El roomie tiene el boxer roto

Hola, vivo en Bogotá y comparto un apartamento universitario con dos roomies aunque ellos trabajan yo soy el único que estudia. Soy gay alto, activo, morboso y moreno. Yo llegué a esta casa hace aproximados cuatro meses, días después fui conociendo a los otros habitantes, hasta ahí todo normal.

Un día, estaba en la zona de lavado, y mi romie llegó con una canasta a sacar su ropa de la lavadora para extenderla, le presté un poco de atención a su ropa, me di cuenta que había bastante ropa interior de él. Yo soy un fan de la ropa en general, pero la ropa interior me prende bastante. En ese momento me fui para mi habitación, en la noche cuando todo el mundo ya estaba dormido salí a la cocina y pasé por la zona de lavado. Me generó bastante morbo pues habían por lo menos 10 boxers de varios colores, eran marca Calvin Klein pero los económicos. Bajé unos rápidamente, eran color rojo, entré a mi habitación y los vi detalladamente, yo uso de otra marca por lo que me provocó usarlos en ese momento, me vi al espejo y me sentí cómodo. Mi verga ya estaba bastante dura y no quería mancharlos, aunque en la parte de atrás en el trasero tenían un pequeño hoyo. Mi mente comenzó a imaginar a mi roomie en boxer, así caminando por la casa imaginé rompiendo ese boxer para meterle mi verga… En fin.

Los volví a dejar en el puesto, y cuando creía que ya todos estaban dormidos sale mi roomie, me asusta. Pienso en que no me haya visto con sus boxers en la mano. Yo estaba en pijama y con la verga semi dura. Él sale en pantaloneta, tiene aproximadamente 30 años y yo 25, su barriga peluda es lo primero que veo. Se queda mirándome, me pongo algo nervioso e intento hacer conversación y huir a mi habitación. Él me detiene y dice.

—Yo sabía que usted era una loquita.

Me asusté, y simplemente negué todo. Cuando entré a mi habitación se me había bajado la presión. Y de inmediato recibí un mensaje por Whatsapp.

—Ya lo tengo visto oyó!.

No sabía que hacer, tomé una cerveza que tenía en mi habitación, salí de ahí y golpeé en su puerta, él abrió.

—No es lo que piensa, pero hagamos las pases. Él se rió, y me pasó a su habitación con su mirada sin decir nada. Tomó la cerveza y la dejó sobre el escritorio, yo me quedé de pie contra la puerta, se acercó a mi y me tomó de la muñeca y me dio una bofetada, me enojé.
—No vamos a armar problema.
—Eso es lo que a las locas como usted les gusta. ¿Qué hacía con mi ropa? Yo sabía que usted me daba desconfianza.
—Si quiere le regalo unos boxer nuevos. Los otros ya están como rotos.

Él sin soltar mi muñeca la apretó más y volvió a darme una bofetada, era un completo machito, me fui contra él, soy más alto que él así que decidí tomar el control. —Y solo por eso me va a cascar? O es que tiene ganas? Me fui contra él, y escupió en mi boca. —Maricón de mierda.
—Eso soy, y usted? Dije empujándolo hacia la cama, todo pasaba muy rápido. Retocedí y abrí la puerta, entré a mi habitación y saqué de un cajón un par de boxers nuevos que estaban en su empaque. Regresé a su habitación y se los tiré. Él los tomó, abrió el paquete y los sacó, miró con una sonrisa de picardía.
—Póngase uno usted, quiero verlo. ¿Qué es lo que hace? Bailarina o puta?
—Lo que usted quiera.

Me bajé el pantalón, mi verga ya estaba dura, 18.6 cm de placer, él se quedó mirándome, tomé un boxer gris, era de seda fría, marcaban todo muy bien. Él de quedó sentado en el borde de la cama yo me acerque a él, el puso las manos para distanciarme. En ese punto le intente bailar, tome su cabeza e hice el movimiento como si le estuviera metiendo mi verga en su boca. Pensé que en ese momento ya lo tenía dominado, como a mí me gusta. Él bajo la resistencia. No le dije nada más, no quería espantarlo, pero —Póngase usted el otro. A usted le gustan las putas y a mi me gustan los hombres como usted.

Él se puso de pie, me miró a los ojos y me volvió a escupir en la cara. Su mirada de rabia y de tentación al mismo tiempo. Pensé que no lo haría, se bajó la pantaloneta que llevaba, le dije que no se quitará el boxer que llevaba puesto, me miró raro y lo tumbe de nuevo a la cama, le di vuelta y vi su culito, y el boxer que llevaba roto en su tracero tome con mis manos y rompí más, su culo peludo ahí estaba. —Que putas hace? —Callese y disfrute haber si se le para. Él se quedó callado, abrí sus nalgas y sin bajar su boxer roto comencé a lamer sentía como apretaba sus nalgas, y como gemia con vergüenza. —Parce suelteme. Ya no lo jodo más.

Me levanté y lo dejé que se pusiera de pie frente a mi. —Vuelva a escupirme la cara. —No tengo problema de volver a hacerlo, maricón.
Lancé mi mano a su paquete, una verga pequeña, de aproximados 16cm, al final si se le paró, —Deje de chimbiar. Coja esos boxers y déjeme oler el suyo. Le baje el boxer, el dejo que cayera, esa verga peluda como su culo, me agache lentamente a recoger el boxer sin dejar de verle a la cara, pase por su verga, sentir ese olor a verga. Me puse de rodillas, olí su boxer, en efecto era como a mí me gustaba bien oloroso. —Asi le gustan las putas? ¿Quiere que se lo mame? —Vayase y llévese eso. Me reí, volví a coger su verga con mi mano, me la acerque a la cara, saque mi lengua y pase la punta de su verga, sentí como apretó todo su cuerpo. —Ya me voy.

Él puso su mano en mi cabeza dando la instrucción de seguir con la mamada, me metí toda su verga a la boca, no era difícil. Dejé su verga lavada hasta sus bolas, sus pelos llenos de mi saliva. Pero yo quería meterse lo. Me levanté de nuevo, —Dejeme hacer una cosa. —Ya vaya para su cuarto.

Me reí de nuevo, le di vuelta y estando de pie escupí en mi verga y se la pase por en medio de sus nalgas, al principio se movió, no quería, lo agarre con mi mano, y ahora escupí en mis dedos y los pase por el culo, volví a pasar mi verga, sentí como empezó a contraer su culo. Moví mi verga un par de veces y apunté a su ano, no era la mejor posición para follarlo, pero quería que sintiera algo de dolor. Mi pene encontró su ano, hice un poco de presión mientras yo lo sostenía de su abdomen con mi brazo. Sentí que entró un poco, él cayó de una en la cama, se quejo. Sintió dolor. Me reí, —Esto es lo que hacemos las putitas como usted y como yo. Cuando use los boxer me pasa foto. Me fui hacia él, y me acerque a su boca y lo besé en seguida le escupí en su boca, sus ojos de dolor. —ahora si me voy.
***
—Que hay para hacer en Bogotá? Soy nuevo por Chapinero

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3 Comentarios

  • Anónimo octubre 13, 2026 a las 12:15 am

    Rico… Ufff

  • Anónimo octubre 13, 2026 a las 12:44 pm

    QUEREMOS MÁS DE ESTO

  • jkquax – telegram octubre 13, 2026 a las 7:43 pm

    Uff que morbo y tension parce, chimba morbosear. Maneja user de telegram o wzp pa cuadrar algo?

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