El Celular – Parte XI

Cada uno de mis pasos resonaban por el pasillo hasta llegar al ascensor. Mi pulso estaba acelerado.
Toco el botón para llamarlo cuando con apenas aliento Eduardo aparece tras de mí.
-No te vayas, por favor- me suplica.
-No quiero problemas- le digo preocupado.
-Quiero saber que mi hijo estará bien- su voz sonaba más afligida -No puedo vivir sabiendo que un maricón culiao lo tenga-
O él que se lo culea no era él.
La puerta del ascensor se abre y entramos juntos.
-Se ha comunicado contigo?- pregunto.
Me muestra su celular y veo que abre un vídeo en su chat.
Reconozco un culo blanquito. El dueño del celular grababa al pendejo mientras éste estaba con las manos atadas y en cuatro patas.
Enfoca hacia el asterisco del cabro, y una gran letra «o» nos saluda. Podía verse cómo hacia adentro se perdía su pálido color para convertirse en un rojo intenso y llegar a un blanco viscoso.
El del celular le hacía zoom con la cámara cómo mostrándonos que lo había preñado. Una gota se rebalsa de su interior y cae.
El dueño del celular levanta una mano y con un dedo recoge el semen que se había caído.
-No lo botes, perra- se pasa el dedo con otro de su mano y luego se la esparce en ella -que es tu lubricante.
Se puede ver que los dedos de esa misma mano se juntan y se acercan al orificio del chico. Ingresa la punta de sus dedos y un  gemido que nunca había escuchado sale del pendejo. Un gemido más agudo, interno, como que algo le apretara hasta la garganta.
-Eso, así- por el culo del pendejo le entraba casi la mano completa -Perrita goloza- saca su mano y se ve que esta muy lubricada.
Veo a Eduardo y tiene una erección muy pronunciada. Me veo a mí, y ya me notaba dentro del pantalón lubricado. Qué chucha.
El padre del pendejo ve que lo quedo mirando y se tapa con su mano la verga parada.
-Todos los días me manda algo- desliza su dedo hacia al lado y veo una foto del culo de su hijo con el puño del dueño del celular completamente adentro. El hijo estaba de espalda, con su tula flácida pero mojada. Parecía que se hubiera corrido con la mano en su interior.
Lo miro y no sé qué me ocurre que lo abrazo.
Es un abrazo que no puedo explicar, pero solo lo quería abrazar y decirle con ese abrazo que su hijo está bien. Que está vivo pero está sufriendo. Que es difícil pedir ayuda con algo de estas dimensiones pero que no está solo. Que yo lo entiendo.
-Sabes cuantas veces me he corrido viendo lo que manda? Guarda silencio -Es difícil decir todo lo que he pasado con él- escucho como su garganta traga saliva. -No puedo contar que me culiaba a mi hijo-
La puerta del ascensor se abre. Lo estaba abrazando y lo sentía muy erecto.
Estábamos en el primer piso.

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🇨🇱 Chile🌈 GayRelatos eróticos✍️ NemiaAsd📅 diciembre 18, 2025
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5 Comentarios

  • Anónimo
    diciembre 18, 2025 a las 2:45 pm

    El siguienteeeeeeee

  • Homónimo
    diciembre 18, 2025 a las 6:36 pm

    Este capítulo es muy corto. Danos más!

  • Anónimo
    diciembre 19, 2025 a las 11:58 am

    Ufff otro por, muy corto

  • Anónimo
    diciembre 19, 2025 a las 7:03 pm

    Ufff quiero al papá jajaja

  • Mvvssi__
    diciembre 19, 2025 a las 7:35 pm

    Ufff ojalá algun papi caliente me hable quiero uno mi ig es mi nombre

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