Noche de deseo con mi primo
Bueno, hoy les vengo a contar esta historia que ocurrió hace unos meses en la casa de mi tía.
Mi primo y yo siempre hemos sido muy cercanos, nuestra familia es muy unida y hemos compartido muchos momentos juntos.
Una vez, fui a amanecer a casa de mi tía ya que quería pasar unos días fuera de casa, y me tocaba dormir en la habitación de mi primo junto con él.
La primera noche que llegué simplemente hablamos un poco de nuestros deseos sexuales y pues eso me calentó mucho, pero no hicimos nada.
Luego, a la segunda noche él me dijo que tenía muchas ganas de experimentar con un hombre, ya que había visto chochitos muy ricos y quería probar uno. Yo le dije que si quería pues podría experimentar con el mío y así fue.
Primero, llegó y me besó de una manera bien arrecha, como cuando te quieren comer esa boca a besos. Yo le correspondí y nos comenzamos a quitar la ropa, cabe aclarar que todo era muy silencioso ya que mi tía estaba en la otra habitación.
Luego, después de bajarle su bóxer con mi boca, se la empecé a chupar y a él se le salían leves gemidos de lo excitado que estaba. Estuve un rato chupando y de la excitación que él tenía, me volteó, me puso en 4 y me empezó a chupar el culo, lo hacía muy inexperto pero me ganaba el morbo de que fuera mi primo y que yo sería su primer hombre.
Luego, poco a poco me fue metiendo la verga, él la tiene muy grande y gruesa, era rosadita y me encantaba. Así que en ese momento se me escaparon unos gemidos y él me tapa la boca y me dice:
– Oye, no hagas tanto ruido, se pueden despertar y no podré hacerte mi puta por el rato que yo quiera.
Eso me prendió mucho y yo mismo me metí esa verga con demasiadas ganas, luego, cambiamos de posición y me dió mucho tiempo en misionero. Yo con ganas de llevarlo a su punto máximo de excitación le dije que quería ser su puta todas las veces que él quisiera y que mi chochito siempre estaría disponible para él.
Se excitó tanto que me empezó a dar muy duro hasta que se vino dentro de mí y me bateó la leche por un buen rato. Luego, nos quedamos dormidos y despertamos desnudos y abrazados en su cama.
Siempre que voy a amanecer donde mi tía, ya sé que él me hará su puta y yo siempre disfruto de la vergota que él tiene. En estos momentos él tiene una novia pero siempre me dice que no le importa y que tiene ganas de mi culo.
Espero les haya gustado 😉.
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