Mi rico y guapo ex compañero
Lo que les voy a contar sucedió el día de ayer.
Eran las 11:45 minutos. estaba como siempre chateando con amigos, gente que no veía hace mucho y que tal vez no vería nunca más (típico de facebook). estaba en eso cuando la ventana de conversación de un chico al cual yo había deseado con locura en media se abrió de golpe, dejándome atónito por la rapidez de sus palabras (no revelaré su nombre, puesto que me pidió que no le contara a nadie lo que pasaría aquella velada, pero le pondré Samuel).
– Hola perrito, como tay?
yo sin miedo pero si con mucha curiosidad devolví el saludo.
– Hola amigo, tantas lunas sin saber de ti.
– Si, bastante…y ¿que estay haciendo?
– Nada. acostado.
– oye ¿te tinca si voy a tu casa ahora? 1313
Esa frase me asustó. lo cierto es que no estaba completamente bien como para que pasara algo con él, me sentía un poco enfermo, pero no era algo incontrolable… además, sabía perfectamente a lo que iba.
– No lo sé-respondí- esta mi abuela y mi hermano en casa.
– Bueno, tu te lo pierdes.
Aquella frase acabó con todas mis esperanzas.
-… esta será la ultima vez que me ofrezco para ti.-dice, y su escritura dejaba entrever su hastío.- que esta bien.
– Ok. que estes bien tambien.-respondo de manera indiferente, pero mis palabras me carcomían por dentro.
Luego de un rato, vuelve a escribir un mensaje, insistiendo.
– Pero ¿y si no hacemos ruido?
– ¿No haríamos?- pregunto irónicamente, pero ya saben, por las redes sociales es muy poca la diferencia que existe entre decir algo irónico y decirlo de buena forma.
– No po perrito, te lo prometo.
Luego de un rato mirando el techo, preguntándome una y otra vez si lo dejaba venir o no, decidí decirle que sí. mi estomago bailaba por dentro y mis pensamientos iban en ascenso. Le di a dirección para que llegara en radio taxi y no se perdiera. se le notaba muy motivado.
– Oye, te quiero limpiecito XD- dice sin saber que yo no me había levantado en todo el día.
– Ok, lo mismo va para ti.- digo con gracia.
Se va y yo comienzo a alistarme. primero bajo a mencionarle a mi abuela que Samuel venía a visitarme, porque como estaba enfermo, se había preocupado por mi (todo era una farsa, nosotros sabemos a qué realmente vendría. me bañé, me lavé cada parte de mi cuerpo muy rápidamente. al terminar,lavé mis dientes y me sequé el pelo. ordené mi pieza mientras aguardaba por su llegada. Cuando un auto plomo se estaciona frente a la casa, supe que era él. me saludó al bajar del auto, mirando al segundo piso donde yo me encontraba y esbozó una sonrisa. le abrí la puerta, lo abracé y lo hice pasar (¡Dios!!! estaba demasiado guapo, tenía el pelo mas largo de lo que recordaba, una melena que le llegaba casi al límite del cuello, y lucía un atuendo casual: jeans plomos y un polerón color verde, además de su perfume que me enloqueció al instante).
Lo hice pasar para que saludara a mi abuela y ella lo reconoció enseguida. él, muy respetuosamente, se acerca a ella y le da un beso en el rostro. Mi abuela no sospechó nada. Luego de tomar un vaso de bebida, decidí que era momento de subir,usando como excusa la hora (1:40).
– Perrito, que linda tu casa- dice rompiendo el hielo.
– Gracias. lo lamento por el desorden de mi habitación.
– No te preocupi, está bien- afirma despreocupado.
Al cerrar la puerta, estuvimos una media hora e incluso más hablando de nosotros y vieendo porno gay por internet. él tenía bastante curiosidad acerca de mi homosexualidad, yo respondí a todo lo que él me preguntaba. Y cuando las cosas comenzaron a ponerse más cómodas, él dice:
– Ya, que hago primero.- estaba totalmente dispuesto a todo lo que yo le pidiera, debía aprovechar la oportunidad.
Lo tendí sobre la cama y le puse porno heterosexual para que se calentara,aunque él ya estaba caliente. Comencé a sobarle la entrepierna e iba subiendo y bajando por su estomago con mi mano derecha. ya cuando decidí sacar su miembro de su pantalón de pijama (aquel que previamente le había facilitado)empecé a masturbarlo suavemente (su pene medía alrededor de 19 cm. grueso, marrón y muy apetecible. él solo respiraba extasiado. su respiración me enloquecía cada vez más. decidí comenzar con mi lengua para terminar enguyéndome todo su paquete en la boca.
– Oh, eso es lo que a mi me gusta.- dijo inhalando y exhalando despacio. su pene era tan apetecible que no me costó nada lamerlo, besarlo y succionarlo. Apesar de ya no ser el adolescente que conocí en media, su cuerpo era muy exquisito. pasó un buen rato hasta que me dijo:
– Ya, es mi turno, porque si seguimos así acabaré muy pronto.
Yo no lo contradije. esta vez yo me tendí boca arriba en la cama y él comenzó a jugar con mi miembro. lo masturbó y chupó por un buen rato, él solo quería aprender, y la verdad lo hacía muy bien para ser su primera vez (entre hombres nos conocemos y sabemos lo que el otro quiere). ya cuando quise volver a zambullir ese paquete en mi boca otra vez, él se puso de pie frente a mí y yo me senté en el límite de la cama para succionar su miembro una vez más. por momentos solo lo masturbaba, pero luego lo introducía en mi boca… estaba en las nubes. cuando estaba a punto de acabar, tomó su miembro y lo masturbó mientras yo lo ponía en la entrada de mi boca con la cabeza dentro. acabó dentro y la viscosidad, textura y sabor me pusieron aún más hot. era mi turno, y esta vez solo me masturbó. lo hizo por un buen rato hasta que reventé de placer en mi pecho y almohada. tomamos un receso y por último me lo metió por unos cuantos minutos hasta que el condón no dio más y se rompió. Ddecidimos dormir, él por un lado y yo por el otro.
– Fue un gusto perrito.- dijo con gratitud.
– También digo lo mismo.
Nos dormimos. a la mañana siguiente, a eso de las 8 se despierta (yo ya lo estaba) y se alista para irse a su casa. lo salgo a despedir y al hacerlo extraigo una vez más su perfume para tener un recuerdo latente de aquella noche que pasé con él. Subí a mi habitación y al no poder dormir,
prendí mi netbook y comencé a escribir y empecé de la siguiente manera:
Lo que les voy a contar sucedió el día de ayer…
Espero mi relato haya sido de su agrado. nos vemos en una siguiente oportunidad, donde relataré otros encuentros que he tenido con otros chicos. Chao.
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