🇨🇱 ChileRelatos eróticosAmigos✍️ Anónimo📅 noviembre 8, 2024

Mi mejor amigo

Soy un hombre casado, tengo 43 años. Mi mejor amigo también. Tiene 39 años. Me llamo Esteban y él se llama César. Nos conocimos en el colegio, él iba en primero medio y yo en cuarto. Nos unió el equipo de volley. Íbamos a campeonatos por el colegio, ganábamos partidos, siempre fuimos amigos, muy buenos amigos. Ambos teníamos pololas y nos iba bien en el amor. Dejamos de vernos un tiempo por la entrada a la U y él seguía en el colegio pero siempre nos vinculó el volley. Con los años nos hicimos más amigos, pasamos a la etapa de reír juntos, llorar juntos, pasar las curaderas y cuidarnos, ver porno, todo lo que los buenos amigos hacen. Dormíamos juntos cuando nos quedábamos en las casas del otro. Nuestras mamás nos conocen y saben que somos “el marido” del otro jajajajaj

Bueno, yo llevo 12 años casado, tengo una linda familia; él también está casado, lleva 7 años y tiene un hijo pequeño. Desde que somos más grandes, nos juntamos a tomar, a parrillar y de vez en cuando algún partido de volley en una liga que encontramos de exalumnos del colegio. Hace unos meses, César me comenta que tiene problemas con su esposa, en la confianza le comento los míos. Que le dan color por todo, que están cambiadas, que no dan la pasada. El sexo se ha vuelto el mecanismo de control, si te portas bien, hay sexo, si no, te suspenden los servicios. Weas así. O sea, nos estábamos quejando de nuestra vida de casados sin sexo. Cesar me dice:

—Wn. Estoy tan aburrido de que todo sea así. Antes tirábamos a cada rato. En todos los lugares, todos los días, puta, y ahora con cuea una vez al mes.
—Me pasa lo mismo. Estoy a pura paja wn.
—Sabí, he llegado a la conclusión de que por eso hay tanto maricón, se aburren de que las minas le den color con el sexo y entre hombres esa wea no pasa.
—Yaaaa… y como sabía eso??
—Se me ocurre po. Hay escuchado a algún maricón quejarse??
—No… la verdad que no. Tampoco es que tengamos tantos amigos gay pos. (Solo uno, que vemos súper poco)
—Viste wn. Yo postulo la idea de que por eso hay maricones. Porque no le dan color con el hoyo.
—Jajajaja… hablai puras weas Cesar… aer, ven pa culiarte, no le di color con el hoyo po.
—Jajajaj invítame un copete primero po wn.
—Sale maricón.

Eso fue todo por esa vez, pero los comentarios siguieron, se trasladaron a la conversa diaria del WhatsApp, al envío de imágenes de minas mostrando el chorito y haciendo mamones a weones. Y sus comentarios: “minas así necesitamos” “vamos por unas cariñosas wn”. Semanas después, nos juntamos a almorzar y este loco estaba peleado con su mina, yo andaba picado con la mía, por weas de rutina. Llegamos a su casa y las mujeres dijeron: “nos vamos, vamos a almorzar afuera con los niños. Se cuidan”. Y se fueron y nos dejaron solos. Que nos dijeron. Echamos unas longas y unos pollos a la parrilla y abrimos unas shelas. Estábamos de lo mejor tomando y César me dice:

—Wn…. Ando entero caliente. Ya que andai con suerte porque no me lo chupai?
—Déjate wear wn oh.

Y se empieza a tocar el paquete por encima del buzo. Se le veía parada ya. Mi compadre la tiene más o menos, así que siempre se le ha notado.

—Wn… la teni parada?
—Te digo que ando caliente y no me quiero correr la paja. Ya po…. Una chupaita.
—Y por qué yo wn?? Tengo cara de fleto acaso?
—No po Esteban…. Pero teni la media boca… ya po…. Llevo días imaginando que me la chupai.

Ese comentario me causó curiosidad… y el wn del César se tocaba a cada rato el paquete.

—Si querí te corro la paja… pero chupar ni cagando.

Y se saca al toque el pico del buzo… sale una wea media parada ya…. Mi compadre la tiene gruesa, no muy grande, pero si bien gruesa, es moreno, casi negro el wn. Así que tiene harto pelo y crespo.
La saca y la agarró con la mano y empiezo a pajear lentamente. Confieso que me gustó la sensación, nunca había tenido un pico en la mano que no fuera el mío, pero la sequía sexual, a uno lo pone caliente, y demás que esto no sería nada mas que una aventura. Total, los 40s son los nuevos 20s.
Apreté el puño y pude sentir apretadito su pico en mi mano. Se sentía caliente y el wn estaba bien lubricado ya. La verdad, se veía rico el pico del César y me entraron ganas de hacer caso a su primera petición, me empecé a saborear… y quise sentir el sabor del pico en la boca. Me lo llevé a la boca y lo puse en la lengua, como dándole un beso. Mi compadre empezó a gemir y me decía: Wena compañero, lo está chupando… oh que rico wn. Lo haces mejor que mi mina. Ese último comentario me calentó mucho y empecé a darle una feroz mamada. Chupe todo, pajie, le pase la lengua por el pico, se lo chupaba entero. El sabor a pico es exquisito, y tenía harto líquido preseminal que le daba un sabor exquisito a ese pico.

Yo me di cuenta que tenía el pico parado también, parece que la wea me había gustado, me empecé a tocar… hasta que lo saqué de mi pantalón para pajearme, sentía la necesidad de pajearme.
Yo tengo un cuerpo ideal para mis 43 años, tengo pancita, soy medio lampiño y tengo el pico largo pero flaco. Y como ambos hacemos harto deporte, en tan malas condiciones no estamos. Bueno, me empiezo a pajear y le chupo la corneta a mi socio. Y de pronto me dice:

—Chúpame los coquitos…

Y yo levanto el pico con la mano, y le empiezo a chupar las bolas, que estaban súper peludas, pero concentraban un rico olor, como olor a pico, a cuerpo, esa wea me calentó mucho también. Me paro y le muestro el pico, el César se agacha y me lo comienza a chupar. Ohhhh, Csm… como chupaba el wn. Sentí que me iría cortado al toque. Además llevaba tiempo sin nada, tenía leche acumulada desde hace semanas. Me pajea y me chupa el pico, pasa la lengua por el glande, lo saborea, me chupa los cocos, los tira, me levanta el pico y se lo mete a la boca casi completo. Hace arcadas y lo saca lleno de saliva, parecía como si ya hubiera salido la leche. Se sentía rico en su boca, pues mi mujer no le gustaba chupar pico, y las pocas veces que lo ha hecho, no me gustaba mucho. Cesar se para y me mira, nos empezamos a besar con las bocas pasadas a pico, fue rico sentir ese sabor. Movía rico la lengua y me frotaba la lengua con la suya, mientras nuestras manos nos pajeaban cruzadamente.
De pronto me da vuelta y me termina de bajar el pantalón, se pone detrás mío y me comienza a puntear con su pico en mi raja. Confieso que la sensación fue demasiado rica, nunca antes había hecho nada de esto y me dieron unas ganas enorme de que me lo metiera. Me agarra de la cintura y se empieza a mover, se pega a mí y me pasa el pico por la raja, entre medio de los cachetes. Uffff, la wea rica… Yo me empiezo a mover hacia atrás también como para que me lo meta. No era necesario hablar. Todo se entendía. Se agacha y me lanza un escupo en el hoyo, separando los cachetes con las manos, tengo una raja grande, soy súper poton, así que mientras me abría la raja y me escupía yo hacía sonidos de placer.

  • Te gusta Esteban? Teni rico el hoyo. Queri que siga?
  • Sigue wn… sigue… no parí. Esooo, oh siii, que rico…. Oooh wn, la wea rica… ay si, siii, sigue… más adentro… siii, sigue… ufff…. Oh César ql, sigue…

De pronto, se para y me agacha, y lentamente con un escupo, me empieza a meter su wea dentro.
Me dolió caleta, paró, pero no lo sacó, le dije que no lo sacara, hasta que me acostumbrara, se movía lentamente y eso hizo que se me fuera pasando el dolor. Y apareció una sensación nueva, algo que me gustó demasiado…!!! Después de unos minutos, me toma de la cintura y empieza a moverse, yo me acomodé más, abrí más piernas y quedé en 4. La posición era muy excitante. Nunca mi mujer quiso culiar así, decía que no era de maraca, y la verdad, así es exquisito… César me empieza a dar más rápido y me fui cortado al toque. Saltó un montón de leche que me corría por las piernas y el resto estaba en el suelo. César a los minutos, me dice que se va, le digo que no lo saque y que se vaya en mi hoyo, así lo hizo y pude sentir como me llenaba de leche caliente. Me lo saca y de nuevo el dolor, ardía, pero era rico. Me empecé a tocar el hoyo y sentí que estaba abierto, pero la sensación era riquísima.

—Te gustó Esteban? Me dice.
—Wn, la wea rica!!!!
—Te dije ql, que por eso los maricones culean entre ellos. Es rico.
—Y tú habías culeado con hombres?
—Con un par, ellos me enseñaron lo que hice. Pero tenía ganas de hacerlo contigo. Somos amigos hace más de 20 años y nunca habíamos hecho alguna wea así. Rico no?
—Si wn…!!! Pero pa la otra me toca a mí.
—Obvio compañero. El desahogo es pa los dos.

Nos limpiamos con toalla de papel que había en la cocina y seguimos haciendo el asado. La raja me dolió todo el día y tenía el boxer mojado, pues parece que se me salió la leche del hoyo. Por lo tanto la sensación fue recaliente todo el día. Desde ese día, nos juntamos al menos una o dos veces por semana. Salimos en el auto, el cual se ha transformado en nuestro nido de sexo. O lo hacemos en nuestras casas cuando las mujeres salen. Seguimos en sequía con las esposas pero estamos más que contentos entre nosotros.

Saludos.

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2 Comentarios

  • Anónimo febrero 9, 2025 a las 4:52 pm

    Segunda parteeeeeeeeeee

  • Manuel abril 5, 2025 a las 11:54 pm

    Putas, excelente historia.

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