Mi primera vez en «blowers» – Parte 1
- 1Mi primera vez en «blowers» – Parte 1 (este capítulo)
- 2Mi primera vez en «blowers» – Parte 2
Hacía tiempo quería publicar acá, pero recién me animé.
Yo soy Alan (nombre ficticio), y tengo 35 años. Soy activo, pero siempre me ha gustado dar orales, me encantan.
Hace tiempo descubrí la aplicación the blowers y me dio morbo ver si realmente algo se daba, así que la descargué. Al principio no supe bien qué hacer ni cómo hablar con los chicos de la app, pero un día puse una foto de perfil mostrando mi verga, y especificando que era activo y quería mamar. Se me ocurrió la idea de hacer algo diferente a lo que estuve viendo después de un tiempo en la app: poner un gloryhole y también dar la opción de mamarles la verga mientras ellos estaban recostados en una silla con los ojos vendados.
De un día para otro me empezaron a llegar muchos mensajes, preguntando dónde estaba el gloryhole, o si realmente era real el mamarles la verga con los ojos vendados, etc. A todos les respondía con la esperanza de concretar algo en el mismo rato, pero nunca se llegaba a algo más.
Hasta que un día me llega un mensaje de un chico de 25 años, piel morena clara, cuerpo tonificado de gimnasio y una verga deliciosa. El mensaje: «cuándo me la mamas?».
No pude esperar más y le respondí «ahora mismo». Mientras nos poníamos de acuerdo para que viniera a mi casa me contó que andaba de visita en mi ciudad y que se iba al día siguiente, así que era ahora o nunca.
Le pasé mi dirección y me preguntó: «quieres que vaya recién bañado?». Yo le respondí que sí, pues siempre lo he preferido así. Me dijo que le gustaría que fuera con los ojos vendados porque le daba morbo saber lo que se sentía; yo le expliqué que cuando llegara a mi casa la puerta iba a estar abierta y habría una silla con un pañuelo para él, y que una vez tuviera los ojos tapados, yo iba a salir por él y lo iba a llevar a mi habitación donde se la mamaría.
El chico estaba super excitado, tanto así, que me mandó fotos mientras se bañaba mostrándome su verga super dura y otras selfies en el espejo del baño, mostrando todo su cuerpo mojado.
Pasados unos minutos me envía un mensaje: «ya voy para allá, llego en 10 minutos».
Yo estaba entre nervioso y ansioso pues es algo que nunca había hecho, pero que realmente quería hacer. Me bañé, me lavé los dientes y justo cuando terminé de alistarme, llegó otro mensaje: «llegué, me voy bajando del carro».
Continuará…
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