La casa de empeño
Podría haberme ido, sabia perfectamente lo que iba a ocurrir si me quedaba. Dudaba. Dudaba si era lo que pensaba, dudaba si era así el quedarme y asumir, o marcharme. Estaba con miedo a las consecuencias, pero creo que lo que hizo quedarme fue más la excitación que me provocaban el miedo y los nervios.
Había tomado sin permiso de mis padres un medallón de oro que perteneció a mi abuela y lo lleve a empeñar. Necesitaba dinero, no mucho, pero debía rendir explicaciones a mis viejos, y decidí callarme y opté por empeñarlo por una cifra que en cuestión de una o dos semanas yo podría levantar y recuperar el medallón sin que nadie se entere.
Conocía al dueño de la joyería. conocido de mi viejo, no amigo, pero si conocido. Yo tenia mas confianza que él debido a que compartíamos el mismo club. Ambos nadábamos, pero yo lo hacía con la categoría menos 20, y el solo iba a nadar.
Me preguntó si era robado porque era imposible que yo llevara una pieza, para recuperarlo en máximo 15 días. Le pedí que no cuente nada, y que yo en 15 días o menos pasaba a abonar y recuperarlo. Me miro, sonrió y me dio el dinero junto al recibo. En menos de una semana tenía la plata y esa misma tarde me apure para llegar antes del cierre y cerrar la operación sin abonar tanto interés. Casi me desmayo cuando me dijo que el socio había decidido venderlo por error, pero que me compensarían económicamente. Le dije que no, que sabia que debía devolverlo porque nadie sabía, que yo había cumplido. Temblaba de miedo, estaba al borde de las lágrimas, levanté la voz, y me dijo: Tranquilízate, espérame por acá, y venite a las 19 en punto que cierro y vemos si hablando con mi socio y el cliente podemos solucionarlo. Respiré aliviado y me fui. A las 18:55 hs. estaba ahí. Me hizo pasar, termino de atender a una señora, y cuando la despidió cerro la puerta con llave, y bajó las persianas.
Le pregunté si pudo hablar, me miró, se sonrió y me dijo: seguime, tengo la impresión que si te portas bien mi socio lo soluciona, pero debes portarte ´´muy bien´´, sino va a ser imposible.
Lo seguí entramos como a una sala que usaba de oficina, escritorio, sillas, sillón ejecutivo y un sillón de tres cuerpos imponente.
Señalando el sillón de dijo: Sentate que ya viene, le dije que no se tarde. Me senté en el sillón y en menos de un segundo se paró delante de mí y dijo:
– De paso te llevas un consejo: No cojas mas con tipos en el barrio, porque ya se empezó a comentar. Lo sabemos pocos, pero si seguís boludeando algún boludo puede hablar de más.
Yo me encargue de callarlos, depende vos ahora.
Tenés claro lo que es portarte bien no? Son las condiciones, y como pediste vos nadie dijo nada y nadie dice nada de esto.
Podría haberme ido, pero mirando para abajo asentí con miedo, nervios y vergüenza.
Escuché el ruido del cierre de su pantalón y antes de que pueda arrepentirme sentí la cabeza de su pija rozándome la cara. Resignado tome esa pija para llevármela a la boca, pero al tomarla, aun estando flácida me llamo la atención el peso. La miré: gorda, carnosa, sobraba mucha piel, lo que me marcaba que crecería bastante. La resignación se transformó en curiosidad y la lleve a la boca mientras la pajeaba despacito para que alcance su tamaño. Creció rápido, casi instantáneo. Tenia muy buena pija. Ya no era negocios ni condiciones. Empecé a chupar con ganas, la empapé, la empecé a llevar al fondo de mi boca hasta hacer tope, y el hijo de puta tomándome la cabeza bien fuerte empujó hasta atravesarme la garganta.
¡Que puto sos…Era cierto que te tragabas toda la pija!
En lugar de ofenderme esos comentarios me calentaban por lo cual arranqué a darle la chupada de su vida. Mi edad, lo pequeño de mi cuerpo y mi habilidad volvía loco a los tipos grandes. Lo sabía. Lo tenia como me gustaba: gozando como un hijo de puta. Lo arrastre al sillón, lo senté, y deliberadamente arrodillado en el piso de frente a él paraba el culito quebrando la cintura. No tardo en estirarse y acariciarme el culo. Metió su mano bajo mi pantalón y mi bóxer, y con sus dedos llego a mi agujerito. Contoneé el culo y le lamía la verga de abajo a arriba mientras lo miraba con lascivia a los ojos.
No dijo nada, solo se paró arrancándose su ropa, arrancó la mía y me hizo arrodillar en el sillón. Me empujó la espalda hasta que choqué de frente contra el respaldo y sentí como juntaba saliva y la desparramaba en mi culo. Estaba excitado, gemí. Lo sentí apoyarme la cabeza, volví a gemir, y cuando sentí que estaba en el lugar correcto empujé mi culito para atrás y me la enterré solito. Sentí como mi culo se estiró para aguantarlo y empecé a empujar fuerte y de golpe hacia atrás, suave hacia adelante hasta sacarla casi entera, y nuevamente de golpe hacia atrás. Enloqueció, empezó a cogerme como un salvaje, me sacudía tomándome de la cintura, me sacudía tomándome del pelo y tirando fuerte para atrás, me daba nalgadas que me estremecían todo el cuerpo, empecé a gemir mas fuerte que lo prudente, por lo que se inclinó hacia adelante y con una mano me inmovilizaba la cintura, mientras la otra me tapaba bien fuerte la boca y pegado a mi oreja me decía: aguántala putito…aguantarla que te encanta…aguántala que ya viene….y se arqueó clavándome hasta el último milímetro mientras sentía por un lado el latir de su pija, y por el otro como sus chorros de leche caliente me llenaban el orto. Quedé inmóvil recuperando mi aliento, lo sentí salir despacio, sentí como el culito me latía para intentar volver a su diámetro, y como un chorro de leche escapaba y chorreaba por mi pierna. Me alcanzó una toalla de papel para limpiarme, y mientras lo hacia salió hacia el negocio y volvió entregándome un sobre de terciopelo con el medallón adentro.
Lo miré sorprendido, y el muy serio me dijo: siempre estuvo acá, pero hace rato quería cogerte y esta era mi oportunidad. ¡No la desperdicié…y vos tampoco!
Me vestí, y me fui caminando a casa contento, satisfecho y dolorido.
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3 Comentarios
URGENTE PARTE 2 PORFA 🙏 🙏 🙏 🙏
FUE LA ÚNICA VEZ O HUBO MÁS VECES?
CONTA MÁS 🙏🙏🙏🙏
HERMOSO ❤️ ❤️❤️💕😍💖💕
Sigue contándonos la segunda parte
Excelente, deberias haber consultado el valor real de la joya, asi cada semana ir a agredecerle y te entregues a el abonando hasta completar el total de su valor, la joya que tiene un hombre entre las piernas, es mas valiosa que cualquiera