Sorprendiendo a mi hermano – Parte II
Luego de lo que pasó con mi hermano, no volvimos a hablar del tema. Nunca quedábamos solos en la casa, pero si teníamos miradas pícaras, comentarios que se podían tomar en doble sentido y roces de nuestros cuerpos que se podían tomar como demasiadas coincidencias. Me desperté de dormir la…