Con el dueño del ciber

Esto pasó el 2019, cuando tenía unos 25 años. Yo estaba tranquilamente trabajando en mi oficina en el centro de la ciudad, cuando de pronto me entró la calentura, así que hice lo que todo veinteañero gay haría… instalar Grindr.

Después de un rato de hablar con gente y no concretar nada, vi que a un poco más de 800 metros apareció un perfil que decía «MADURO ACTIVO» y decidí hablarle. Me dijo que trabajaba en el centro también y que quería una mamada antes de empezar su jornada de trabajo, nos pusimos de acuerdo, me envió su ubicación y salí de la oficina con la excusa de ir a comprar. La ubicación me aparecía cerca de un conocido ciber de la ciudad, él me dijo que era cerca, pero al llegar al punto me dice que realmente es en el ciber, que suba la escalera. Mi sorpresa fue gigante al entrar al ciber y ver que se trataba de su dueño. Siempre lo había visto atendiendo en las tardes, nunca al mediodía, no esperaba que fuese él.

Me hace pasar al ciber, cierra la puerta y me lleva hacia un sector donde no apuntaban las cámaras de seguridad, se saca el pene del pantalón y me pide que se lo mame. Era una verga gruesa y larga, con pocos pelos y un olor muy agradable. No dudé en arrodillarme y mamárselo todo. Aún recuerdo cómo gemía cuando le chupaba el pene casi entero, créanme que intenté metérmelo todo en la boca pero era muy grueso.

Al rato de estar mamando, me dice que le gustaría que me desnudara y como yo soy obediente, eso hice, así que estuve desnudo mamándoselo un buen rato, hasta que me dice que me ponga de pie y que quería verme el culito. Nuevamente, como buen sumiso obedecí, me chupó rico el hoyito y me metió un dedo, mientras me decía que recordaba haber visto mi culito por los pasillos del ciber y que quería probarlo. Como no fui preparado para eso, yo no tenía condón y él tampoco, así que prefirió que se la siguiera mamando, y eso hice. Volví a arrodillarme y empecé a mamarsela cada vez más rápido, mientras él gemía y yo me imaginaba cómo sería tener su verga gigante en el culito.

Su respiración comenzó a agitarse un poco, sabía que estaba pronto a acabar, así que mamé con más intensidad y le pedí que acabara en mi cara. Nunca había sentido tanta leche en la cara como ese día. Chorros y chorros salían de ese pene grueso, yo estaba muy caliente y empecé a tomarlo con mis manos y ponerlo en mi lengua, mientras él se reía y me decía que no esperaba que fuese tan putito.

Me vestí, me lavé la cara y al despedirnos me dice que vuelva otro día al ciber, pero en la tarde para poder hacer algo más rico. Entendí inmediatamente que era para culiarme, así que unas semanas después volví, haciendo caso como el buen sumiso que me gusta ser.

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1 Comentario

  • Anónimo
    febrero 14, 2026 a las 8:42 pm

    Espero otra entrega…🔥🔥🔥🔥🔥

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