Más que amigos – Parte 3
Y volví a escribir… Me tardé un poco, pero ya me iré poniendo al día.
Como les conté, hace ya tiempo atrás, después de esa primera vez las cosas no cambiaron mucho con el Benja. Seguimos siendo igual de amigos, o al menos eso pensaba.
Al otro día estuvimos con otros amigos que andaban con nosotros, así que no hubo mayor interacción (salvo que yo andaba full pensando en la noche anterior).
Así llegó la noche y, después de salir por ahí, llegó lo que todo el día estuve esperando. Llegamos a la casa y yo me fui a cambiar ropa. Me cambié rápido para irme a «dormir». Estaba terminando de cambiarme y llega el Benja, se comienza a desvestir y yo no podía dejar de mirarlo. Se sentía la tensión en el ambiente… Qué ganas de hacerle de todo ahí mismo, pero no habíamos podido hablar en el día y la verdad no tenía la seguridad de si lo que había pasado había sido solo un error.
Como les decía, se sacó la ropa y al bajar esos jeans que usaba, quedó al descubierto su tremendo culazo bajo un boxer Calvin Klein blanco. Se le marcaba de una manera que lo único que quería era morderlo, jajsjsjs.
Y creo que se me notó, porque el Benja me preguntó:
-¿Qué pasa? ¿Necesitas algo?
A lo que le respondí: «Naaa, ¿por qué?»
-No, por nada. Preguntaba no más…
Nos acostamos, cama de dos plazas… Yo haciéndome el tonto un rato. Quería preguntarle qué había sido lo de ayer… pero en el fondo tenía miedo de la respuesta.
Pasa el rato y siento un pie en mi pierna. Me moví un poco hacia él, siento que se acomoda y le pregunto qué pasa. Me dice que nada, que todo está bien.
En eso me doy vuelta para darle un abrazo y al momento de subir la pierna me doy cuenta de que tenía una erección muy grande, a lo que le pregunto: «¿Y esto qué significa?».
Me dice: «Tú, tú me tienes así».
Nos comenzamos a besar intensamente. Me subí arriba de él y la poca ropa con la que dormíamos voló. Quedamos solo en boxer, y sentía en mi culo la presión de su erección. Nos besamos muy rico. Comencé a bajar chupándole todo hasta que llegué a ese paquete maravilloso. Como habrán leído, tengo un morbo con los boxer. Se lo mame arriba del boxer y se lo saqué.
Le di una buena mamada. En eso me toma de la cabeza y me comienza a dar una garganta profunda. Cambiamos y ahora él me lo mamaba a mí.
Le digo que quiero algo más, pero que me da miedo. Me dice que lo intentemos con cuidado. Era nuestra primera vez por el culo, así que ambos tuvimos cuidado. En esta ocasión fui yo primero.
Imagínense un culazo espectacular: peludo, con pelitos claros, redondito y blanquito.
Con el mismo preseminal y harta saliva, comencé a dilatarlo de a poco. Le chupaba el poto y él se arqueaba. Creo que lo hice bien para ser la primera vez. Comencé a meterle dedos, hasta que llegamos a los tres. Lo hacía con mucho cuidado, pues era la primera vez, y ya cuando estábamos más calientes, me pedía por favor que se lo metiera. Lo lubriqué bien y lo metí lentamente.
Qué rico sentir su culazo pegado a mi cuerpo. Le comía la espalda y le preguntaba: «¿Quién es tu dueño?» A lo que me respondía: «Tú, nadie más que tú…».
Seguimos así un buen rato, hasta que me dijo que me tocaba, antes de irme cortado…
Me puse boca arriba y me lo empezó a meter mientras nos besábamos. Yo quería ver su cara de placer mientras lo hacíamos… Qué buena culeada nos dimos. Él acabó dentro de mí, yo en su boca.
Le di un beso con mi propio semen, nos seguimos besando mucho rato. Yo lo manoseaba, pues no sabía si esto se iba a repetir o solo viviría en mi memoria.
Me dice: «Vamos a bañarnos, para no dormir sucios…». En la ducha fue otra cosa, nos volvimos a comer intensamente.
Me quedan varias historias más. Como les conté anteriormente, es un tema bieeeeen largo todo lo que pasó ahí.
Comenten si quieren que cuente más.
Saludos.
3 Comentarios
Anónimo
febrero 28, 2026 a las 6:50 amcuenta más 🗣
Anónimo
marzo 19, 2026 a las 12:09 pmMe encantó el relato hay mas
Anónimo
marzo 3, 2026 a las 1:03 amCuenta más por favor, está muy buena la historias