Mi amigo Anibal
- 1Mi amigo Anibal (este capítulo)
- 2Otra historia de cuando era joven
Como cuento todo esto, que paso hace ya varios años. Estábamos nadando en la piscina de su casa. Acostados sobre una toalla él se acercó y con las dos manos cubrió mi pene y me comenzó a apretar. En pocos minutos estaba a la alerta, duro y el me agarraba fuertemente y me sobaba y me besaba la verga dentro de la calzoneta.
Con un esfuerzo logré que mi verga se saliera por delante de la calzoneta y se puso a besarmela y lamermela y chuparmela. Le pregunté si le gustaba y me dijo que si, que lo había hecho con uno de los mozos de su finca. Después de unos minutos más se me escapó el semen y él se lo chupó todo.
Nos volvimos a la piscina y viendo que la sirvienta no andaba por allí se me acercó y me besó en la boca. Un largo beso, y me dijo que queria ser mi novio. Nos besamos más, y me dijo que queria que yo le agarraga le verga. Él se quitó la colzoneta y se sentó en la orilla y yo me meti dentro de sus piernas y tomandole la verga en las manos me puse a mamar. Entre más mamaba más me gustaba, su verga dura en mis manos y en un como estornudo se soltó el semen y me lo tiró en la cara.
Le admiré la verga por un minuto, y se dejó caer en la piscina, se puso la calzoneta y me invitó que subiéramos a su dormitorio para poder coger a gusto. Una vez arriba, le puso el pasador a la puerta para que la sirvienta no nos molestara. Nos desnudadomos en su cama, los dos recien secados de estar mojados, me pidio que le lamiera el culo, le pregunté porque y me dijo porque el era el hombre y yo iba ser la mujer, y que le lamiera el culo y no dejara de hacerlo hasta que me dijera parar.
Nunca imaginé que rico era lamer el culo, tan rico que no podia parar. Con la mano le agarré la verga y se la jale y se le paro dura hasta que me dijo que dejara y que pusiera como una mujer para que me pudiera coger. Le abri las piernas y se metió en medio y con su mano apunto su pene al ojo de mi culo. Te va doler, me dijo, pero acordate que sos la hembra. Y así con sus esfuerzos logró meterme la verga. Si hay dolor pero más que eso hay placer, y que rico sentí con su verga adentro.
Sos mi hembra, me dijo, y le contesté que si, que me dijera lo que quería y yo lo hacía. Cogimos así por esos momentos hasta que se le fue la corrida y me llenó el culo de semen. Me puso de estomago y me dijo que abriera las piernas y me lamió el culo.
Cuando bajamos a la cocina la sirvienta nos pregunto que tanto hacíamos y le dijimos que nos pusimos a leer chistes y que nos hiciera un chocolate caliente.
Así fue entonces como mi amigo Anibal se hizo de macho y a mi me tocó ser la hembra, y toda vez que teníamos la oportunidad le mamaba la verga, y me hacía de hembra, él se montaba y me cogía. Pero, la verdad es que cuando me decía le lamía el culo, que eso como me gusta. Ahora que ya estamos de hombres maduros, con esposas y casas y negocios que atender solo nos quedan los recuerdos de esos días de juventud.
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