Encuentro a ciegas: La visita del Uber
Me llamo Andrés, 37 años, un gordo caliente que hoy no aguantaba más las ganas. Abrí Grindr buscando que un hueón me destrozara, quería puro mambo y que un flaite me diera vuelta el paraguas. Ahí apareció el perfil: «Uber x Lukas». Era Felipe, un cabro de 26 años, 1.95…