Otra de Tulón – Parte III
Tomo aire e introduzco ese mástil en mi boca «¡Mmmmmmm……. Que ricoooooo!». Ese pene provocaba morderlo, saborearlo, admirarlo. Tenía un sabor exquisito, a semen pero con un sabor inigualable. Comienzo desde arriba hacia abajo, bueno, hasta la mitad más o menos, no pude más.Lo saco, paso la lengua desde la…