Me identifico como chica pero sigo siendo hombre

Soy hombre, con vida de hombre normal ante la sociedad, pero la verdad es que me excita mucho usar ropa interior de damas, tales como pantis, tangas, hilos, cacheteros, babydolls, ligueros y todo eso. Pero lo que más me gusta es que, mientras uso eso, me gusta sentir un pene en mi boca, pero en especial que sea en un lugar público. Me gusta también masturbarme en la calle, en lugares donde alguien puede llegar a verme.

Hoy en día he hecho cosas vestido de mujer; no me da pena admitirlo, pero me excita mucho el recordarlo.

Como la primera vez que me penetraron vestido de mujer: fue en un monte. Recuerdo mucho el vestidito rosadito y la tanga chiquitita que tenía; me sentía toda una colegiala. Me gustó mucho sentir las manos de ese hombre mayor que yo, todo tosco y varonil.

Su miembro era tan grande y rico; tenía esa cabezota toda grandota, rosada. Se vino dos veces ese día: una en mi boca y cara. Después él me besó y se le paró de nuevo, bien dura. Ahí fue cuando decidí que era hora de metérmela, aunque fue muy brusco porque era mi primera vez y me la metió así, bien seco y duro. Me gustó sentir sus chacaras golpeando mis piernas; fue una delicia. Hoy en día sigo buscando un hombre para repetirlo.

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