Yo deseo la verga de 21 cm de mi amigo – Parte III: Se vuelve mi novio

Parte tres: deseo los 21 cm de mi amigo (se vuelve mi novio)

Luego de mamarle bien rico por más de 20 minutos, me di cuenta de que él era todo un macho en el sexo, y te dominaba tan rico que tú solo eras su perrita sumisa. Ahí entendí por qué cargaba tan feliz a su novia.

Luego de la mamada que le di, experimenté dos cosas que nunca pensé que viviría. Él me puso en cuatro y me empezó a mamar el culo bien rico. Sentía toda su lengua dentro de mí y yo estaba que reventaba. Lo hacía tan rico que empecé a gemir súper fuerte, parecía que nos iban a escuchar.

Se detuvo y me dijo:
—Zorrita, guarda silencio.

En eso tomó su bóxer, sudoroso, y me lo metió en la boca, y continuó mamándome el culo.

Luego me pidió que le rogara. Puso su verga cerca de mi culo y me decía que si la quería dentro tenía que obedecerlo y ser una buena puta. Yo estaba excitado. Me hizo ponerme de rodillas y rogar por su verga para que la metiera dentro de mi culo.

Me puso en cuatro otra vez y me agarró los dos brazos hacia atrás. Empezó a dilatarme el culo. Primero metió un dedo, luego dos, luego tres. Yo gemía de placer, pero sabía que si me metía esa verga negra tan gruesa me iba a doler.

Luego de varios minutos, volvió a poner su verga en mi culo y empezó a meter la puntita. Yo me empecé a estremecer de dolor; estaba muy grande y, aunque me había dilatado, mi culito seguía algo apretadito. Cada vez empezó a meter más su verga. Mientras lo hacía, con una mano agarraba mi culo y con la otra me jalaba el pelo.

Yo no podía parar de gemir. Me sentía tan dominado; con un macho como él y con esa verga tan grande era imposible que no doliera un poco. Me soltó del pelo y, como yo estaba en cuatro, de un jalón metió toda su verga en mi culo hasta lo más fondo de mi ser.

Se recargó en mi espalda y, con sus brazos, me abrazó. No sé qué posición era, pero aunque suene cursi, eso me hizo sentir tan feliz por lo que me dijo.

Como estábamos pegaditos, él encima de mí, acercó su cara a la mía y me dijo:
—Perdón por tratarte de esta manera. A mí me encantaba dominarla a ella, pero contigo quiero disfrutar el sexo al máximo y de una forma bonita.

Eso me tranquilizó. Aunque al inicio me estaba dando muy fuerte, me preguntó si quería que lo hiciéramos a full. Yo, como estaba un poco adolorido, le dije que si podíamos empezar despacio para acostumbrarme a tener una verga tan grande dentro de mí.

Dejó de abrazarme y sacó su verga de mi culo. Se sentó en la cabecera de su cama y me dijo que me subiera encima de él. Yo lo hice. Por sus palabras, todo el morbo que tenía por lo que estábamos haciendo se fue, y solo pensaba en que quería estar con él.

Me subí y monté su verga. Sí, me dolía un poco, pero él, como un caballero, me empezó a tranquilizar. Aunque ya no me estaba sometiendo, me sentía dominado por él y eso me hacía sentir bien.

Empezó a moverse suavemente y comenzamos a disfrutar del sexo. Me empezó a besar y me decía que me amaba mucho.

Entre besos y mientras me cogía frente a frente, me volvió a repetir lo mismo: que lo perdonara por no creerme y haberle creído a esa puta. También me dijo que en todo ese tiempo que estuvimos juntos él había sido muy feliz a mi lado. Me contó que cuando terminó con su novia se sintió liberado, pero empezó a tomar porque creía que me había perdido y que nunca más volvería a estar a su lado.

Después de varios rodeos, lo tomé con mis manos, lo besé y le dije:
—Jesús, ve al grano. Dime lo que tengas que decirme, yo te escucho.

Él me respondió:
—Ángel, yo te amo. Me atraes desde que éramos niños. Durante mucho tiempo intenté olvidarte cuando te fuiste, pero cuando regresaste yo ya tenía novia y mis sentimientos volvieron. No sabía cómo demostrarte lo que siento por ti… ¿Quieres ser mi novio?

Me sentí en las nubes cuando me dijo eso. Por un momento olvidé todo, incluso que tenía su verga dentro de mí.

Le contesté:
—No estoy muy seguro de mi orientación, me siguen gustando las mujeres, pero creo que el amor que siento por ti es más fuerte… Jesús, sí quiero ser tu novio.

Nos empezamos a besar apasionadamente. Luego de la confesión, seguimos cogiendo unos minutos más, hicimos varias posiciones y, al terminar, nos quedamos abrazados en su cama.

Desde ahí empezamos a hablar más y, después de todo, nos volvimos novios. Aunque aquella noche fue muy tierno conmigo, a él le gustaba el sexo intenso y muchas veces morboseaba mi culo.

Una tarde, después de salir de la escuela, me dijo que tenía la casa sola y que si quería ir a coger, que esta vez no tendría compasión de mí y que me trataría como su puta.

Bueno, chicos, ya se alargó demasiado mi historia. Sé que suena algo cursi, pero quería contarles cómo fue mi noviazgo con él. Espero que les haya gustado. Si tiene apoyo esta parte y quieren saber más de cómo fue nuestra relación, subiré otras historias pronto.

Gracias a todos los que me apoyaron en esta historia.

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3 Comentarios

  • Anto
    abril 19, 2026 a las 10:18 pm

    Me gusta tus relatos pense que solo quedaria ay pero neta me encanto

  • Anónimo
    abril 20, 2026 a las 12:58 pm

    Y aún siguen, fue muy rico e intenso la relación espero que aún sigan y si no igual comenta al final de tu siguiente relato como terminó la historia me encantaría escuchar el final

  • Anónimo
    abril 21, 2026 a las 12:00 am

    NO NO Y NO por su pollo merece otra parte de como te destrozo asi que si me encanto tu relato

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