Después del trío, el pasivo me buscó

Hola a todos, esta es la continuación del relato “trío con pareja de grindr” como sabrán la pasamos bastante bien, hicimos hartas weas y aparte nos llevamos bastante bien, incluso a los días después me empezaron a seguir cada uno por separado en ig, buena tela la verdad.

Este relato comienza un día que estaba en mi casa aburrido, había llegado hace poco de clases y estaba en la cama viendo tele, hasta que me llega un mensaje del Vicente, el pasivo de la relación de los chiquillos.

-holaaaa, como estai?

-hola, tanto tiempo jeje bucha acá en casita llegando hace poquito

-buenaaa, oye te hablaba para saber si querías hacer algo hoy 👀

-uhh igual si, andan calientes hoy?

-uy, la verdad es que hoy ando con ganas de culear solo contigo

-aaa pero al mateo no le importa?

-no creo, pero prefiero que tampoco sepa, ojalá no te importe

-osea tampoco quiero meterme en cachos, pero la verdad es que feliz te culearía hoy

-tranqui, si igual él se pegó unas cagas hace unos meses, así que tranqui

-yapo, démosle entonces

Honestamente no me sentía totalmente bien metiéndome en la relación pero era tema de ellos, aparte si el Mateo igual se había pegado sus weas por ahí, na que hacerle.
Me duché y me preparé para salir al departamento, la hice rápida para no llegar tan tarde a la casa.

Cuando llegué me estaba esperando en jockstraps, lo cual me encanta caleta. Me dió un besito corto pero tierno, yo aproveché de tocarle un poco el culo. Me ofreció un vaso de agua que acepté porque hacía un calor de la perra, lo bueno es que estaba fresco el depa y no usaríamos mucho la ropa jeje

-y donde anda el mateo?

-fue a ver a su familia, volverá el domingo así que quise aprovechar un poco el tiempo solo.

-así veo, no pierdes el tiempo.

Nos reímos y me invitó a la pieza, tenía las ventanas abiertas y las cortinas igual, me da un poco de morbo eso. Se me acercó y me comenzó a besar, yo se lo devolví igual. Pasó sus brazos por mi cuello y yo lo tomé de su pequeña cintura, lo manoseaba todo.
Me ayudó a sacarme la polera para comenzar a chuparme las tetillas y con su mano tocaba mi otro pectoral, yo por mi parte le tocaba su culo con mi mano. Volvimos a besarnos y lo abracé fuerte con mis brazos para levantarlo, quedó abrazado con sus brazos y piernas a mi cuerpo mientras no dejábamos de besarnos. Era pequeño así que no me significaba mucho tomarlo en brazos, hasta que lo afirme en la cama dejándolo bajo de mi.
Lo dejé en esa posición y yo me paré para sacarme el resto de mi ropa, él me miraba de una forma muy coqueta, volví a mi posición para seguir besándolo y tocar todo su cuerpo, lo di vuelta dejándolo en cuatro con su culo levantado para pegarle con mi pico en sus cachetes, lo que provocaba suaves gemidos.

Me agaché y comencé a comerme el culito del Vicente, ahogo un gemido sobre la cama mientras que yo con mis manos abría agresivamente su culo y metía mi lengua en lo más profundo de su culo. Después de unos minutos suavemente le fui metiendo dedos, para no hacerle daño lo hice suavemente hasta que ya le cabían tres de mis dedos, sus gemidos no paraban.

-Déjame chuparte el pico porfa

Vicente se dió vuelta y yo me recosté en la cama, se puso entre mis piernas y de una se metió mi pico a la boca, lo hacía rápido e increíble, se atragantaba y me miraba a los ojos, justo como me gusta. También a ratos le tomaba su cabeza con mis manos y levantaba mis piernas para culearme su boca un rato, provocándole varias arcadas y dejando mi pico súper baboso.

-Siéntate en mi cara – Le ordené

El no dijo nada y puso sus piernas alrededor de mi cuello dejando su culo a mi disposición, se levantó un poco ahogándome con su gigante culo, se lo abría para que mi lengua entre más profundo. Después se agachó para comerme el pico nuevamente, estábamos en un rico 69 que estaba disfrutando muchísimo porque mi pico entraba más profundo en su garganta, haciendo que tenga menos arcadas y haciéndome más fácil el culearme su boquita. Cuando ya me estaba ahogando por el calor le dije que me monte.
Se dió vuelta y se acercó a besarme lentamente, yo igual le seguí el beso mientras él tocaba mi pecho.

-Eri un osito weon, me encanta.

Nos seguimos besando hasta que mi pico encajó en su hoyo, le abrí los cachetes y se la empezó a meter de a poco, aunque no le costó demasiado metérsela toda. Al poco tiempo comenzó a dar círculos que me dejaron loquisimo, se movía exquisito. Cada cierto tiempo yo le tomaba el culo y me lo culeaba lo más rápido que podía, lo hacía gemir como un loco. En un momento se giró mirando hacia adelante sin sacarse el pico, se afirmó en mis pantorrillas y comenzó a mover el culo de una forma que nadie nunca lo había hecho, veía como mi pico entraba y salía de su hoyo sin parar, además con el calor que hacía comenzó a sudar, haciendo que sus cachetes se vieran ligeramente brillantes.

-Para porfa, no quiero irme aún – Le dije entre gemidos.

Vicente se dió vuelta y me sonrió, me dio un beso mientras sacaba lentamente mi pico de su culo.

-Nadie me había montado así weon, eri increíble – Le dije impresionado

-Que rico que te guste.

Se puso a mi lado mientras seguíamos besándonos hasta que pensé que me tocaba a mí moverme, el ya se había estado moviendo mucho.
Lo puse de misionero, el acomodó sus piernas en mis hombros y yo busque su hoyo con mi pico, de una se la metí y puso los ojos blancos. Rápidamente comencé a embestirlo fuertemente y la pieza se inundó del sonido de mi pelvis chocando contra su culo junto a nuestros gemidos, los vecinos no estaban muy contentos jajaj.

-pégame – Me dijo entre gemidos, yo paré porque no lo había escuchado bien.

-¿Qué?

-Quiero que seas más rudo porfa, dame cachetadas.

Yo la verdad no soy mucho de golpes, pero lo que el pasivo me pida me gusta cumplirlo. Volví a embestirlo fuertemente y antes de que pudiera gemir le di una cachetada que sonó bastante fuerte, pero no le di con mucha fuerza. Su carita blanca se puso roja casi al instante, hasta que recordé que le gustan los escupos también. Me lo seguí culeando hasta que de un momento a otro le mandé un escupo que no se esperaba, le llegó a su frente y parte de su pelo, se notaba que lo estaba gozando porque sus ojos estaban blancos en todo momento. Yo no paraba de embestirlo con fuerza y de vez en cuando le daba cachetadas que subían cada vez la fuerza, él me sonreía y me pedía mas.

En un momento me la jugué y comencé a ahorcarlo suavemente, el me miró a los ojos dándome su aprobación con la mirada, y empecé a apretar un poco más mi mano en su cuello, yo tampoco dejaba de culeármelo y escupirlo, creo que se me da bastante bien culear de forma agresiva. Apreté un poco más y me apretó el brazo, yo lo solté inmediatamente para respirar.
Sin parar le levanté lo que más pude las piernas para enterrar mi pico, esta vez era para preñarlo igual que la última vez.

-Voy a acabar weon.

-Lléname porfavor, quiero tu leche.

-ah si? quieres mi leche maraca culia?

-La quiero porfa, préñame.

Di una última embestida y deje caer mi peso sobre el, sentía mi semen salir dejándolo adentro de el, me abrazó con sus piernas y brazos tocándome la espalda. Me quedé un rato ahí para reponerme, lentamente mi pico salió de su culo dejando un largo chorro que salía de él.

-Estuvo buenisimo, hace tiempo no culeaba así de bien.

-Yo tampoco, aunque no lo creas.

-Pensé que culeabas bien con tu pololo.

-Lo hacemos, pero no es tan bruto como tú. Me encantó eso.

-Cuando quieras, Vicente – Me acerqué para darle un beso más tierno.

-¿Te puedo pedir una última cosa? – Yo asentí – Vamos a la ducha.

Me levanté y le di mano para ayudarlo a levantarse, le dolían un poco las piernas por la posición en la que estábamos. Abrió la puerta de su baño y entró a la tina, se puso de rodillas y vi que tenía su pico súper duro.

-Orina sobre mi – Dijo mientras habría su boca de rodillas, se veía lindo.

Apunté mi pico hacia su cuerpo y esperé unos segundos, cuando sentí que ya venía le avisé. Un gran chorro salió directo hacia su abdomen, después sus piernas y finalmente su cara. Un poco entró dentro de su boca y noté que se la tragó, fue súper morbosa la situación.
Cuando terminé me dio las gracias, abrió la ducha y comenzó a lavarse mientras me invitaba a acompañarlo. Me metí a la ducha para ducharme junto a él, cuando ya estábamos limpios nos volvimos a dar un largo beso, se sintió romántico la verdad, el Vicente era muy lindo.

Cuando salimos noté que ya estaba oscuro, por lo que me apresuré a secarme y ponerme la ropa para irme. Vicente por su parte se puso ropa interior y una musculosa que le quedaba súper bien. Me despedí de de él con un beso tierno y un corto abrazo.

-¿Tienes tiempo el sábado? – Me preguntó.

-Creo que sí, ¿quieres repetir?

-Me encantaría weon, antes de que vuelva el Mateo y tenga que meterte a escondidas.

Acepté y me fui de su departamento totalmente satisfecho.

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2 Comentarios

  • Anónimo octubre 30, 2026 a las 1:59 am

    😍😍😍😍😍😋😋😋😋

  • Miguel octubre 30, 2026 a las 7:00 am

    Me encantó tu relato,me calenté mucho.

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