Baños del Mall
Hola a todos, soy nuevo en esto y encontré muy buena la página.
Soy de Santiago, de la comuna de Providencia. Hasta ahora hetero y pololeaba hasta hace un mes.
Esto pasó hace unos tres meses, en un mall de Santiago. Estábamos comprando regalos con mi actual polola, lo que se alargó un poco. Yo estaba que me meaba porque llevábamos horas paseando. El mall estaba medianamente vacío, así que le dije a mi polola que me tuviera las bolsas para poder pasar al baño.
Cuando entré, el baño estaba vacío y solo había una persona en los urinarios, supuestamente orinando. Yo me fui al último urinario y comencé a mear. Cuando ya estaba terminando, miré hacia el lado y me di cuenta de que el tipo aún seguía ahí. Miraba para todos lados como nervioso. Andaba con un short muy corto y una polera tipo deportiva sin mangas. Era alto y moreno. Cuando miré al lado, él se estaba tocando la tula. No la tenía parada, pero se estaba manoseando hacía rato, al parecer esperando que alguien entrara. Yo me puse muy nervioso, nunca había estado en una situación parecida.
Él se dio cuenta de que lo miré y se acercó al urinario de al lado. Ahí me percaté de que había una persona sentada en un WC, por lo que no estábamos solos. Él me miró a la cara y me apuntaba a su pichula, invitándome a tocarla. Yo no reaccionaba a nada, pero tampoco me fui. Él supuso que estaba de acuerdo con la situación. Acercó su mano y me agarró la pichula, y él se empezó a masturbar. Se le paró. Nunca había visto otro pene en vivo; por los relatos que leí, todos se encuentran con mega penes, pero este no lo era, era uno normal. Él se masturbaba mientras miraba a todos lados, cuidando que nadie viniera. Su pene medía aproximadamente entre 15 o 16 cm, al igual que el mío.
La situación fue sin palabras, solo con gestos él intentaba decirme cosas. Me apuntó a un WC abierto que estaba frente a nosotros, invitándome a algo más. Yo ya estaba a full, me tocaba la pichula y las bolas. Me pasé los mil rollos y me vino a la mente una vez que escuché que los hombres lo chupan mejor que las mujeres. Eso me calentó más y más. Solo quería entrar a ese baño con él, pero por respeto a mi actual polola me guardé la tula, toda a full, que se notaba en el jeans, y me fui a lavar las manos.
Me comencé a secar las manos en esas cosas que tiran viento, una que apuntaba justo al urinario, y él se seguía masturbando delante mío. Lo pensé mucho rato, pero no pude hacerlo. No porque no quisiera, sino por respeto a mi polola de esa ocasión. Hasta ahora pienso en esa situación.
Hasta el último momento lo miré y, muy confundido y hasta colorado, salí del baño con puras ganas de devolverme y ponerle la pichula en la boca.
Siento que fue una oportunidad perdida y que no se presentará más, aunque desde ese momento tengo curiosidad de que un hombre me la chupe y experimentar.
Espero que les guste la historia. No pasó mucho, pero hasta el día de hoy me dejó caliente.
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2 Comentarios
Sin buenas las historias de cruising en los baños jejeje más de una vez me a pasado en los baños del mall
Cuando estés soltero prueba… No hay presión de nada, si te gusta está muy bien, nadie te va a juzgar por eso, tu solo debes pasarlo bien y cuidarte 👍🏻