Ganas a mi cuñado
Hola, buenas noches. Comenzaré haciendo un poco de historia de mis deseos. Me llamo Andrés, tengo 29 años y estoy en pareja hace 8 años con una mujer. Tengo 1 hijo. Mi pareja tiene dos hermanos: uno de 20 y otro pequeño de 18 años, que es el responsable de la historia.
Todo comenzó hace muchos años, cuando conocí a mi pareja y a su hermano pequeño. En ese entonces era muy pequeño, se llama Pedro, era muy tierno y yo lo quería como un hijo. Salíamos de vacaciones con él a todos lados y así fue creciendo, desarrollándose, y comencé a verlo diferente. Aclaro, no soy gay ni nada.
Hasta que llegaron sus 18 años. Mi esposa estaba embarazada y se aproximaba el día del parto de mi hijo. Mi esposa tuvo que ser internada en otra ciudad, Talca, y yo vivo en Linares. Obviamente no podía quedarme en el hospital esa noche y regresé a mi casa a Curicó. Y para mi sorpresa, mi cuñado menor estaba de visita. Esa noche todo bien.
Ahora describo a mi cuñado: es delgado, musculoso por el fútbol que realiza, y es bien vergudo, jajaja. La cosa es que se hizo de noche y yo me fui a mi habitación a ver tele. Entra mi cuñado en boxer y me dice si puede acostarse conmigo a ver tele. Yo lo encontraba normal, ya que como lo conozco de niño y siempre tuvimos mucha confianza entre todos, y no era primera vez que dormíamos juntos con mi esposa y él. Lo dejé pasar.
Él se durmió y yo continué viendo tele. Luego me dio cosa despertarlo para que se cambiara de habitación, y solo apagué la tele y me dormí. Pasó una hora o un poco más y siento a mi cuñado muy cerca de mí, como tipo cucharita, pero él dándome la espalda. Siento todo su culito sobre mi pene y un calorcito que hizo que mi bóxer casi reventara. Entre nervios y calentura no sabía qué hacer, era algo nuevo para mí. Decidido, pasé mi mano por su culo con movimientos lentos por si seguía durmiendo, y este no se movía.
Mi calentura estaba a full y le metí la mano por debajo del bóxer y toqué sus cocos que estaban uff gigantes, entre lacios y calentitos. Comencé a frotarlos suavemente y un calor me hacía tiritar de placer. Él seguía inmóvil, pero su respiración se hacía más rápida, como agitada. Su pene comenzó a erectarse y él se volvió mirando al techo, lo que hacía más fácil masturbarlo. Luego comenzó a gemir y ya era imposible aguantar las ganas. Él ya no podía seguir haciéndose el dormido, se levantó y se subió sobre mí y me dijo: «Cuñado, siempre he querido ser su perrita. Quiero que me embaraces como a mi hermana».
Esas palabras me calentaron aún más. Le clavé mi pene hasta más no poder, sentía cómo entraba y salía. Me tenía en la gloria hasta que me hizo acabar dentro. Litros de semen de tanta excitación. Luego me invadió una mezcla de culpa y lástima, ya que yo había poco menos criado a mi cuñado y haciéndole eso a mi esposa. Él me abrazó y me dijo que no era nada malo, que sería nuestro secreto 🤫. Nos fuimos a duchar y nos volvimos a acostar.
Al otro día nació mi hijo y mi esposa siguió hospitalizada, y volvimos a tener otro encuentro, pero será para un próximo relato.
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5 Comentarios
Anónimo
abril 21, 2026 a las 12:05 amExcitante
Anónimo
abril 21, 2026 a las 1:24 amSimplemente eres un Ctm y un PDF
Anónimo
abril 21, 2026 a las 1:51 amYyy si tiene 18 no series ya pdf
Anónimo
abril 21, 2026 a las 2:38 amsigue contando los demas encuentros con el wn, ojala explayes mas en detalles de la cercania y todo, y por fa no pesques a wns amargados.
Anónimo
abril 21, 2026 a las 4:59 amEntero rico como culeas con el cuñao