Despedida de Soltero VIII
Miré la hora en el teléfono y lo dejé de lado, bajé mi cara, apoyando la fente en mi almohada y sentí su respiración en mi nuca, con su lengua iba recorriendo mi cuello, mi oreja, mientras acomodaba sus piernas entre las mias, sentia su pico duro sobre mis nalgas,…