Rutina Policiaca

Escribiendo la historia anterior del extraño en la carretera recordé todo lo que está carretera ha visto y ha presenciado y recordé a esos dos policías que en su rutina de trabajo me hicieron suyo.
Esto pasó hace 3 años cuando tenía 18, cuando es época de vacaciones me consigo trabajos temporales para guardar dinero para cualquier contratiempo y darme un gusto de vez en cuando. Esa vez iba igual de regreso a casa ya muy entrada la noche, dada la alta demanda de clientes termine saliendo muy tarde del trabajo y estaba caminando por la carretera ya casi a las 12:00 de la noche. Iba con una chamarra negra rompevientos, una gorra negra con detalles en blanco, unos tennis blancos y calcetas largas blancas que me llegaban debajo de las rodillas, un short negro flojo y corto y como es costumbre iba sin ropa interior. Iba caminando con mis auriculares y con paso acelerado más que nada por la hora, llevaba unos 5 minutos caminando cuando llegó una patrulla y se estacionó un poco más adelante de mi, de la patrulla se bajaron dos policías muy distintos entre si. Uno era ya un señor de más de 50 años, bigote espeso con canas, moreno de unos 1.71 de altura y con una barriga pronunciada. El otro se miraba más joven, menos de 30 años, se notaba que hacía ejercicio, cabello corto café y tez entre morena y blanca, tenía una perforación en un costado de la nariz y un tatuaje de una rosa en el cuello. Me dice el señor que me vieron con una actitud sospechosa (más que nada por la hora y el paso acelerado) y que me tenían que hacer una revisión de rutina. Yo accedí ya que no tenía nada que me pudiera meter en problemas en la mochila (al menos eso pensaba) saque de las bolsas de la chamarra mi celular y mi cartera y los vieron sin interés, el joven me pidió revisar la mochila y mientras el la checaba encima del cofre de la patrulla el señor me empezó a examinar, estire los brazos y separe las piernas. Empezó normal por los brazos, por los costados del pecho, pero note que metió un poco la mano sobre la apertura del cierre de la chamarra y su mano rozo un pezon mio (tenía las manos grandes, morenas y muy duras en señal del trabajo duro) intentaba olvidar esa sensación ya que no quería tener una erección con ellos ahí mientras seguía con el chequeo, pero si empezo a formar una. Bajo a las piernas tocando mis piernas sobre las calcetas blancas y sus manos iban subiendo metiéndose un poco debajo de mi short y ahora sentía ese tacto duro y calloso de sus manos sobre mis muslos, después primero me reviso de atrás, por las nalgas y note que demoró un poco más ahí, a estas alturas ya la erección estaba terminando de formarse y al mismo tiempo que ponía sus manos enfrente para sentir mi erección, de la mochila el otro policía había sacado mis truza blanca que había estado usando todo el día y que solo me había quitado cuando salí del trabajo, había sacado todo para revisar bien la mochila y no tenía más allá de la playera y pantalón del uniforme, un libro, desodorante, perfume y esa truza que había olvidado que la había echado a la mochila. El señor apretó mi pene tentando que era mientras salía la truza de la mochila, ambos se voltearon a ver y note que eran dos reacciones diferentes, la del más joven era una mezcla de confusión y hasta cierto punto asco, pero la del señor era de lujuria y deseo pura. El señor me dijo «Andas sin calzones por la calle mijo o qué?» Con una voz baja y gruesa yo le respondí con voz nerviosa y tartamudeando «Si señor, camino mucho de regreso y así me siento más agusto» . El policía joven me dijo que ya podía guardar mis cosas y empujó mi mochila y lo que había sacado hacia mi lado para que yo lo guardara, me incline en el cofre de la patrulla hacia adelante para alcanzar mis cosas y empezar a guardarlas y el señor me dijo «si sabes que esto podría entrar como exhibicionismo y te podríamos llevar con nosotros verdad?» Me lo dijo con una voz confiada y acercándose lo suficiente como para sentir su paquete entre mis nalgas mientras estaba inclinado hacia delante. Lejos del morbo de la situación y la calentura yo estaba nervioso y empecé a imaginarme mil y un situaciones fatidicas para mí, y le dije que no quería problemas, que no tenía nada y que no lo volvería a hacer, que me dejaran ir y que les prometía no volver a hacerlo. De la nada el señor tomo mi mochila y lo que me faltaba guardar y lo puso en los asientos traseros de la patrulla, me dijo que lo guardara ahí, que así si alguien pasaba podría ver qué estaba sin ropa interior y ellos se ahorrarían problemas, el más joven se puso del lado del señor y me incline aún más para guardar las cosas. Algo le dijo el señor al joven en voz baja que no alcance entender, el joven le dijo «No como creé » y el señor ya con una voz un poco más alto le dijo «Anímate, te va a terminar gustando, yo lo que te digo» se puso detrás de mi ahora sí con su paquete apretado directamente en mis nalgas y me dijo «Te vamos a tener que llevar, lo que estás haciendo es mal, no pongas resistencia o te va a salir peor» ya había terminado de guardar mis cosas y estaba listo para irme, pero cuando me dijo eso me quedé petrificado y solo podía decirles «no por favor, no lo volveré a hacer lo prometo» me tomo ambas manos y las llevo a mi espalda para esposarlas mientras me decía «Una promesa no será suficiente jovencito, se necesita más que eso» la calentura a estas alturas ya se me había bajo y estaba entrando en pánico y empecé a duplicar, dentro de las súplicas dije «por favor haré lo que sea» el señor se inclino a alcanzando su cuerpo hacia mi y restregando lo que ahora era una erección sobre mis nalgas y me interrumpió y me dijo «lo qué sea? Ahora estamos hablando en el mismo idioma mijo» yo solo repetía que si lo que sea. Le dijo al joven que se subiera y se orillara dentro de la maleza y que apagará las luces, esto mientras con su cuerpo me empujaba dentro de la patrulla y se subía el pegadito atrás de mi, el otro policía solo avanzo unos cuantos metros y una vez estacionado apagó las luces, tanto las de la sirena como las de dentro de la patrulla. Una vez listos el señor me dijo «se nota que eres un putito hecho y derecho, más te vale sacarme la leche bien rico putita si no te voy a meter presa» mientras me restregaba una y otra vez su erección entre mis nalgas, apenas en ese instante caí en cuenta de lo que estaba pasando y de la situación en la que estaba, le respondí con un «si señor, lo que ordene» el se terminó de poner arriba de mi, restregando su verga en mis nalgas mientras me besaba el cuello, me lo chupaba y gemía. Yo veía a través del retrovisor que el más joven estaba incómodo y solo miraba fuera de la patrulla. Me voltio de frente y me bajo el cierre de la chamarra hasta quitarlo «uuuf mami que ricas tetitas tienes princesita, dame» me dijo en cuanto vio mi pecho blanco y sin ningún vello, apenas terminó de decir eso y empezó como una bestia a lamer mi pecho, lamer mis pezones y mi cuello, subía y me lamia la cara también, mordía y pellizcaba mis pezones con fuerza lo que hacía que soltara pequeños quejidos o me moviera, cada que pasaba eso me daba una cachetada no tan fuerte y me decía que me aguantará, que yo le dije que haría todo para librarme de la cárcel. Se sentó y de un solo movimiento me puso en una posición en la que mi cara estuviera sumergida en su pantalón y mi cadera quedará arriba. Se sacó su verga y sus huevos por el cierre del pantalón y me puso a mamar, era una verga monstruosa pero deliciosa de unos 20 cms muy gruesa y morena, con vellos largos algunos negros y otros ya grises de canas, unos huevos grandotes, cargados y bien sudados «uuuf mami eso» «que rico la chupas putito» «quieres la leche de papi mi amor» me decía mientras guiaba mi cabeza con sus manos, me la sacaba de la boca y me la restregaba por la cara «estás seguro Bryan que no quieres que te la chupes el putito, me está dando una mamada que se siente como el cielo» abrí los ojos para ver la respuesta del policía joven y se negó con la cabeza. Así me tuvo mamandosela un buen rato hasta que bajo mi short solo para dejar descubiertas mis nalgas «ay mi amor que culo tan hermoso tienes, te lo voy a romper putita» empezó a juguetear con mi culo y mi ano, se metía sus dedos a su boca para dilatarme y humedecer mi culo «Mira el culito rico de esta putita Bryan, estás seguro que no te lo queires chingar? Te dejo que se la metas primero, ándale ,anímate» el joven se volvió a negar con la cabeza y le dijo «Estoy seguro jefe, es todo suyo, eso no me gusta» «tu te lo pierdes güero, al rato no digas que no te invite» así seguimos un rato más hasta que el señor le dijo «Pásame la macana y en la guantera hay condones, pásame unos también » el joven se le quedó mirando confundido volteando a ver directamente la escena y el señor le dijo «siempre tienes que andar prevenido por si el cielo te avienta un regalo, después lo harás tu también» el joven le pasó lo pedido y le puso un condon a su macana y empezó a meterla lentamente para después jugar con ella, solo sentía ese pedazo duro y frío entrando y saliendo de mi culo. El joven se salió de la patrulla y se puso del lado de la puerta donde el señor me estaba metiendo su macana y prendió un cigarro, estuvo así unos minutos mirando la escena hasta que dijo «pues si tiene buen culo la perrita eh jefe, si se me anda antojando ya viéndolo bien» el señor saco su macana de mi culo y le hizo una señal de que adelante, el joven abrió la puerta y se desabrochó el pantalón y se lo bajo un poco al igual que su ropa interior, dejando ver su verga de unos 17 cms no tan gruesa pero tampoco estaba mal, lo que más me prendió es que aparte del vello muy rebajado se podían ver dos tatuajes de gorriones, uno a cada lado de su cintura donde se forman lo que llaman «las pistolas», al ver eso me prendió demasiado ya que los tatuajes me gustan mucho y una vez terminado de ponerse un condon se introdujo dentro mi, empezó con el mete y saca y aunque el señor se había mostrado controlador y algo brusco, pero nada fuera de lo normal, el joven me azotaba las nalgas, las apretaba, las rasguñaba e igual hacia movimientos para hacer que me quejara. Cuando un carro pasaba el solo se quedaba quieto para dar a entender que se había detenido a fumar un cigarro y como todo estaba oscuro y apagado nadie intuía lo que estaba pasando dentro. El joven se vino dentro, aún con el condon puesto pero me dejó todas las nalgas rojas y muy adoloridas, días después se me hicieron un par de moretes de los golpes y los azotes que me dio. El señor como el más pervertido y lujurioso que era, saco de mi mochila la truza blanca , me quitó de su verga y apuntando tiro varios chorros de semen en mis calzones, haciendo mucho énfasis en la parte trasera de la truza. Sonriendo me dijo «ponte los para no te metas en problemas, y sientas mi leche en tus nalgas mientras caminas» me quitó las esposas e hice lo que me dijo, antes de ponerme la truza me dio un apretón de nalgas y me guiño un ojo, podía sentir su semen baboso y caliente entre mis nalgas y me dijeron que tuviera cuidado con el regreso y simplemente se fueron. En el camino aún sentía sus chorros de semen en mis nalgas y mi truza totalmente mojada, podía sentir como su semen se resbalaba y se metía entre mis nalgas. Cuando llegue a mi casa mi padre me estaba esperando con una mezcla de enojo y preocupación, le dije que no había tenido la oportunidad de decirle que iba a salir más tarde, pero que del trabajo me pagaron el Uber y el solo respiro y me dijo que estaba bien, que solo procurará avisarle si se vuelve a repetir la situación. Eran aproximadamente las 12:00 cuando iba caminando por la carretera y llegué como a la 1:40 de la madrugada esa vez. Ya que no había podido terminar, cuando estaba listo para dormir me puse esa truza en la cara, aún olía a su semen y se sentía húmeda y empecé a olerla y a lamerla mientras me masturbaba hasta terminar. Los he visto en repetidas ocasiones, a veces juntos y otras veces separados con otro policía, cuando cruzamos miradas el joven solo me mira un poco y voltea la mirada, pero el señor me sonríe y me guiña un ojo. Cómo mis trabajos hasta la fecha solo son eventuales, son muy pocas las probabilidades de que nos topemos de nuevo y se pueda repetir, además actualmente como saben mi padre y yo tenemos relaciones ocasionales, por lo que prefiero ser solamente suyo.

En un par de días me iré de viaje de despedida de un compañero de la universidad que es de intercambio, el es de Países Bajos y se va a regresar ya que el semestre termino, iremos a la playa varios compañeros para despedirlo por lo que probablemente me tomé más días en escribirles otra historia. Les prometo que ya les contaré lo del vagabundo, será la siguiente, si me es posible mañana la publicó pero si el tiempo me gana será ya hasta la próxima semana. Igual háganme saber que les han parecido estás 3 historias que me han pasado y que otra les gustaría que les contara, como le dije la del vagabundo será la siguiente, pero igual tengo con mi entrenador de natación, traileros, más de cruising y con primos. Los leeré

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1 Comentario

  • Anónimo agosto 5, 2026 a las 1:19 pm

    PUBLICA TODOS LOS RELATOS ESTÁN GENIALES 😍😍😍😍😍❤️❤️❤️❤️❤️❤️

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