El Celular – Parte IV
El pendejo estaba frente a mí. -Eres más bonito de lo que pensaba- me dice con una sonrisa en la cara. Le estiro mi mano y le devuelvo el saludo, y noto que aún sigue húmeda. Todavía estaba en toalla y no terminaba de bañarme.-Eeeeh, si me esperas un poco…