A pelo con mi primo

Hola, qué tal, he leído los relatos y vaya que qué excitantes son. Aquí va el mío.
Actualmente tengo 21 y soy abiertamente gay, vivo en Puebla. Todo comenzó con mi primo, que era como mi hermano ya que nos criamos en la misma casa —obvio con diferentes padres—, no sabría decir si en la misma casa porque era como una vecindad pero de pura familia. Como les decía, yo convivía mucho con él, desde que éramos pequeños nos queríamos mucho. Él me contaba que sus papás (mis tíos) eran muy calientes y que él a veces los encontraba teniendo relaciones, ya que aunque querían ser discretos, el sonido los delataba, y me contaba cómo él se asomaba entre abriendo la puerta para ver. Pues obvio yo empecé con este rollo de ponerme caliente. Hasta el momento todos eran relatos, hasta que él me dijo que quería hacer lo mismo conmigo. A mí me dio mucho morbo, ya que mi primo me fascinaba; solo quería que él me diera luz verde, jaja.
Nos fuimos a un cuarto que sabíamos que nadie subía y nos empezamos a besar. Era una exitación ardiente. Me bajó los pantalones y me la empezó a chupar. Obvio, como era nuestra primera vez, pues dolía un poco porque metía sus dientes. Después me tocó a mí mamársela, y así hasta que nos cansamos.
Así lo llevamos por 3 años, solo haciéndonos mamadas a escondidas y frotando nuestros penes. Ya para este tiempo la calentura era más; ya no me calentaba el frotar nuestros penes o que me la mamara, así que nos pusimos de acuerdo y un día le dije que le quería meter mi pene por atrás. Él no quería, así que lo dejé. Ya a media mamada me dijo que sí. Lo acosté en una mesa y le metí todo. Ambos nos lastimamos un poco porque la metí de jalón. Yo sentí un tirón en el pene y obvio él en el culo, ahí la dejamos.
Pasó una semana y me dijo que lo quería volver a intentar. Esta vez sí me eché saliva y la dejé ir despacio. Así estuve hasta que me vine dentro de él. Posteriormente él me dijo que me quería hacer lo mismo, a lo que yo accedí. No me dolió la primera vez con él.
Así pasó el tiempo solo. Ya años después tuvimos una última vez por miedo a que nos descubrieran. En todo ese lapso teníamos sexo por lo menos 5 veces a la semana y era muy lindo. Fue mi primer amor y yo creo que el último. Él ya no vive aquí, se fue a México. Cómo lo extraño.
No hay comentarios aún. ¡Sé el primero en comentar!