Mi tío Gabriel

Mi tío Gabriel

mi tio gabriel

Me doy el tiempo de escribir esto en honor a mi tío Gabriel, y él fue el segundo hombre en mi vida y parte importante de mi adolescencia en lo sexual. Él era moreno, deportista, un pico no muy grande pero bueno para iniciarme, mientras que yo gordito muy blanquito y de pene no tan grande

Cuando estaba como 4° medio, él vivía cerca de la casa de mis padres. Mi ventana daba hacia un pasaje que conectaba directamente con la casa de mis tíos y primos.

En ese tiempo yo faltaba mucho al colegio. Mis padres salían temprano a trabajar, así que me quedaba solo en casa. Mi papá tenía revistas porno “escondidas”, y yo las sacaba para leer las historias que traían. Pasaba horas en eso, a veces hasta las mismas 4 de la tarde antes que llegaran, completamente metido en mi mundo adolescente.

Una vez, mientras estaba en mi pieza leyendo completamente desnudo pajeándome, no me di cuenta de que mi tío Gabriel me observaba desde la ventana. Solo lo escuché toser cuando acabé, levanté la vista y cruzamos miradas. Él siguió su camino, y yo quedé inmóvil, sorprendido y avergonzado.

Al rato golpeó la puerta. Le abrí, todavía confundido y me dijo que “lo hacía bien”, y que él también lo hacía y tenía sus propias técnicas. Incluso me propuso que, si quería, podíamos hacerlo juntos en otra ocasión. Yo no sabía qué decir; solo asentí, sin entender lo que se venía, igual mezclando incomodidad con la confusión propia de esa edad, pero una calentura que me dejó pensando en su propuesta.

La semana siguiente, otra vez hice como que iba al colegio, salí junto con mis padres, pero llegando al centro de la ciudad me devolví a mi casa, estaba helado, así que me acosté con una revista, en eso siento que golpean la ventana, miro y era mi tío, me hace una seña y voy a abrirle la puerta, después de un hola como estai y por que no estoy en el colegio (yo claramente con el pico parado bajo el buzo), sin saber que responder, me agarra el pico por sobre el buzo con fuerza, lo comienza a masajear y a agarrarme las bolas, yo congelado sin hacer nada y mirándonos. en eso me empuja hasta el sillón, quedo sentado y me tira el buzo hacia abajo, deja mi pico duro afuera, se arrodilla y lo agarra y echa todo el forro para atrás y deja mi cabeza fuera babeando un montón, limpia la cabeza con su otra mano, como pajeándome un par de veces, sus manos ásperas, como que me dolía y gustaba, no paraba de verlo, era la experiencia más cercana a una de las cosas que leía en las revistas, con la diferencia que no había mujer en este punto, pero para mi estaba siendo increíble, en eso acerca su cara a mi pico ya muy hinchado y lo comienza a chupar, lo chupo hasta lo más al fondo, lo sacó de su boca, lo escupió, me hizo 2 movimientos con su mano y comencé a soltar leche y me siguió pajeando, pero le pedí que parara, esas fueron mis únicas palabras.

Él se puso de pie, se bajo el buzo hasta las rodillas, para dejar afuera su pico y bolas, un pico muy tieso un tanto moreno y unas bolas grandes y peludas, se acercó un poco más a mi, asomó la cabeza lentamente, estaba muy babosa, no dijo nada, solo me miró y se hizo una paja sobre mi, acabo sobre mi un montón de leche y su pico seguía muy duro, se subió el pantalón y me cerró el ojo y me dice, nos vemos después.

Después de eso, me siguió dando placer hasta que un dia…

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