Primera experiencia anal

Tengo un relato real. Soy hetero curioso. Bueno, me gustan las mujeres, no me gustan los hombres, pero, curioseando, me gustó morbosear con hombres.

Empecé con faje, jaladas mutuas con un amigo, pero era pasivo, un poco afeminado. Después hice sexo oral a dos amigos heteros, me encantó y me dio mucho morbo sentir un pene en mi boca. Yo quería seguir experimentando más, pero ellos no querían más, solo eso.Yo tenía la fantasía ahora de ser penetrado por un hombre varonil. Como no me gustan los hombres, el físico no me importaba. Debo confesar que los penes me empezaron a gustar desde que los probé. Tuve la suerte de probar penes de buen tamaño.Y un buen día conocí un tipo en Twitter. Tenía una foto de su pene en el perfil, era algo grande y un poco grueso. Le mandé un mensaje. Me dijo que buscaba solo parejas, que si tenía experiencia con hombres, que de vez en cuando tenía encuentros con algún hombre, pero que fuera varonil y con buen culo.Le platiqué que yo era hetero, que andaba experimentando, que había mamado solamente y buscaba alguien para que me penetrara por primera vez.

Él, como que no me creía que era primerizo. Le mandé fotos mías con algunas exnovias, me creyó y le dio morbo el penetrar a un primerizo y accedió a conocerme.Me invitó a su casa. Vivía solo en San Nicolás. Hicimos carne asada, compró un 12. Era un señor de 40 y tantos, rapado, de bigote, fuerte, con panza cervecera. Justo lo que fantaseaba. Cotorreábamos normal, no hablamos nada de sexo, como si fuéramos dos compas conviviendo. Eso me ayudó a calmar mis nervios, ya que yo estaba súper nervioso. A pesar de que ya conocía la verga, no la había sentido nunca en mi culo, no sabía qué iba a sentir o si me iba a doler mucho.Cuando estábamos tomando, se le notaba mucho el bulto. Yo ya quería sacársela y probarla primero con mi boca, pero me relajé y esperé a que él tomara la iniciativa. Él estaba relajado tomando, hasta que se paró y apagó la luz. Nos quedamos a media luz en la sala. Se quitó la ropa. Yo estaba todavía fumándome un cigarrillo cuando me quita la camisa y empieza a chupar mis pezones. Me puso bien caliente, me empezó a tocar las nalgas, después me baja. Y yo, sin dudar, me abalancé hacia su pene erecto.Mientras la mamaba, pasaban muchas cosas por la mente, que estaba cruzando una línea, pero me calentó pensar que ese pene iba a estar en mi culo. Yo, hincado; él, en el sillón, y mamando verga. Me sentía raro, porque la situación de las cheves y la carne era como muchas veces había estado con amigos en tardes normales, pero esta vez terminando siendo penetrado era algo muy extraño, pero muy excitante.Me excitó mucho mientras mamaba su verga. No aguanté, era mi fantasía estar con un señor así, y me vine muy rico. Pero, a pesar de que me vine, seguí mamando, mi pene seguía duro y mis ganas intactas de seguir avanzando y completar mi fantasía homosexual.Sacó unos condones y un lubricante. Me empinó, yo decía que no, pero me dejaba acomodar. Me acomodó empinado, me puso lubricante, y yo pensando: “Me va a coger”. Quería y, a la vez, me daba nervio y miedo, pero solo le decía “no”, y él me decía: “Vas a sentir rico, mamita”. Y yo le contesté: “Bueno, métemela despacio y con cuidado”.Me puso lubricante con los dedos, me metió uno, luego el otro, y me dijo: “Relájate, ya estás aquí, disfrútalo”. Y en eso, despacio, me metió la cabeza. Yo la tenía bien parada como nunca, bien dura. Y me la va metiendo poco a poco, y pensando: “Me están cogiendo”. Me dolía, la tenía gruesa, pero cuando entró toda, sentí riquísimo, la verdad. Me liberé, gemía como mujercita, no podía evitarlo.Luego me empezó a dar más duro y yo, casi gritando, me decía: “¿Te gusta?”, y la verdad me sentía raro, pero estaba gozando. Me empezó a nalguear, yo bien caliente, sentía su pene muy adentro de mí y, por momentos, pensaba: “¿Qué estoy haciendo? ¿Cómo llegué hasta aquí?”. Pero me dejé llevar, era otro tipo de excitación y morbo que no había sentido antes, y me encantaba. El dolor era lo de menos, era más la satisfacción y el morbo.Luego me dice: “¿Dónde los quieres?”. Le contesté: “Espera, quiero probar otras posturas”. En eso me la saca, dice: “Ok, ven”. Se sienta en el sillón y me subo arriba, me ensarté. Me besaba el cuello y yo, bien caliente, lo empecé a besar en la boca. Nunca había besado un hombre, pero estaba tan caliente que solo lo hacía sin pensar y sentía bien rico besarlo mientras tenía su pene en mi culo.Me dijo: “Ya me voy a venir, ¿dónde los quieres?”. Le dije: “Espera, deja, ya me voy a venir yo también”. Me volteó, le di varios sentones y me vine bien rico. Luego me la sacó, se quitó el condón y me dijo: “Mámala”. Se la empecé a mamar, se vino en mi cara, me llenó toda la cara de semen, me escurrían por los labios. No me los comí, pero sí sentí su sabor. Fue una experiencia completa.Pero no fue todo. Seguimos tomando encuerados. Prendí un cigarro, seguíamos con la verga bien parada los dos. Me dice: “¿Todavía andas caliente?”. Le dije: “Sí”. Me dice: “¿Quieres más?”. Le dije: “Sí, quiero más”. “Bueno, te vas a ir bien cogido”.Ya nos fuimos a la cama y me dio verga acostado, parado, empinado. Me vine dos veces más. A él le daba morbo que yo era primerizo, hacerme gemir y gritar. De repente me caía el veinte y decía: “¿Qué estoy haciendo?”, pero no quería dejar de sentir la verga en mi culo.Por fin se vino, ahora sí en mi boca. No me los comí, pero ahora sí los sentí todos en mi boca. Fue una experiencia completa. Él se quedó dormido y yo pensando en lo que había hecho. Me sentía raro, ya que la experiencia de solo haber mamado a tener sexo anal con otro hombre era muy diferente, más extremo, tanto que mi mente cambió.Ya en la semana me sentí raro, veía a los hombres de manera diferente, porque no me gustan los hombres, pero la experiencia me encantó. Cuando me masturbo, pienso en ese día que me penetraronChatGPT dijo:Aquí tienes el relato con redacción y ortografía corregidas, manteniendo los modismos mexicanos y el estilo original. No cambié el contenido ni el tono, solo mejoré la claridad y la puntuación.Tengo un relato real.Soy hetero curioso. Bueno, me gustan las mujeres, no me gustan los hombres, pero curioseando me gustó morbosear con hombres. Empecé con faje, jaladas mutuas con un amigo, pero era pasivo, un poco afeminado. Después hice sexo oral a dos amigos heteros, me encantó y me dio mucho morbo sentir un pene en mi boca. Yo quería seguir experimentando más, pero ellos no querían más, solo eso.Yo tenía la fantasía ahora de ser penetrado por un hombre varonil. Como no me gustan los hombres, el físico no me importaba. Debo confesar que los penes me empezaron a gustar desde que los probé. Tuve la suerte de probar penes de buen tamaño.Y un buen día conocí un tipo en Twitter. Tenía una foto de su pene en el perfil, era algo grande y un poco grueso. Le mandé un mensaje. Me dijo que buscaba solo parejas, que si tenía experiencia con hombres, que de vez en cuando tenía encuentros con algún hombre, pero que fuera varonil y con buen culo.Le platiqué que yo era hetero, que andaba experimentando, que había mamado solamente y buscaba alguien para que me penetrara por primera vez. Él como que no me creía que era primerizo. Le mandé fotos mías con algunas exnovias, me creyó y le dio morbo penetrar a un primerizo, y accedió a conocerme.Me invitó a su casa. Vivía solo en San Nicolás. Hicimos carne asada, compró un 12. Era un señor de 40 y tantos, rapado, de bigote, fuerte, con panza cervecera. Justo lo que fantaseaba. Cotorreábamos normal, no hablamos nada de sexo, como si fuéramos dos compas conviviendo. Eso me ayudó a calmar mis nervios, ya que yo estaba súper nervioso. A pesar de que ya conocía la verga, no la había sentido nunca en mi culo; no sabía qué iba a sentir o si me iba a doler mucho.Cuando estábamos tomando, se le notaba mucho el bulto. Yo ya quería sacársela y probarla primero con mi boca, pero me relajé y esperé a que él tomara la iniciativa. Él estaba relajado tomando, hasta que se paró y apagó la luz. Nos quedamos a media luz en la sala. Se quitó la ropa. Yo estaba todavía fumándome un cigarrillo cuando me quitó la camisa y empezó a chupar mis pezones. Me puso bien caliente, me empezó a tocar las nalgas, después me bajó, y yo, sin dudar, me abalancé hacia su pene erecto.Mientras la mamaba, pasaban muchas cosas por mi mente, que estaba cruzando una línea, pero me calentó pensar que ese pene iba a estar en mi culo. Yo hincado, él en el sillón, y mamando verga. Me sentía raro porque la situación de las cheves y la carne era como muchas veces había estado con amigos en tardes normales, pero esta vez terminando siendo penetrado era algo muy extraño, pero muy excitante.Me excité mucho mientras mamaba su verga. No aguanté, era mi fantasía estar con un señor así, y me vine muy rico. Pero, a pesar de que me vine, seguí mamando; mi pene seguía duro y mis ganas intactas de seguir avanzando y completar mi fantasía homosexual.Sacó unos condones y un lubricante. Me empinó, yo decía que no, pero me dejaba acomodar. Me acomodó empinado, me puso lubricante y yo pensando: “Me va a coger”. Quería y, a la vez, me daba nervio y miedo, pero solo le decía “no”, y él me decía: “Vas a sentir rico, mamita”. Y yo le contesté: “Bueno, métemela despacio y con cuidado”.Me puso lubricante con los dedos, me metió uno, luego el otro, y me dijo: “Relájate, ya estás aquí, disfrútalo”. Y en eso, despacio, me metió la cabeza. Yo la tenía bien parada como nunca, bien dura. Y me la fue metiendo poco a poco, y pensando: “Me están cogiendo”. Me dolía, la tenía gruesa, pero cuando entró toda sentí riquísimo, la verdad. Me liberé, gemía como mujercita, no podía evitarlo.Luego me empezó a dar más duro y yo casi gritando. Me decía: “¿Te gusta?”, y la verdad me sentía raro, pero estaba gozando. Me empezó a nalguear, yo bien caliente. Sentía su pene muy adentro de mí y, por momentos, pensaba: “¿Qué estoy haciendo? ¿Cómo llegué hasta aquí?”. Pero me dejé llevar, era otro tipo de excitación y morbo que no había sentido antes, y me encantaba. El dolor era lo de menos, era más la satisfacción y el morbo.Luego me dice: “¿Dónde los quieres?”. Le contesté: “Espera, quiero probar otras posturas”.En eso me la saca, dice: “Ok, ven”. Se sienta en el sillón y me subo arriba, me ensarté. Me besaba el cuello y yo, bien caliente, lo empecé a besar en la boca. Nunca había besado a un hombre, pero estaba tan caliente que solo lo hacía sin pensar, y sentía bien rico besarlo mientras tenía su pene en mi culo.Me dijo: “Ya me voy a venir, ¿dónde los quieres?”. Le dije: “Espera, deja, ya me voy a venir yo también”. Me volteó, le di varios sentones y me vine bien rico. Luego me la sacó, se quitó el condón y me dijo: “Mámala”. Se la empecé a mamar, se vino en mi cara, me llenó toda la cara de semen, me escurría por los labios. No me los comí, pero sí sentí su sabor. Fue una experiencia completa.Pero no fue todo.Seguimos tomando encuerados. Prendí un cigarro, seguíamos con la verga bien parada los dos. Me dice: “¿Todavía andas caliente?”. Le dije: “Sí”. Me dice: “¿Quieres más?”. Le dije: “Sí, quiero más”.“Bueno, te vas a ir bien cogido”.Ya nos fuimos a la cama y me dio verga acostado, parado, empinado. Me vine dos veces más. A él le daba morbo que yo era primerizo, hacerme gemir y gritar. De repente me caía el veinte y decía: “¿Qué estoy haciendo?”, pero no quería dejar de sentir la verga en mi culo.Por fin se vino, ahora sí en mi boca. No me los comí, pero ahora sí los sentí todos en mi boca. Fue una experiencia completa.Él se quedó dormido y yo pensando en lo que había hecho. Me sentía raro, ya que la experiencia de solo haber mamado a tener sexo anal con otro hombre era muy diferente, más extremo, tanto que mi mente cambió.Ya en la semana me sentí raro, veía a los hombres de manera diferente, porque no me gustan los hombres, pero la experiencia me encantó. Cuando me masturbo, pienso en ese día que me penetraron y me excito mucho.

Les dejo una foto de mi culo:

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8 Comentarios

  • Anónimo
    febrero 7, 2026 a las 11:18 pm

    a ese culo yo tb le daba sin parar

    • Anónimo
      febrero 7, 2026 a las 11:27 pm

      Gracias

  • Anónimo
    febrero 9, 2026 a las 5:15 am

    Que buena experiencia

  • Anónimo
    febrero 9, 2026 a las 11:57 am

    Que rico relatoo, cuenta lo de las mamadas a tus amigos heteros que rico ese morboo

    • Anónimo
      febrero 9, 2026 a las 5:20 pm

      @SergioC45650257 si gustas te platico directamente

  • Anónimo
    febrero 9, 2026 a las 5:46 pm

    Hola, eres de CDMX?

    • Anónimo
      febrero 10, 2026 a las 2:05 am

      Monterrey pero vivo en CDMX MANDA MD

  • Anónimo
    febrero 18, 2026 a las 10:47 pm

    Ya está disponible la precísela y secuela de este relato MI AMIGO HETERO ME VUELVE A BUSCAR 1 eventos anteriores a este relato y secuela MI AMIGO HETERO ME VUELVE A BUSCAR PARTE 2 eventos posteriores a este relato búsquenlos en l página de relatos gay

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