Hetero otra medalla en mi pecho

Esta historia fue en el año 2024. Estaba aburrido en el departamento donde vivía antiguamente y, de repente, me habla un perfil que se llamaba «Hetero». La conversación empezó así:

Hetero: Hola, ¿cómo estás?

Yo: Bien, ¿y tú?

Hetero: ¿Y en qué andas por acá?

Yo: La verdad, algo aburrido. ¿Y tú?

Hetero: ¿Y qué se puede hacer para quitarte ese aburrimiento?

Yo: Pues no sé, soy algo goloso y me gusta mucho el sexo oral.

Hetero: Yo la verdad nunca he estado con un hombre y estoy buscando esa primera vez.

Yo: Ufff, para mí sería un honor, jeje. Te puedo enseñar lo rico que se pasa con un pasivo como yo.

Hetero: Yapo, tú dime dónde voy y le llego. Ando muy acumulado.

Yo: Yo vivo en metro Cali Canto. Venga no más y te voy a buscar al metro.

Hetero: Ya, po. Solo sexo, no más. No doy besos ni nada, me gustan mucho las mujeres.

Ahí terminó la conversación y pasó como una hora. Llegó. La verdad, nunca vi una foto de él, solo de su pene; estaba bastante rico. Lo fui a buscar y me encuentro con la sorpresa de que era algo bastante flaite, de esos que no sabes si te robarán el celular o el culo. Yo dije: «Bueno, lo único de valor es mi celular y nada más. Cualquier cosa, el edificio tiene cámaras; eso me ayudará en caso de».

Por el camino algo hablamos, nos presentamos. Él tenía 19 y yo 27. Uff, colágeno para mi cuerpo, dije. Mientras íbamos subiendo en el ascensor al piso 19, se le estaba parando el paquete solo con ver mi pantalón de buzo con el culito marcado, y eso lo puso loco. Me dijo: «Quiero puro metértelo rico». Y eso me prendió caleta.

Llegamos al departamento. Entramos altiro a la pieza, donde de una me pesca y se pone detrás de mí. Siento cómo su pene palpita sobre mi pantalón, rozando mi culito; a pesar del buzo, lo sentía muy rico. Me lo baja lentamente mientras me besa el cuello y me decía: «Serás mi mujer, mi putita golosa». Yo me di vuelta intentando besarlo; me esquiva: «Solo sexo, nada más, no quiero besos». Y luego me dice: «Yapo, esto es todo suyo».

Baja el pantalón junto con los bóxer y sale un pene exquisito, con un olor a hombre tan rico, y el preseminal era bastante. Se lo empecé a mamar lentamente mientras lo miraba hacia arriba con cara de putita obediente; eso lo volvía loco. Mirarme mientras le hacía garganta profunda fue tan rico. Sentir ese pedazo de carne en mi boquita, cada centímetro era más rico.

De repente me dice: «Voltéate» y me empieza a chupar el culito. Metió uno, dos, hasta tres dedos; era rico. Yo gemía y le decía: «Hágame suyo». El obediente me dice: «Ponte de guatita». Ya acostado, él se pone arriba de mí mientras lo mete de a poco. Me dolió algo, le digo: «Despacio». El muy tierno lo hace y me dice al oído: «Me avisas y te doy como cajón que no cierra».

De repente le digo: «Ya, papi, dame duro». Y empieza con el mete y saca tan rico. Pude sentir sus coquitos chocar con mi culito mientras sonaban como aplausos; ese sonido más me prende. De un momento a otro lo hace más fuerte y me dice al oído: «¿Dónde lo quiere? Dígamelo». Y yo le digo: «En mi culito, lléname, por favor, quiero ser su hembra, tu putita».

Él mientras lo mete más fuerte, lo vuelve a sacar completito y lo mete de golpe. Qué hombre. Se nota que los flaites culean rico; me trataba como una reina. Estuvo tan rico y, antes de acabar, me besa apasionadamente. Su lengua recorría toda mi boca mientras siento esos chorros, uno por uno. Eran cinco, sin exagerar, mientras con los besos tapábamos nuestros gemidos. Ambos acabamos: yo en mi cama y él en mi culito. Fue tan rico.

Y él me dice: «Fue muy rico probar un culito de hombre, algo que ninguna mujer me ha pasado». Pasaron cuatro minutos y él seguía duro dentro de mí. Le dije: «Báteme la leche🍼» . Él, con más ganas, me lo metía y sonaba exquisito mientras yo gemía: «Por favor, lléname de nuevo». Pasaron cinco minutos y siento más leche dentro de mí. Eso lo mató y cayó rendido arriba de mí. Fue rico. Le dije: «Gracias 😊. Con gusto te lo paso las veces que quieras, mi culito». Y él me dice: «Yo encantado».

Pero eso quedó solo en palabras, porque luego de irse, pasaron quince minutos y me bloqueó de Grindr. Pero fue una culiada muy rica. Los flaites culean riquísimo.

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2 Comentarios

  • Ariel34 agosto 17, 2026 a las 10:50 pm

    Uuuuufff que rico y si los flaites heteros son los mejores y muy calientes

  • Anónimo agosto 18, 2026 a las 10:41 am

    ♥️💕😍hermoso
    Lastima que te bloqueo 😭

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