Mi primera vez con el argentino – Parte II
Poniendo música urbana, de espaldas. Me acerqué, lo abracé por el cuello, le agarré el paquete por atrás –grande, duro ya–. Se volteó: «Uy, boludo, ¿esto es para mí? Quería verte, pero no sabía que ibas a estar así». Nos besamos como animales, apasionados, lenguas enredadas. Me agarró las nalgas…