La noche se descontroló

La historia comienza un fin de semana que fuí a visitar a un amigo a su departamento, donde nos pusimos a beber alcohol y debido a que mi amigo había trabajado todo el día se quedó dormido muy rápido, yo continué bebiendo solo en el comedor y empecé a buscar personas que estuvieran despiertas para continuar el carrete, hasta que otro amigo me responde que apaña a beber algo.
Tomo mis cosas y me voy donde vive mi otro amigo que se encontraba solo en su depa. Y comenzamos a conversar e ingerir bebidas alcohólicas por largo rato, hasta cuando ya no quedaba ni una gota más de alcohol, fue en ese momento que me paro de la silla y le digo que me iba a ir a mi casa, por lo que me iba a despedir de él y al darle un abrazo siento que presiona su verga contra mi y el abrazo se alargó por unos segundos. En ese momento bajé mi mano y le agarré el paquete que se abultaba entre su pantalón que se veía de buen tamaño, para luego desabrochar su pantalón y dejar al aire una enorme verga, que sin dejar pasar mucho tiempo me llevé a la boca y comencé a chupar con muchas ganas. Luego de unos minutos mamando esa verga nos fuimos a su habitación, donde me quité toda la ropa y comenzó a lamer mi culito hasta dejarlo bien mojadito y deseoso de ser penetrado, por lo que ya bien excitado le dije que me la metiera. Colocándome en cuatro a orilla de la cama sentí la cabeza de esa verga en la entrada de mi culito haciendo presión para entrar, hasta que poco a poco fue entrando.
Sentí un ardor que aguanté hasta tener toda esa verga dentro de mí, comenzando a moverse cada vez más rápido dentro de mí. Era una sensación bastante rica, sentir pedazo de pene dentro de mí por largos minutos, hasta que mi amigo soltó un gemido y llenó mi culo de leche calentita, que escurría de mi culito, luego de eso nos acostamos y dormimos un rato, ya de mañana al abrir los ojos veo la verga de mi amigo y comencé a mamarsela nuevamente para despertarla y que me diera otro revolcón antes de irme, una vez ya con la verga parada me senté en ella y comencé a darle unos sentones para introducir esa verga enterita en mi, cuando ya se iba a correr me salí y comencé a chupársela hasta que se corrió en mi boca, tragándome hasta la última gotita de lechita.
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