Me junté con un maduro tulón
Esto pasó ya hace un par de meses. Yo entro a Grindr a buscar activos tulones, pero en esta oportunidad me habló un maduro. Yo tengo mis fotos muy provocativas, aparte de que soy muy culón; la lencería me queda divina. La cosa es que el maduro vio mis fotos y me habló, me dijo para juntarnos, me contó que un familiar viajó fuera de Chile y que le dejó su casa encargada una semana. Y yo le digo: “Mándame tus fotos”, lo típico del chat. Me envía sus fotos y quedé wow 🥵. “En serio, ¿eso es tuyo?”, le digo. Y él me dice: “Sí”. Él mide 1,67 o máximo 1,70, no es muy alto. Ahí me dije: “No siempre el hombre de 1,80 va a ser siempre el tulón” jajaja. Bueno, quedamos de juntarnos, y bueno, yo un día antes me preparo, me hago la depilación, el lavado muy profundo para que no pasen malos ratos, y ocupo la tanga rosada Victoria’s Secret jajaja.
Y llega él en su auto, vamos a la casa, llegamos y seguramente estaría muy hot, lo entiendo. Y de una a la pieza, lo rocé por encima de su pantalón y sí era real: un pico grande de unos 22 cm, cabezón, venoso, grueso. Lo comienzo a pajear, él me obliga a arrodillarme y lo comienzo a mamar. Diosss, que me dolía la garganta de tantas estocadas que me daba. Le mamo las bolas también. Estuve mamando una media hora entre el pico y las bolas, y él me metía sus dedos al hoyo con harta saliva 🥵🥵🔥. Después me dice: “Sube a la cama y ponte en 4, quiero chuparte el hoyo”. Yo, muy putita, le hice caso, me bajé el pantalón y me quedé en la lencería. Cuando vio la tanga, siento que se calentó mucho más, porque me dijo: “Tu culo parece de mina”. Yo igual me cuido, hago ejercicio, voy al gimnasio. Bueno, seguimos jajaj.
Me dio una chupa’ de poto riquísima. Ya él quería meterlo, le dije: “Pon la tanga de costado”. Me apliqué lubricante y comenzó. Mi corazón latía muy rápido. Al principio me dolió un poco, ya después de un rato entró todo. Costó, pero entró. Qué rico me follaba. Así estuvimos buen rato: perrito, de costado, después yo le cabalgué encima. Y donde ya no aguantó más fue patita al hombro. Me dice: “Ya me voy a ir, ¿dónde lo quieres?”. Me dice. Yo le digo: “Adentro, debes tener harta leche”. “Sí, tengo mucha”. “Entonces dámela adentro, pero dame duro y rápido”, le dije. Y empezó de nuevo, y yo le decía al oído: “Dame leche caliente, papi, lléname, lléname”. Y explotó, pegó un grito de placer. Yo feliz, y mi culito también. Quedamos un rato ahí conectados. “No lo saques aún”, le dije. Su pico iba bajando de a poco. Después de eso nos quedamos dormidos como 2 horas. Y cuando despertamos, otra vez lo mismo 🤤😈😈.
Espero les guste mi historia con mi maduro tulón, 22 cm, cabezón y venoso.
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