Mi papi y yo todos los viernes
🇬🇹 GuatemalaRelatos Bisexuales✍️ Anónimo📅 mayo 2, 2026

Mi papi y yo todos los viernes

Mi papi y yo todos los biernes 🫃

Esa noche del viernes llegué pasadas la una, oliendo a cerveza. Mi papá(es mitad italiano mitad guatemalteco), ese macho de 35 años, 1.90 puro músculo y bien belludo, estaba en la sala medio alcoholizado y cabreado

—¿Dónde verga andabas? —me soltó bajito—. Cumpliste 18 y ya te crees muy suelto. Vení para acá.

Me acerqué, le toqué el muslo y le dije directo:

—Castígame como vos querás, papá…Se le encendió la mirada al instante.

Se bajó los shorts y me dejó ver esa verga gruesa que flácida ya pesaba unos 12 cm, carnosa, cabezona y venosa. Me arrodillé y se la chupé con ganas hasta que se le puso durísima, creciendo hasta los 24 cm completos.Me llevó al cuarto, me comió el culo como un desesperado, metiendo la lengua bien hondo mientras yo gemía y empujaba el culo contra su cara. Luego me puso en cuatro y me la metió de un empujón brutal. Grité del dolor porque me desgarró entero, era mi primera vez. Me tapó la boca fuerte y empezó a cogerme duro, salvaje, dándome nalgadas mientras gruñía.

Después de llenarme la primera vez, me levantó cargándome con la verga todavía bien metida adentro. Mis piernas temblaban sin control. Pasamos frente al cuarto de mis hermanitos dormidos y me llevó al baño para seguir follándome de pie.Pero lo mejor vino después. Me puso en misionero en su cama, me abrió las piernas y me la metió lento y profundo. Nos besamos con lengua como dos amantes calientes, bocas abiertas, lenguas enredadas, saliva por todos lados, mientras él me cogía rico. Entre beso y beso me jadeaba:—Sos mi hijo favorito… mi putita favorita… este culo es solo para papá.Yo le respondía gimiendo contra su boca:—Me gusta que me cojas, papá… me encanta…Me tenía bien agarrado de los muslos, clavándome esa verga gruesa y venosa hasta el fondo, besándome con lujuria mientras sudaba sobre mí.

Desde esa noche cada fin de semana es puro vicio. Me regala tenis, ropa, dinero y lo que se me antoje, como si yo fuera su putita personal. Y yo feliz, porque me encanta que me coja. Cada viernes y sábado me usa como quiere: me chupa el culo, me rompe en cuatro, me carga empalado y siempre termina en misionero, besándome con lengua y diciéndome que soy su hijo favorito mientras me llena de leche caliente.Al final siempre quedo con las piernas temblando, el culo abierto y chorreando, y con ganas de que llegue el próximo fin de semana.

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