Fuí la galleta

Soy nuevo acá, espero les guste para publicar más relatos de mis experiencias.
Soy alto, moreno, 24 años.
Hace dos años, estaba en una situación económica algo difícil, cuando no sabía que hacer termine prostituyendome.
Todo fue gracias a un amigo, él tenía el contacto de los dueños de un bar swinguer, él me lo propuso y me presentó con uno de los dueños, cuando pensé que sería algo más difícil el dueño había quedado encantado conmigo, pero tenía que pasar la primera prueba y mi primer trabajo.
Tenía que estar en medio de una orgía con él y el otro dueño, y dos clientes más que pagarán por el servicio, yo acepté. Aunque no sabía que hacer, o como comportarme el dueño me dirigió de todo lo que tenía que hacer.
En la noche, me aliste, me puse loción, maquille mis ojos para verme atrevido, y me puse un suspensorio blanco. Entre a una habitación grande, había una cama redonda y luces rojas, me vi en uno de los espejos y me sentía muy sexy, llegaron los dos dueños del bar, sentí algo de temor. Ellos dos se acercaron y comenzaron a besarme y a tocar mi cuerpo antes de que llegaran los otros dos clientes y ellos también se besaban aún ellos siendo hermanos, eso me excitó. Ambos sacaron su verga y me incliné para mamarles la verga, fue algo muy placentero, sus vergas completamente duras y grandes se veían de 17 o 18 cm.
Ellos pararon subieron su pantalón, y recibieron a los otros dos clientes, el primero era un señor de aprox 40 años, y el siguiente era uno de aprox 30 años, ellos pagaron, nunca había visto tanto dinero me sentía feliz y tenía que hacer mi mejor esfuerzo.
Los recibí y les di un beso de bienvenida, ambos agarraron mi trasero y le dieron palmadas mientras lo veían bien.
Los dos dueños se acercaron y también besaron a los clientes, ellos se comenzaron a quitar su ropa y enseguida dispusieron sus vergas para mamarlas, el señor en un momento no resistió mas y se vino en mi boca y se sentó un momento mientras los demás me comenzaron a follar, mi culo me dolia mucho sentia mucha presión en mi ano, no podía hacer más que gemir y gritar un poco. En un momento mi suspensorio se rompió, y mi verga salió, pensaba que yo solo tenía que dar culo, pero cuando el señor vio mi verga se levantó y pidió follarlo, y así fue. Me encantó follarlo, si cara de placer mientras se comía todas las vergas.
Fue cerca de hora y media, llena de besos, folladas, palmadas y algo de golpes.
Los dos hermanos son apasionados de los golpes, me pusieron de rodillas y comenzaron a darme bocetadas en el rostro, metían su verga con tanta fuerza que salian las lagrimas de mis ojos, apretaban mis pezones y me tomaban del pelo para hacerme completamente de ellos.
Cuando ya se iban a correr, los cuatro se comenzaron a masturbar en mi cara, nunca había sentido varias vergas en mi cara, me sentía tan deseado y excitado. Me sentía una perra completa. Y ahí fui la galleta, me llenaron de semen, aún el señor pudo correrse de nuevo, mi cara estaba llena de su semen caliente, me escupieron en la cara, abrieron mi culo, y sacaron mi semen hasta hacerme gritar de placer.
Fue mi primer trabajo, y muy bien pago. Meses después me convertí en uno de los mejores prostitutos del bar.
Comencé a viajar y a salir del país, pagué mis estudios y más. Fui afortunado en ese mundo.
1 Comentario
Anónimo
febrero 26, 2026 a las 7:16 pmAhora que me gradué y no tengo empleo, como que también me interesa ser prostituto jsjsjsjsjsjs solo que yo nomás soy pas