Una emergencia
¡Hola de nuevo! Pido disculpas de antemano por la redacción y la ortografía.
Esta es otra ocasión en que la aplicación de la máscara amarilla me ayuda a quitarme la calentura.
Fue un día de semana en que me quedé donde una amiga. Habíamos tomado el día anterior y desperté contento. Me metí a la aplicación y me habló un perfil; estaba en el mismo edificio de mi amiga y no me pescaba por eso. La haré corta: le insistí que no era de ahí y me mandó foto suya. Siendo sincero, no me gustó tanto, pero me metí a duchar por si salía otra cosa. Él me insistía en que fuera a su depa a mamarle, hasta que se le ocurre la idea de ir a la escalera de emergencia 👀. Ctm, pensé “qué morboooo”, pero me daba miedo. Me hice el wn un rato y me manda álbum: un pene grande, gordo, con una cabeza uff, quedé loco; y de paso me manda una foto esperándome en las escaleras. Me vestí y, sin pensarlo, fui. Me tiritaba todo el cuerpo, no sé si de nervios o de caliente. Acordamos un piso y fui. Llego y no había nadie… jajaj. Me estaba por ir hasta que llega alguien que me habla.
Ni hablamos, cabros. Me tiré a comérmelo todo, tiritón, y me agarra de la cabeza y me dice “ponémela dura”. Le bajé los pantalones de una; la tenía cero dura, pero me encanta sentir cómo se agrandan en mi boca. Le intenté sacar la mayor cantidad de ropa que pude (me da morbo ver los cuerpos) y con mi lengua sentí cómo ese pico me iba llenando toda la boca, mientras le agarraba las tetas. Él solo gemía, me tiraba el pelo y me ahogaba en su pico. Se acostó en los escalones y tuve una vista exquisita: él con los pantalones abajo, la tula dura servida para mí. Comí como loco, chupaba y chupaba un pico como de 17 cm, cabezón; ya le tenía los cocos y el pico llenos de baba junto a los pelos que los rodeaban.
Después de eso me pide comerme el culo. Yo venía limpio, así que le dije “adelante”. Me puse en 4, me bajé los pantalones y ese hombre me comió tan rico el culo; hundía su cara en mis cachetes, me pasaba la barba, mientras me pajeaba y me agarraba las tetas. Yo no daba más de caliente. Me enderecé y rocé su pico en mi culo mientras me apretaba con su brazo en el cuello. Le pedí que se parara porque yo quería picoooo y se lo seguí mamando. Luego me pidió ponerme en 4; sorry por decepcionarlos, pero sin gorrito no hay fiesta, así que nos frotamos bien rico con harta saliva, pero sin penetración. Yo le pedí que se acostara de nuevo en las escaleras y rogué por moquito. Me dijo “toma, qlio” y tiró tanta leche, chicos, y dulcesita.
Nos despedimos de mano y me fui a caminar un rato para reflexionar. Después me fui a culiar un 40ton, pero eso para la próxima.
No hay comentarios aún. ¡Sé el primero en comentar!