Como hermanos

Quién diría que llegaría a pasar algo así.
Yo con 32 y él con 20. Bueno, yo llegué a su familia como un conocido y, poco a poco, su familia me adoptó como uno más.
Él, siendo el menor de 3 hermanos, al principio casi no hablábamos mucho, y poco a poco nos hicimos muy cercanos. Yo dormía con él, todo normal, cada vez que iba a su casa.
Todo comenzó ese día que yo me había quedado en su casa y sus papás se habían ido a trabajar. Era domingo en la mañana. Yo dormía en su pieza cuando él llegó en la nota, entre copete y keta.
Estando yo solo en la casa, entra a la pieza y, bueno, yo siempre duermo en boxer. Me describo: 1,82 más o menos, entre 85 y 90 kilos, pelo corto, barba, y debo decir que muy buen pico, incómodo ya que no se achica, cuesta esconderlo.
El Yayo: 1,70, flaquito fibroso, una cintura hermosa, ojos azules, labios gruesos, lindo el qliao, de verdad hermoso.
La cosa que llegó y yo en boxer, y él llega, me saluda.
—Yayo: buena mano, cómo estai.
—Yo: bien, mi sangre, ¿qué tal el carrete?
—Yayo: bien, aquí tomé caleta y cualquier keta, vengo ultra gloria.
—Yo: buena, yo no he podido dormir na.
—Yayo: (saca un flote) un pase, mano, pa’ motivar, estamos solos.
—Yo: dale color manito.
Nos pusimos a escuchar música y le digo: «tengo sueño», y él me dice que igual y va, se saca todo quedando en boxer igual, y me dice que tiene frío.
—Yo: abrígate po’ mano, yo estoy ultra abrigado.
—Yayo: tengo los pies helados, wn.
—Yo: ya weón, duérmete.
En eso, ya durmiendo, él se pegó a mí y de manera que quedamos cucharita, toma mi brazo y lo pone pa’ que yo lo abrace.
—Yayo: qué rico mano, me gusta estar así.
—Yo: ya duerme, wn.
—Yayo: abrázame fuerte, quiero sentirte.
—Yo: lo abrazo y le beso el cuello de manera inconsciente.
Al hacerlo, él solo pegó su culo a mí y lo movía suavemente, y se me puso ultra duro.
—Yayo: weón, tremenda wea, se siente rico.
—Yo: weón, me tienes caliente, para.
Se da vuelta, me da un beso y me dice que me deje llevar. Se sacó el boxer y pude ver su culo hermoso mientras él metía mi pico en su boca. Lo hacía muy bien. Luego de un rato se voltea, nos besamos mientras mi pico duro rosaba su culo y él gemía muy rico, y me decía que me quería, que era su primera vez, que le daba miedo, pero que conmigo se sentía seguro.
De pronto se lo fue metiendo hasta que entró entero y gemía rico. Comenzó lentamente a moverse y gemía rico. Mi pico entraba muy apretado. Él acabó sin tocarse dos veces, hasta que acabé dentro. Nos besamos y me dijo que no lo dejara nunca solo. Y dormimos juntos, esta vez él en mi pecho mientras me tocaba el pico y me decía: «qué rico tenerte así».
3 Comentarios
Leo
abril 12, 2026 a las 12:07 pmUff rico… Me gustaría tener un hermano así que me haga acabar varias. Veces que más paso siguieron cogiendo
Anónimo
abril 12, 2026 a las 10:00 pmHola
Este es mi correo: maximogonzalez746@gmail.com
Anónimo
abril 13, 2026 a las 4:30 amCuenta más con más detalle