Cuando el Uber me cobró de otra forma
Bueno, todo comenzó una noche en la que me había ido a bailar con los panas del SENA. Hasta ahí, todo muy bien. Literal, en la fiesta no pasó nada emocionante: solo perreo con las nenas hasta el piso, beso aquí y beso allá. Bueno, llegó el fin de la fiesta. Estaba en la 51, en Chapinero, y pues tenía que coger transporte a casa. No quería esperar hasta que abrieran Transmilenio como muchos hacen. El caso es que en taxi a esa hora desde allá, ni por el putas. Bueno, me aceptó la carrera un Uber.
Cuando llegó, primero me quería ir atrás, pero por políticas o algo así, el man me dijo que me hiciera adelante. No sospeché nada con eso. Sospeché fue en la manera en que me lo dijo: «¿Vas con alguien más? Si no es así, ven aquí adelante». Jajaja, no sonó nada varonil. En ese momento, mientras íbamos, él empezó a indagar sobre mi vida y lo que hacía. Todo muy normal, con su hablado nada heterosexual. Llegando al destino, le pregunté que cuánto era. A lo que él dijo el precio. Parce, literal me hicieron falta 5 lucas para pagarle. Mi madre no me respondía la llamada para que me prestara las 5 lucas, y me puse a llamar a la gente con la que había salido esa noche, pero paila, nadie respondía. No sabía qué hacer.
Hasta que el man me dijo: «Ya estás como muy demorado. No sé, dime cómo me vas a cuadrar». A lo que yo quedé como: «Ummm, no sé, no tengo pertenencias de valor comercial». El reloj, ni por el putas, porque es de valor sentimental. La cadena tampoco, porque es de plata y cuesta más de las 5 lucas. Ahí el man me dijo: «No, pues no necesariamente tiene que ser un objeto». Yo quedé como: «¿Wtf?». A eso él me dice: «Seré directo, estás muy lindo y esas piernas se te ven hermosas».
Yo, en ese momento, me hice el borracho, jajaja. Le dije como: «Ammm, ya sé, ¿quieres tocarme las piernas?». Y el man de una, no lo pensó, me estaba tocando hasta que llegó a mi pene. Me empezó a tocar y yo ya lo tenía muy parado. A eso el man me dice: «Qué rica se te siente dura». Y yo, todo borracho, le contesto: «Jajaja, un buen trozo la verdad». Ya con eso quedamos a paz y salvo. A lo que él me dijo: «No, me la tienes que al menos chupar». Yo como que: «Waou, no, qué le pasa, tampoco hasta allá». Y me dijo que al menos se la jalara. Pues ya, qué ijueputas, estaba borracho y le dije que la sacara.
Mk, lo que vi no lo puedo creer. O sea, problema de solo ver mi pene, jajaja. El mk la tenía re grande, claro y rosadito ese pene. No sé, pero eso me antojó. Y le dije que listo, que se la iba a chupar. O sea, no sé, pero me supo delicioso. No tenía mal olor ni sabor feo. El caso es que pues me quedé en esas como 30 minutos, hasta que se llegó el momento de pasar a la parte de atrás del carro.
Pasamos y literal yo ya me estaba bajando el pantalón. Tenía ganas de tener el pene de él dentro de mí, pero él quería darme beso negro. La verdad nunca me lo habían hecho, pero acepté. El man hizo con la lengua cosas que ni sé cómo detallarles. Literal me estaba humectando mucho, demasiado. Ya estaba muy tomado, caliente y en un carro de Uber, ya no tenía opción. Le dije: «Métemelo» (me escuché como una perra caliente, jajaja). En esas, el man empezó a lubricarme el culo con su precum. Después yo mismo le puse el preservativo, y se puso muy húmedo y caliente. El man no lo pensó, de una lo fue metiendo. Me hizo gemir y pedir más y más.
Ya después sentí fastidio con el condón y, nada, no lo pensé, se lo quité y a pelo lo hicimos. En ese momento estaba tan mojado que el man se vino dentro de mí. Pensé que eyacularía un poquito, pero realmente sentí cómo el semen del man se chorreaba adentro. Luego pensé que ya todo había acabado, pero no. Me pidió que expulsara su semen de mi culo a su boca y nos besáramos. Nunca lo había hecho y accedí. Después de sacarlo en la boca del man, empezamos a besarnos y todo el semen empezó a escurrirse de su boca. Sabía tan rico. Literal, nunca había probado semen tan delicioso: semen que entró a mi culito, después a su boca y luego a la mía.
Después de esto, llegó mi hora de venirme y él la quiso en la boca para que hiciéramos lo mismo de nuevo, pero con mi semen. Literalmente, ese carro quedó con semen por todo lado. Desde ahí le cogí gusto al semen y a los Uber gay. Finalmente, me regresó a mi casa, y quedando muy bien pagado ese Uber. No sé qué diga la gente. Fin. 🙈
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2 Comentarios
Demasiado Puta
Cuenta más no nos dijiste tú nombre en que sea