🌈 Relatos gayAmigos✍️ Anónimo📅 septiembre 28, 2026

Campamento de curso

Tengo 18, vivo en el sur, mido 1.75, soy rubio, de buen estado físico, sin nada de pluma. Esto ocurrió este año en el campamento de curso. Todos fuimos a la playa, jugamos un rato, cantamos, comimos, etc.

Al caer la noche, tipo 11, empezamos a tomar y a jugar los típicos juegos: nunca nunca, cultura chupística y weas. Ya todos un poco subidos de nivel, se empezó a pasar mejor. Fuimos a fumarnos unos pitillos locos y la cosa mejoraba aún más. Seguimos tomando… ya eran como las 2 am, y mi compañero Román (wn rico, compañero hace 3 años, hetero, mujeriego, cuerpo atlético, 1.80, trigueño) se sienta al lado mío y me empieza a webear, a decir que me quiere y que soy un gran amigo y raja curao. Yo, aprovechando el momento, le dije que yo también y que lo quiero más que amigo… El weon me quedó mirando fijo y me dijo:

—¿Cómo es eso?

Yo le dije:

—Como hermano po.

El weon ya estaba mal, me abrazaba y me daba besos en el cuello. Yo le dije:

—Oye, acompáñame a mear por allá, que está muy oscuro.

El weon apenas caminaba, pero me acompañó igual. Allí nos fumamos otro caño entre los dos. Estábamos tan volados que llegué y actué.

Le planté el medio beso, a lo que él también respondió.

—¿Qué wea? —dijo Román.

Y me devolvió el beso. Nos tocamos por encima de la ropa, estábamos calientes a mil. Llegué a su bulto, y estaba totalmente erecto. Bajé y lo saqué; era de unos 18 cm, con un olor a macho muy rico. Se la chupé como loco, él gemía muy rico. Me agarró y me rompió la polera, me besaba apasionadamente el cuello, las tetillas, hasta bajar a mi pico. Me la chupaba rico para ser hetero. Me quitó el pantalón por completo y me abrió las piernas. Sentía su rica lengüita por mi culo, metía sus dedos de a uno mientras me miraba a los ojos con una cara de excitación.

—¡Métela! —le dije.

Sentí su glande entrando y empezó a meter de un viaje. El ql era un salvaje, se movía de una manera exquisita. Puso mi pierna en su hombro y siguió más rápido. Mi ano estaba full, ambos sudábamos por montón, su pico palpitaba como loco, bombeaba y bombeaba dentro de mi culo.

—¿Dónde acabo? —me dijo.

—Dale ahí mismo no más —le dije.

—Ya, qué rico, wn.

De repente mandó un grito feroz y sentí toda su lechesita en mi culo. Román bajó y lamió todo mi cuerpo hasta dejarlo limpio de residuos.

—Tú acaba en mi cara —me dijo.

Así que hice caso y tiré tres chorros a su cara.

Nos miramos y dijimos:

—Esta wea a nadie, ¿ah? —dijo Román.

—Obvio, pero se tiene que repetir, y ahora yo seré el activo —le dije.

Él sacó una sonrisita y asintió.

Cada uno se fue a su carpa, y al cabo de 1 hora llegó él a la mía y me dijo: “¡Es tu turno!”

¿Qué te pareció este relato?

Selecciona una estrella para valorar

4.7 /5
124 votos

Sé el primero en guardar este relato


Más relatos gay ✍️ Enviar tu relato Canal de Telegram

💬 Escribe un comentario

3 Comentarios

  • Anónimo septiembre 29, 2026 a las 12:30 am

    yyyyyy …????

  • Anónimo septiembre 29, 2026 a las 1:14 am

    Muy buen relato, falta la segunda parte , quedamos en incertidumbre con lo que paso después, jajjaa cuenta la segunda

  • Anónimo septiembre 30, 2026 a las 5:10 pm

    Excelente relato y la 2 parte de bienr

💬 Deja tu comentario

×

Reportar Relato