Probando cruising
Hola nuevamente, he tenido bastante tiempo libre estos días y me gusta contarles algunas de mis historias más morbosas, porque como siempre algunas destacan mas que otras.
Soy moreno, de 1,72, 23 años y me considero un oso, cuerpo maceteado y mucho pelo en todo el cuerpo menos la cara jaja esto sucedió una vez que fui a un cerro conocido de mi ciudad donde hacen mucho cruising.
Estaba trabajando y cuando salí andaba con muchas ganas de culear con alguien, o al menos que me la chuparan y honestamente tenía muchas ganas de probar el morbo del cruising en un cerro o bosque, me prendía la idea de culear entre árboles y así jaja ojalá se entienda.
Entonces apenas salí de mi trabajo me dirigí a un cerro caminando, el día estaba nublado así que no hacía mucho calor, aunque fue inevitable sentirlo cuando ya llevaba unos minutos subiendo ese cerro. Sabía que encontraría webeo porque había leído varias historias y que durante las tardes siempre salía webeo.
Una vez llegué a una zona más plana comencé a explorar el lugar, nunca había estado ahí así que quería irme ubicando. Llegué a una zona muy abierta, no era piola pero no veía a nadie, quizás había tenido mala suerte esa tarde. Fue así hasta que llegué a cierta zona que estaba rodeada de árboles y al medio estaba libre, pude ver bastantes envoltorios de condones y muchos de estos tirados por todo el piso. Mientras intentaba encontrar un rincón piola me empecé a calentar imaginando la cantidad de webeo que salía en esta específica zona, estuve un par de minutos merodeando hasta que decidí que debía irme y cuando salí de ese espacio me pillé con un hombre que se veía piola. Pasé al lado de él y me quedo mirando y yo a él, caminé un par de pasos más y me giré y él también se dió vuelta, debía medir como 1.65 y treintañero, cuerpo maceteado pero no tan grueso, moreno y no era feo de cara. Apenas cacho que me di vuelta a mirarlo se bajó un poco el short que llevaba dejándome ver su culo, andaba de deportivo con esos shorts que llegan a la mitad del muslo, ahí estaba el ofreciéndome su culo lampiño. Me acerqué y le empecé a tocar su culo que no tenía ningun pelo, se lanzó a besarme pero lo rechacé, no andaba en onda de besos ahí, así que me empezó a tocar mi pico sobre mi pantalón y yo me dejé. Nos adentramos en la misma zona en la que estaba hace poco con árboles alrededor y enmedio sin nada, lo empuje hacia abajo y obediente se puso de rodillas, abrí mi pantalón para que se comiera mi pico, lo hacía bien y no podía evitar soltar un par de gemidos mientras hundía su cabeza en mi entrepierna.
Estuvimos así un rato más hasta que se levantó y me dió la espalda mostrándome su culo, yo la verdad es que estaba demasiado caliente pero igual saqué un condon de mi mochila y me lo puse. Se afirmó en un árbol levantado su culo dejándomelo a mi disposición, le escupí la entrada y mojé mi pico, busqué la entrada y de apoco fui haciéndome paso. No me demoré mucho en meterle todo mi pico, soltó un fuerte gemido que probablemente muchos más escucharon, me dio lo mismo y comencé a culeármelo duro, me daba mucho morbo estar cumpliendo esa fantasía de culear en medio de un bosque y se sentía muy rico la verdad, era liberador.
-Teni buen culo weon – Le dije mientras le daba una nalgada.
-Y a mí tu pico, no pares porfa – Decía afirmado sobre un árbol.
Siempre es rico tener a un pasivo gozando de tu pico, ver lo fácil que se ponen cuando ya lo tienen dentro de ellos es muy satisfactorio, y como lo único que quieren es que les des embestidas cada vez más fuertes. Escucharlos gemir es lo que más me gusta, y tenerlo a él ahí en medio de la nada gozando de mi pico hizo que llegara a acabar. Saqué mi pico y me saqué el forro, me empecé a pajear para tirarle todo el moco sobre sus cachetes y dejarlos mojados, le di unos tulazos para dejar cada gota sobre el. Se dió vuelta para limpiármelos con su boca, me gustó mucho que no haya tenido que pedírselo.
El sacó un poco de confort de un banano con el que andaba para darme un poco y limpiarse, le agradecí y me subí los pantalones después de haberme limpiado un poco. Me preguntó de dónde era y resultaba que vivíamos relativamente cerca, me dijo que quizás podíamos compartir número para repetir algún día en su casa, pero aunque igual me haya gustado el encuentro no soy mucho de repetir con la misma persona, alguna cosa mía. Le dije que era piola y prefería dejarlo así nomas, él entendió y nos despedimos.
El se siguió adentrando un poco más en el bosque y yo tomé el camino contrario para salir del cerro, cuando me iba yendo un osito hermoso paso al lado mío dirigiéndose hacia el bosque, nos miramos y me sonrío, probablemente se terminó culeando al mismo loco que yo, lo bueno es que ya le dejé parte de la pega lista abriéndole el culito 😝
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1 Comentario
Me encantó tu experiencia vivida