Experiencia exquisita con Iván

Experiencia exquisita con Iván

Experiencia exquisita con Iván

Hola, ya pasé los 30 pero esta historia ocurrió a mis 18. Es un poco larga pero prometo que vale la pena. Cuenta la primera vez con el hermano de mi amigo de la U. Me animé a contarla después de 15 años.

Mi historia con Iván comenzó a mis 18 años, en mi primer año de la U. Me junté en la casa de un amigo a hacer los trabajos y apareció en la pieza el Iván que era el hermano mayor, tenía 20 años y quedé hipnotizado porque entró a la pieza que compartían donde estábamos haciendo el trabajo en el computador y se sacó la polera de una, quedó solo con unos jeans azul oscuro mientras buscaba una camisa en el closet, yo lo miraba, era alto, blanco, pelo castaño claro lacio bien peinado y un cuerpo que me moría por pasarle la lengua, le veía la espalda marcada y los hombros marcados, eligió una camisa manga corta y se la puso pero la dejó abierta y se fue a un espejo a acomodarse el pelo y yo pude ver por el espejo que tenía el pecho dividido y las tetillas rosadas exquisitas, y por el espejo me guiña un ojo haciendo que me ponga como tomate, entonces le dice a mi amigo que por qué no me presenta y mi amigo le dice que es muy puto así que Iván me da la mano y me dice Hola, soy Iván, el hermano de este pendejo. Iván estudiaba pedagogía y se iba a chambear dando clases particulares así que se despidió y no lo vi más hasta un carrete piola que hicimos en su casa cuando sus papás no estaban y llegó después de clases, se acordaba de mi nombre y me trataba super amable, me ofrecía copete y descubrí que no tenía polola, la verdad yo estaba pensando cómo llegar a algo más porque sentía onda pero no fue posible y llegó la hora de irse.

La cosa es que no coincidimos más y terminó el año y nada y llegó el verano, me iba a Valdivia de vacaciones y mi amigo me dice que si puedo llevarle un paquete a Iván que está en Corral y obvio que acepté, me dio el paquete y después el contacto y cuando ya estaba en Valdivia lo llamé (no quería sonar desesperado por eso no lo llamé al tiro) y me invitó a Corral al otro día para conocer y pasar el finde, lo que me confirmó toda la onda. Llegó el día, crucé en esas lanchas y llegué a Corral, me estaba esperando con su sonrisa perfecta de príncipe azul, bermudas y camisa solo con un par de botones cerrada, manga corta, se veía como un modelo, me abrazó y pude sentir la dureza de su cuerpo y aproveché de tocarle la espalda, los hombros y los brazos así discretamente y luego fuimos caminando hasta la casa donde se quedaba, me dijo que tenía un trabajo que hacer el verano ahí y que se quedaba un mes más, me mostró un poco el fuerte de corral y fuimos a su casa donde se quedaba que tenía un ventanal gigante para ver la bahía.

Iván preparó comida y nos sentamos con un vino a conversar y yo la verdad es que quería tirarme encima, se veía tan sexy sentado, relajado con sus pelitos rubios de las piernas, sus brazos que rellenaban la camisa… Iván como un cazador dio el primer paso cuando me preguntó si tenía alguien por ahí y yo le respondí que depende de lo que me tenga este verano en Valdivia, y me respondió «y en Corral?» y me quedó mirando mientras tomaba la copa de vino y yo le dije que sí, también Corral. Iván se paró y me tomó del brazo y quedé de pie frente a él, pasó su mano por mi brazo y me dijo que me tomó un cariño especial desde que me vio con su hermano haciendo tareas y que notó cómo lo miraba, y respondí es que eres muy mino y luego me dio vergüenza lo que dije y me disculpé, no pasa nada me dijo, ven y me llevó al balcón, se veía la tarde y el mar y me preguntó si me gustaba, le dije que era bakán y me respondió «a mi me gustas tú» y me dio un beso tierno en los labios que fue escalando y cuando se separó me dijo gracias por venir. Nos volvimos a besar y yo acariciaba su nuca y su espalda que me volvía loco, mis manos cobraban vida, pero Iván iba tranquilo, me tomaba de la cintura y me llevó adentro de nuevo, me sirvió más vino y me trató de enseñar a tomarlo (había tomado un curso de eso) pero yo estaba muy nervioso, así que me acarició el pelo y me invitó al sillón, ahí nos estuvimos besando muy rico y nos empezó a dar calor, Iván comenzó a besarme la mandíbula y mi cuello, y luego levantó mi polera para chuparme una tetilla y yo estaba que explotaba ahí mismo, mientras yo acariciaba su espalda y sus brazos que estaban duros, le decía que fuera con cuidado porque me iba a correr pronto, y se levantó para besarme de nuevo y me llevó mis manos a su camisa para que yo se la abriera, primero pasé mis manos por su pecho para sentir su firmeza sobre la tela y mientras Ivan me quitó la polera por arriba, y yo comencé a desabrochar el par de botones de su camisa que me privaban de su exquisito pecho, cuando por fin lo tuve fui a besar esas tetillas rosadas con las que soñaba desde hace un año, jugaba con mi lengua y mis dientes hasta dejarlas duritas y fui besando cada pliegue de los músculos de su pecho hasta subir a su cuello y en eso iván me empuja suavemente y me besa todo el torso hasta llegar a mi cintura, me baja en pantalón y me da unos besos en el pene sobre el calzoncillo hasta que lo saca y con mucha suavidad me comienza a hacer un oral exquisito, lento, húmedo, jugaba con la lengua, me masturbaba, todo muy suave, yo no aguantaba un minuto mas y le dije que me iba a ir cortado así que tenía que parar pero en vez de eso me puso sus manos en mi pecho y comenzó un sube y baja con succión y ya me dejé llevar, puse mis manos en su nuca y comencé a llevar el ritmo por no más de 10 o 15 segundos hasta que derramé litros de semen caliente en su boca, fue una super-corrida que Iván recibió en parte en su boca y en su cara y siguió masturbándome un poco más hasta que me repuse y fue besándome hasta llegar a mi boca de nuevo, y sentí mi propio sabor salado.

Seguimos besándonos y fui bajando ahora por su cuerpo, sus pectorales y sus calugas, le terminé de sacar el boxer y sentado al lado suyo me incliné hasta meterme su falo en la boca y traté de hacer mi mejor trabajo. Succionaba y apretaba mis labios, sentí su sabor, su textura firme, sus venas, su humedad, su olor a semen, mis manos acariciaban sus piernas fuertes y su pecho, y estaba dejando ese pico super mojado, Iván me sujetaba la cabeza mientras me comenzó a follar la boca y trató de hacerme unas profundas y yo estaba gozando como una puta, hasta que me quité y me senté de frente, acomodé su fierro en mi entrada y sin manoseo ni dilatar nada me lo metí a fierro pelao, estaba tan mojado el pico que no me costó tanto y de a poco ya lo tenía entero adentro, era como tener una zanahoria dura, y mientras me empecé a mover le tomé la cara y le dije que siempre quise tenerlo así, me sujeté de sus hombros y comencé a refregarme como una zorra en su pene, clavándolo muy fuerte hasta hacerlo gemir muy rico, mientras el Iván me masturbaba y alternaba acariciándome la espalda y la cadera, estuvimos así harto rato hasta que me cansé y entonces me pidió bajarme y me puse mirando por la ventana a la bahía, Iván entonces se acomodó detrás y me comenzó a culiar por atrás muy rico, muy suave, y me acariciaba el cuerpo y me besaba y yo me dejaba llevar y yo trataba de tocar todo lo que pudiera. A veces me lo sacaba y lo volvía a meter muy suave, yo ya estaba parado al 100 de nuevo, Iván me masturbaba suavemente, era como bailar lentamente, estuvimos así mucho rato hasta que me di vuelta para besar cada parte de su cuerpo exquisito, y fui bajando por cada musculo, me detuve a apretar sus pectorales y sus cuadritos con mis labios y le repetía lo rico que estaba hasta que llegué a su pene de nuevo, y otra vez comencé un oral esta vez con mis manos en sus pectorales, Iván gemía y eso me calentaba aún mas, me empecé a masturbar con una mano y con la otro tomé el pene de Iván para seguir en el oral, su sabor salado era exquisito, era ancho el glande rosado muy suave, lo tenia todo resbaloso, estuvimos mucho rato hasta que me hizo ponerme de pie de nuevo y nos fuimos besando mientras me guiaba hasta su pieza donde le pedí que me dejara ponerle solo la puntita por favor, se rio y me dijo que si creía que era weón o qué, que eso no existe, nos reímos es que yo quería correrme dentro (esa era la verdad y me cachó) y ya me iba a reventar el pene, así que lo convencí y se apoyó en la cama como para hacer flexiones encima mío (yo acostado boca arriba debajo con sus brazos por mis costados) y fui besando sus brazos que eran tan ricos, su abdomen, sus costillas, un par de chupadas de su pene de nuevo y me incorporé detrás para apuntarle el pene en su entrada, fui haciendo un poco de presión suave y fui entrando era muy rica la sensación cálida y estrecha de su hoyo y después lo fui sacando, Iván me dijo que no era acaso solo la puntita?, es que estay muy rico le dije y fui entrando más profundo con un mete saca suave y lento mientras mis manos recorrían esa espalda y esos hombros tan sexys, le contaba que me hice muchas pajas pensando en este momento desde que lo vi la primera vez en su pieza sin la polera, y me dijo que siguiera que estaba rico, me fui inclinando sobre él hasta estar abrazados por su espalda y mi pene se movía como un pez dentro de sus intestinos hasta que le dije que me iba a correr, estaba durísimo, y me dejó irme en su interior, gemí como si soltara un peso muy grande, mi pene estaba tan duro que vibraba, puta que estaba rico el gusto que me estaba dando, fue una corrida caliente hirviendo y larga, placentera, por fin tuve al mino rico que parecía un príncipe azul, pero aún no terminaba porque Iván me dijo que con el rose de la cama estaba a punto de correrse también pero no quería que se acabara así porque aún no me daba mi merecido jajaja, así que nos acostamos un rato y yo le hacia cariño por todo su cuerpo, le pedí que me hable de su rutina de ejercicios porque eso me excita mucho así que me dijo como entrena los brazos, y yo le tocaba sus brazos, luego como entrena el pecho, y yo fui a acariciar y besar sus pectorales, luego los abs, y lo mismo las piernas, besé cada parte del cuerpo de este semental hasta que me dijo que había llegado mi hora y se sentó en la cama con los pies en el piso y me pidió sentarme de frente y me fui acomodando su pene de nuevo, estaba mas duro y lo sentía palpitar, estaba super puntudo, y cuando ya estaba con todo dentro me sujetó por las piernas y con mis manos en su nuca y se puso de pie para darme como caja en el aire, recuerdo su cara de macho todo rojo y yo besándolo (ya me quiero correr en los pantalones del solo recuerdo) pero no fue mucho tiempo así, hasta que me llevo a la cama y se acomodó acostado mirando para arriba con mis dos piernas en uno de sus hombros y comenzó a dar estocadas profundas y firmes, luego puso una pierna de cada lado de su cabeza y me besaba mientras mantenía su pene dentro mío, lo sentía muy duro, se comenzó a mover con zigzag y me avisó que estaba por correrse que donde lo quiero, y le dije que adentro, entonces se levantó un poco, mis piernas a sus costados y sus brazos al lado de mi cabeza como para hacer flexiones de nuevo y me comenzó a taladrar fuerte y yo veía subir y bajar su exquisito pecho abultado y mientras comenzó a gemir sentí como vibra su pene en mi interior y me empezó a llenar con su semen todo mi interior como si se derramara un líquido espeso caliente dentro mío, pero Iván seguía dándome embestidas y yo miraba su rostro desfigurado por el placer, todo despeinado, acaricié una vez mas sus pectorales duros y brillantes por el sudor, marcados por el esfuerzo, y sentí como sus últimos disparos me llenaban mientras mis manos no dejaban de acariciar sus tetillas. Iván siguió moviéndose de a poco mas lentamente y a respirar muy agitado hasta que su pene salió lentamente y nos seguimos besando, ya estaba oscuro yo me iba a quedar esa noche.

Hablamos de muchas cosas, recuerdo que nos contamos nuestras primeras veces cada uno con un chico y como fue aceptarlo, obvio que esa noche no dormimos y en la mañana del siguiente día seguimos como conejos, estábamos acumulados de deseo y de juventud. Después de ese verano en Santiago nunca fuimos pareja pero sí follamigos por varios años. A veces seguimos en contacto pero nada más. Este recuerdo es uno de los más exquisitos que tengo de la juventud. Gracias por leerlo, espero que les haya gustado.

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4 Comentarios

  • Anónimo octubre 1, 2026 a las 10:55 pm

    …. Total 💪🏻🔥

  • Anónimo octubre 2, 2026 a las 8:39 am

    Muy buen relato!, pero cuenta más, que paso esa noche, al otro día, toda tu estancia en Corral.

  • 1 octubre 2, 2026 a las 2:39 pm

    1

  • Anónimo octubre 2, 2026 a las 5:41 pm

    Que bueno es cuando uno queda por último con los recuerdos. Yo estube 15 años siendo el amante de mi primo, lo ví crecer en todos los sentidos y mejoramos con el tiempo. Y cuando cumplimos 28 dijo, encontré una mujer que me gusta de verdad . Y lo comprendí y ahí paramos . Pero quedé con esos lindos recuerdos…

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