El futbolista bisexual

Soy Dodo y hasta el momento solo mantenía relaciones sexuales con un chico de mi edad, luego el resto de mis relaciones solo eran con chicos mayores a mí, hasta que conocí a André, un chico de mi edad con una peculiaridad. Jamás creí que fuera bisexual.
André mide 1.77, tiene buena complexión física, buenas piernas, buen torso, buenos brazos; era 10/10. Él jugaba fútbol en el equipo del colegio. Desde que lo conocí había algo en él que me atraía, así que iba a los partidos y a los ensayos a verlo jugar.
Aprovechaba que era compañero de mi amiga para acercarme a él cuando lo veía en los pasillos. Siempre le decía:
“¿Has visto a Ana?” “¿Sabes dónde está Ana?” y así poco a poco él me fue notando. Aunque Ana me decía: “André tiene novia”, “André anda con 5 niñas”, y eso me desmotivaba más.
Un día en Facebook me cae una notificación de solicitud de amistad y era él. En su descripción tenía su Instagram y lo fui a seguir por allá. Me devolvió el follow y después de unos meses coloqué una nota en Instagram diciendo: “necesito verga”, a lo cual él contestó. Después de eso empezamos a hablar; el patrón era sencillo, nos respondíamos notas.
Aunque las conversaciones eran cortas y sin sentido, eso iba abriendo la confianza hasta que lo metí a Close Friends. Un mes después de que André y yo comenzamos a hablar, subí una foto semi desnudo enseñando un poco los pelos de mi verga a mis Close Friends. Al siguiente día que desperté vi la notificación: “André le ha dado me gusta a tu historia”. Cuando me metí vi que me la acababa de responder con un mensaje diciendo:
“qué rico, enseña más”
A lo cual yo, bien atrevido, le dije:
“y eso que no me has visto los del culo”
A lo cual él me pidió que los enviara.
Yo, bien coqueto, le pregunté qué ganaba yo con enviarle eso, que fácilmente luego podía exponerme y burlarse de mí con sus amigos, a lo cual él dijo:
“No soy de esos, si mandas lo que te pido tú también verás”.
Sin duda el morbo me ganó. Le envié lo que pidió y él me respondió con un video donde se masturbaba y luego enseñaba las nalgas abriéndoselas. Quedé impactado. Recuerdo haberle dicho:
“No sabía que eras gay”
A lo cual él, con una foto enseñando la verga, me dijo: “Bisexual*”.
Después de ese suceso, André y yo empezamos a tener más confianza, pero todo se fue abajo cuando una ex de él, compañera mía, me revisó el celular y leyó el chat. Ella le contó a él y luego él se molestó. Pasaron 5 meses cuando de repente me contesta una historia pidiéndome mi número. Accedí y nos perdonamos.
Después de eso charlamos meses más, hasta que en una tarde de octubre él me escribe diciéndome: “vengo saliendo del ensayo, está lloviendo, ¿puedes irme a dejar a mi casa?”. En esos meses yo andaba aprendiendo a manejar, y aunque no confiaban en mí pedí prestado el carro con la excusa de que iba a hacer un mandado adentro de mi colonia.
Fui a traer a André al colegio. Sabía que él tenía doble intención. Cuando lo recogí se subió; empezamos a charlar mientras nos dirigíamos a la zona donde vivía. A mitad de camino me dijo:
“Busca una calle sola y frena”.
Rápidamente me estacioné en la primera calle que encontré. Se bajó su calzoneta y me dijo:
“tengo ganas, enséñame qué tanto te gusto y compláceme”.
Su verga era hermosa dormida. André se pasó a los asientos de atrás y luego me fui yo. Se desnudó todo y empecé a mamársela. Su verga rápidamente se le paró y era espléndida en persona, nada que ver en las fotos; era más grande (17 cm), cabeza rosadita, huevos preciosos y grandes. Olía a sudor, al sudor normal del pene; era un olor adictivo.
Rápidamente yo también me excité y cuando él lo notó me pidió que me desnudase igual que él. Me quité la ropa y como dio lugar hicimos un 69 (pose que muchas veces hablamos que queríamos hacer). Disfrutamos un poco cuando él me pidió que le chupase el ano. Aunque nunca lo había hecho, porque yo más que versátil era casi pasivo, accedí.
Incómodos por el espacio reducido que teníamos, se puso en 4. Sus nalgas más grandes que las mías y su culo rosadito y apretadito. Sin miedo comencé a chuparlo; un sabor exquisito y el olor tradicional a culo. Empecé a meterle los dedos cuando él dijo:
“Qué rico, ahora méteme tu verga”.
Se la metí, y su culo se sentía tan caliente y mojadito. Comencé a follármelo. Me excitaba verlo con su camisa de fútbol, sus calcetas largas. Me prendía saber que me estaba follando al chico que iba a ver en sus partidos.
Disfruté un poco cuando él pidió que ahora yo le diera mi culo. Nos cambiamos de lugar y ahora yo estaba en 4. Sin mucho preámbulo colocó saliva en sus dedos, lubricó mi culo y me la ensartó toda. No estaba aguantando su verga, pero era deliciosa. Él me dio con más ganas. Después de unos 15 minutos paró.
Luego le solicité que me diera sentones. Me senté y él se sentó encima mío. Comenzó a moverse increíble. Nuestros gemidos eran lo más top. Solo veía su culo comerse la verga. Cuando menos me di cuenta había pasado una hora y ya era muy tarde.
Paramos y le dije que debía llevarlo a su casa. Nos movimos de nuevo a los asientos de enfrente, encendí el carro y partí. En el camino André se iba masturbando mientras al mismo tiempo me masturbaba a mí. Íbamos gimiendo. En un momento, con una mano empecé a tocarlo yo, llevando mi mano a su mano y metiéndole los dedos.
Ya antes de llegar a su colonia él me pidió que lo dejara ahí. Me estacioné y nos empezamos a besar mientras él se la jalaba. Cuando menos lo esperé me dijo:
“pon tu boca rápido”.
Lo hice y empecé a sentir aquel semen en mi boca. Tenía un sabor dulce y al mismo tiempo sabía a agua; era espeso y caliente. Después de venirse me dijo: “trágatelo”. Lo hice y no me arrepentí; estaba delicioso.
Rápidamente se colocó su uniforme de nuevo, me dio un beso y se bajó del carro. Después de ese día quedé más enamorado de él, dándome cuenta de que los chavos de mi edad también te pueden coger rico.
1 Comentario
La doc
abril 13, 2026 a las 10:22 pmComéntale que se cheque el nivel de azúcar en la sangre el semen no debe ser dulce 😭🫶