El maduro del aeropuerto

Hoy les traigo una nueva historia que me pasó este año y cabe señalar que no soy fan de hacer cruising y menos en los baños públicos pero las veces que ha sucedido ha sido con precaución y en lugares bastante limpios.
En fin…

Estaba en una sala lounge de una aerolínea antes de abordar el avión y es una manera relajante de pasar el rato antes de tomar el vuelo.

Viajaba solo en esta ocasión con una escala de casi 3 horas así que me dispuse a relajarme un poco antes de ir a mi puerta de embarque. El plan era simple; Comer algo, descargar algunas series y estar tranquilo. No tenía intención de ningún plan morboso así que ni me conecte a ninguna app ni por curiosear.

Pero cuando fui a buscar algo de comer me percaté que un maduro que debería haber estado en sus 40-50’S alto y fornido con canas por todos lados pero cuidando su apariencia estaba observándome a unos cuantos metros de distancia y seguramente distraído al yo voltear a verlo y descubrirlo sonrío y aparto la mirada con cierta vergüenza de ser descubierto pero continuando en lo suyo. Al inicio me gustó la sensación de ser visto con ese morbo que se le veía en la mirada y se me antojó comérmelo después todo se veía muy bien y había mostrado interés pero no sería yo el que tomaría la iniciativa dado que entablar una conversación en inglés casual y fluida no nos llevaría muy lejos dado que no tenía aún confianza para hablarle y quedarme en blanco tratando de encontrar las palabras en un idioma que no domino y que lo uso cada vez que es sumamente necesario jaja

No se preocupen que encontró la manera de buscarme y sentarse frente de mí e iniciaron unas cuantas miradas morbosas entre los dos y no había muchas personas en la sala pero poco a poco comenzó a llegar más personas así que se puso a lado mío y comenzamos a platicar muy poco, tuve que ser rápido para no ahogarme de los nervios y proponerle de ir al baño y el acepto, tanto tiempo por delante nos llevó a lograr estar los dos en un mismo baño, igual que los que les había contado antes, son completamente cerrados y temblando un poco ya estando adentro me dispuse a sin rodeos sacarle la verga por la bragueta y la tenía un poco peluda pero con intención no sé si me explico, ya había comenzado a lubricar se notaba desde que me había visto porque se le estaba secando su lubricante personal (traía unos boxers negros) y había comenzado a sacar un poco más mientras comenzaba a jalársela con las manos para que terminara de endurecerse.

Yo estaba arrodillado frente a él y volteándolo a ver mientras le veía esos ojos con ganas de meterla entera hasta la garganta, su verga era gruesa la verdad y seguramente de unos 17 cm. Comencé a mamársela una vez dura y estaba riquísima, me encanta el olor de un hombre muy bien aseado y con un ligero aroma del sudor de la piel del día y lubricó más mientras se la chupaba con tanto gusto sin hacer ruido pero con ganas de gemir para excitarlo más y que me la metiera, se la mamaba mientras el me tomaba del pelo y me ayudaba a seguir el ritmo cuando me comenzaba a cansar y así estuve comiéndome esa verga deliciosa hasta que sentí sus chorros de leche calientita en la boca y me levanto para besarnos por primera vez, un rico beso blanco apasionado como si fuéramos amantes de toda la vida, los besos simplemente fluían.

Se le había bajado un poco la erección ya que le estaba tocando la verga mientras nos besábamos pero se le volvió a poner más dura en poco tiempo y sacó un condon y lubricante de su mochila y me giro. Esta vez el se arrodilló para comerme el culo riquísimo, me lamia y salivaba muy rico yo estaba completamente limpio jaja (me había hecho un lavado antes de salir de casa porque tenía planes al llegar a mi destino) y el me siguió comiendo y sentía que le gustaba mucho comer culo, yo les puedo decir que me sentía completamente dilatado.

El se puso el condón, tomo un poco de lubricante me puso la verga en el culo y dejo que fuera yo quien me metiera su verga a lo cual inicié por apretar muy fuerte antes de ingresar y metí su cabeza apenas y relajándome un poco comencé a meterla poco a poco hasta que una vez adentro me abrazó muy fuerte, y yo me había desnudado por completo antes de que me comiera el culo así y después de abrazarme y sentir su verga adentro me alzo con las piernas semiflexionadas y apoye mis manos sobre un pequeño nivel arriba del baño, y comenzó a columpiarme ligeramente hacia su verga sin hacerlo rápido su verga había comenzado a bombear mi culito que lo apretaba de vez en cuando para hacerle saber lo mucho que me gustaba.

Me volteó para esta vez cargarme frente a él, mientras me la metía y lo besaba, igual lo hacía despacio pero sin dejar de meterla y sacarla, yo estaba ya enamorado de lo rico que tenía la verga, lo rico que olía y además ni era feo, tenía una apariencia y actitud muy masculina que me derretía desde que lo vi, por último volví a estar de espaldas y comenzó a darme un poco más rápido sin hacer ruido pero justo lo necesario para sentir aún más como estimulaba mi próstata al punto de que no me toque nunca porque sabía que no aguantaría y pasados algunos minutos terminó el y yo también.

Me vestí y salimos de forma discreta esperando a no escuchar ruido de nadie en los baños y yo me dispuse a comer algo por fin antes de irme ya que con todo esto no comí nada de lo que tome pero había sido la cogida más rica del año sin duda y contento me fui de sala sin creer lo que había pasado.

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1 Comentario

  • Anónimo octubre 31, 2026 a las 8:07 pm

    Continúa con el relato de 3×23

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