El esposo de mi prima
Recuerdo que X me gustó desde que lo conocí, él era 5 años mayor y se puso a pololear con mi prima, siempre nos llevamos bien y salíamos a todos lados, recuerdo que en los veranos me iba a la casa de mi prima para estar con ellos y cuando terminaron su relación dejé de verlo, me dio un poco de pena, pero al poco tiempo volví a verlo ya que vivía cerca, sin embargo, esa fue la última vez hasta unos años más.
Yo ya tenía 19 años cuando X y mi prima volvieron a ser novios, fui feliz por que volví a verlo, siempre supe que no era correcto lo que sentía porque era pareja de mi prima, sin embargo, lo veía como algo tan imposible que jamás me lo cuestioné tanto, hasta que años más tarde ocurrió un evento inesperado para mi.
Alrededor de unos 3 años luego de que volvieran a ser novios ella quedó embarazada y se fueron a vivir juntos, cada cierto tiempo yo iba a su casa y me quedaba, casi siempre dormían con la puerta abierta y a la distancia lo veía dormir. Luego le conté a mi familia que soy gay y recibí mucho apoyo de todos y por alguna razón me volví más cercano con este personaje.
Aproximadamente unos 5 años luego de esto, como teníamos tanta cercanía entre todos, comenzamos a compartir mucho más con mis hermanos, mis primos y entre ellos el sujeto X, casi siempre cuando carreteábamos, todos se iban a dormir más temprano, pero nosotros nos quedábamos conversando hasta que amanecía, hablábamos de todo y siempre me preguntaba por mis relaciones, si estaba pololeando, etc. En uno de estos carretes (fiestas), eran aproximadamente las 3 am y se habían ido a dormir todos, yo me quedé conversando con X y él dijo que iba al baño, cuando volvió afuera comenzó a apagar las luces y se sentó muy cerca mio, comenzamos a hablar como siempre de mis cosas y él me empezó a hablar de las suyas, de pronto sentí como que el ambiente era diferente, entonces me levanté de la silla y me alejé un poco y cambiando el tema le dije que la noche estaba super clara y que se veían muchas estrellas, yo estaba mirando el cielo y de pronto miro hacia adelante y él estaba parado frente a mi, me toma los brazos rodeándolos con los suyos y comienza a besarme, en ese momento pensé mil cosas y traté de empujarlo por el miedo de que alguien nos viera y le dije que me iría a dormir, al otro día cuando nos levantamos le pedí que me acompañara a buscar unas cosas a la casa de una tía y en el camino le hablé de lo ocurrido y me pidió disculpas, diciendo que solo era de curiosidad y que por favor no le dijera a nadie, le dije que ok, pero que no volviera a pasar.
Luego de esto no podía borrar de mi mente esa situación, y me dieron ganas de repetirlo, pero creí que jamás volvería a pasar, hasta que para un 18 de septiembre nos emborrachamos y nos pusimos a conversar un poco alejados de todos y me propuso “terminar” lo que habíamos empezado, entonces le dije que sí, sin pensarlo, le dije que en mi casa no había nadie, así que les dijimos a todos que iríamos a dar una vuelta a las fondas, pero en realidad nos fuimos a mi casa, pasamos a comprar unas cervezas y condones. Cuando llegamos a penas entramos comenzamos a desvestirnos, quedando desnudos uno frente al otro, bebimos una cerveza cada uno y comenzamos a besarnos, luego me dice ponte en 4, le hice caso y comenzó a meterlo, como él no tenía experiencia con hombres quería meterlo de una, sin embargo saqué lubricante que yo tenía y ahí volvió a meterlo de una, me dolió hasta el alma, pero al menos esta vez paso un poco más rápido.
Él quería comenzar rápidamente a bombear, pero le dije que se detuviera un poco y cambiáramos de posición, me puse arriba y comencé a moverme lentamente hasta introducirlo todo, no era muy grande, pero si tenía un grosor considerable, y por otra parte yo no tenía mucha experiencia de pasivo así que hacía lo que podía. Comenzamos a follar y yo al poco tiempo lo empecé a disfrutar, ya que si bien tenía poca experiencia de pasivo, es algo que me da mucho morbo y quería que me lo metieran hace mucho. Pasaron unos minutos y acabó dentro de mi en el condón. Nos vestimos y nos devolvimos a la casa, durante el trayecto el silencio se mantuvo y ninguno dijo nada, cuando llegué a casa comencé a sentir un poco el dolor de las embestidas.
Un par de años después volvimos a repetirlo, nos fuimos a un motel esta vez y también en medio de la noche, nunca nadie ha sospechado, porque confían mucho en mí y en él, además nadie lo imaginaría, nadie imaginaría que estos dos amigos se follaban, la última vez que lo hicimos fue en un motel nuevamente, sin embargo, esta vez yo lo iba a penetrar y cuando comencé, él sintió dolor, se arrepintió y dijo que no servía para esto, que mejor lo dejáramos así y no volviéramos a hacerlo.
Desde entonces solo imagino que estamos follando y cada vez que nos vemos quiero verlo desnudo, sé que él también porque a menudo cuando se emborracha me manda mensajes, sé que solo quiere que follemos, pero no se atreve a decirlo, espero que pronto estemos juntos nuevamente, pero por ahora solo me queda admirarlo desde la fachada de amigo o primo de su esposa, ya que seguimos viéndonos por las reuniones familiares.
Sé el primero en guardar este relato
No hay comentarios aún. ¡Sé el primero en comentar!