así estuvimos toda la noche, en la pieza estaba pasado a sexo, pero ambos felices.
Nos dormimos y despertamos y ya era domingo a las 8 de la mañana, ya era hora de volver a casa y antes de entrar a la ducha tuvimos sexo por última vez, la verdad me dolía todo, me ardía la zorra pero era un dolor muy rico, culiamos unos 15 minutos y tuvo 2 orgasmos más, pero como me iba a mi casa le dije que no acabara adentro y no lo hizo, al final ni siquiera acabó, nos duchas y nos vestimos, nos tomamos un café y cuando estábamos por venirnos le dije culeame la última vez, fuimos a la cama y pudimos notar cómo estaba la cama, llena de manchas de semen y fluidos vaginales, se lo chupé muy rico y me subí arriba de él, dios como me ardía la vagina pero no podía parar, tuve otro orgasmo y solita me puse en cuatro y le abrí mi vagina y me lo empezó a meter como si no fuera a tener sexo nunca más en su vida, cuando me dice, voy a acabar y le dije yo también y le dije:
—Ni se te ocurra venirte afuera, la quiero toda adentro, déjame bien llena la zorra.
Y me dijo que cuando me esté viniendo que grite y gima harto para venirnos juntos y así lo hice y grité:
-ah ah conchetumadre me vengo weon dame duro, hasta cagar la zorra ah aha aha ahí rico rico me vine…
Y él grita:
-Ah toma conchetumadre ahí tení leche mierda haha ha
Pude sentir el semen adentro, pero ya no me podía quedar más me tenía que ir. Casi a las diez de la mañana estábamos en Panguipulli, él me dejó en el estacionamiento subterráneo del supermercadoUunimarc para que nadie se dé cuenta que nos bajamos del mismo auto, nos despedimos y cada uno para su casa.
Cuando llegué a mi casa saludé a mis hijas y a mí hijo, y me preguntaron cómo estuvo el cumpleaños y le dije que bien un poco aburrido, y me dijeron a ya, y les dije cómo estuvieron ustedes y me dijeron que bien, así que pasé al baño, me miré al espejo y tenía una cara que nunca había visto, en ese momento me toqué mi vagina por sobre el pantalón, luego me bajé el pantalón y vi mi ropa interior llena de semen y solo reí, en ese instante no sé porque empecé a tocar mi vagina y veo mis dedos que aún estaban con semen, me reí y no se porque me metí los dedos en la boca y me comí el semen, en ese momento me llegó un mensaje, era él diciendo estuvo increíble, con una foto de su pene, yo solo reí y le mandé una foto de mi vagina peluda.
Todo esto pasó el día sábado 24 de octubre de 2026 en la ciudad de Panguipulli, Región de los ríos.
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2 Comentarios
Así me gustan , buenas PAL pico , rica la zorra .
Me encantó la historia fue muy detallista para contarla incluso imaginé que la de la historia podría ser alguien que conozca ,como pude ser una tía o incluso mi madre y me encanta saber que las mujeres mayores y sobre todo las madres solteras pueden volver a sentir pasión en la vida..espero que puedas seguir teniendo sexo con el