Mi compañero mujeriego del trabajo última parte

Mi compañero mujeriego del trabajo última parte

Mi compañero mujeriego del trabajo última parte

Bueno lectores, les comparto lo que sucedió las dos últimas veces que disfruté de la verga de mi compañero de trabajo.

Fue como una rutina de cada dos semanas, al poco tiempo él se compró una motocicleta, ya se le hacía más fácil y rápido llegar a mi departamento. Un compañero mesero como que comenzó a notar como los dos teníamos más acercamiento, y pese a que me cuestionaba si yo tenía algo que ver con el, yo siempre negué todo, por el dicho que dice: el que come callado, come más veces. Así que solo negaba todo y decía que solo éramos compás, porque realmente eso éramos, compás de mamadera.

Un día yo salí más temprano de trabajar pero los demás no, yo aún estaba despierto porque por lo regular me daba insomnio y no podía dormir temprano, así que estando en mi habitación me llega un mensaje de el, diciéndome que donde estaba, que ya había terminado el turno, le comenté que estaba en casa, a lo que me dijo él si podía volver a ir a dormir conmigo, yo le respondí que si, que no habría poblema, ya me dio el tiempo de llegada, y yo esperándolo para bajar del edificio. Cuando llega, bajo abro la reja y pasa su moto, nos dispusimos a ir a mi departamento, cuando entramos, la rutina de las dos últimas ocasiones, ir al baño yo arreglarme para dormir, y cuando yo voy al baño, regreso y él ya estaba acostado, sin pantalón, solo con el boxer puesto. Yo ni tonto ni perezoso, apago la luz, me acuesto a su lado y le empiezo a acariciar su cuerpo, bajando mis manos por su pecho, abdomen mientras nosotros nos comenzamos a besar, cuando me toca tocarle su pene, ya estaba completamente duro, me calentó tanto, que me dispuse a bajarme para mamarle nuevamente su verga. Disfrutaba tanto mamarle la cabecita, succionar toda su verga hasta la garganta mientras él gemía de placer, chuparle sus huevos, pasarle la lengua entre sus piernas, tomar sus piernas levantarlas y chuparle nuevamente su hoyito. Amaba tanto poder tenerlo así a mi disposición, que no me quedé con las ganas de poderlo disfrutar, de comerme su leche, disfrutar que terminara en mi boca y yo poder saborear su semen espeso que me encanta la textura.

Después de que terminó, nos dispusimos a dormir abrazados, todos esos días pensaba en lo bonito, en lo raro y en la confusión de saber que estaba haciendo con el.

La última vez que pasó, fue que ambos salimos ese día del trabajo, y nos pusimos de acuerdo, pero por lo mismo de que alguien ya estaba al pendiente de nosotros, ambos agarramos caminos diferentes para no levantar sospechas de lo que pasaba entre nosotros. Recuerdo que me espero en un punto de encuentro en su moto, llegué y yo me disponía a caminar y él en su moto a un lado de mi, cuando él me dijo que me subiera, que no pasaba nada. Cuando lo hice, lo abracé y me sentía bien soñado jajaja llegamos a mi departamento y pues pasó esa última vez.

Al tiempo, entró una mesera, guapa por cierto, tenía cuerpo, rostro y buena onda. Para ser sincero, hicimos una buena amistad con ella, pero él le empezó a coquetear y a mí ya me bateó, por un momento me sentí mal pero realmente no teníamos nada, así que, lo entendí y simplemente dejamos de tener nuestros encuentros. La chava por más que él le tiraba la onda para ver qué lograba, ella se dio a respetar y nunca pasó nada. Recuerdo que era diciembre cuando él se salió del trabajo porque se iba a ir a vivir a Texas, simplemente nos despedimos como amigos. Me enteré que le estaba yendo bien, me alegré por él, pasaron los meses, cuando de repente me llegó un WhatsApp de número gringo, abrí el mensaje y vi su foto de perfil y era él. Comenzamos a conversar normal y de repente yo ya tenía sueño porque ya era tarde, y a lo que él me dijo que porque me iba tan pronto, le dije que estaba cansado y me
Dijo que me quedara un rato más, de repente la conversación cambió de tono.

Me preguntó si recordaba lo que había pasado entre nosotros, le dije que sí, y me dijo que el también y me mandó unas fotos para que me acordara de lo que me había comido, conversamos un poco más y sin más, pues cortamos comunicación, se casó con una mujer, ahora tiene dos hijas y tiene ahorita una vida “heterosexual”.

Espero les haya gustado mi relato, tengo más por contar, con un sacerdote, un señor casado que conocí por Grindr, de un rapidín que me eche cuando me iba a ir en autobús a mi ciudad donde radicaba. Déjame saber en los comentarios si gustas saber y cuál.

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6 Comentarios

  • Pasivo tragón septiembre 7, 2026 a las 4:03 am

    Se le ve peque, pero juguetón, la cabeza se ve rica para succionar, espero seguir leyendo tus relatos, pero dale más detalles por favor si no es mucho pedir 💖

  • Anónimo septiembre 7, 2026 a las 10:03 am

    me gusta mucho la foto de ese miembro rico, lo deseo todo, hermoso, bellisimo, sabroso, delicioso

  • Anónimo septiembre 7, 2026 a las 1:19 pm

    Si cuenta más jejej

  • Anónimo septiembre 7, 2026 a las 10:15 pm

    HERMOSO RELATO ❤️❤️❤️❤️
    CONTA MÁS RELATOS 🙏 🙏🙏

    • Anónimo septiembre 8, 2026 a las 2:29 am

      Escribe todos los relatos…

  • Anónimo septiembre 8, 2026 a las 4:21 pm

    Me gustó la historia

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